De la Redacción de El Litoral
Con una producción no exenta de notorias irregularidades, el Seleccionado de Gales venció en la víspera a su par de Japón por un categórico 72 a 18, con lo cual mantiene intactas sus esperanzas de acceder a la próxima instancia desde el Grupo B de la VI Rugby World Cup, el que obviamente tiene a Australia como candidato indiscutido.
Ante la imponencia de un medianamente cubierto Millennium Stadium, Los Dragones Rojos tuvieron que afrontar más dificultades de las previstas para quebrar con suficiencia al meritorio conjunto nipón, conducido por una gloria del rugby neozelandés: John Kirwan.
Desde el inicio, quedó claro que el anfitrión poseía algunas falencias para adueñarse de un contenido en la forma que permitiese denotar las enormes distancias que existen con un adversario de un nivel tan inferior.
A punto tal, que el ganador de la Qualy Asiática comenzó ganando 3 a 0 merced a un penal; disputó con entereza la obtención de la pelota; defendió con bastante aptitud e intentó atacar en cada oportunidad propicia para hacerlo.
De esta forma, no extrañó que la etapa inicial concluyera con un modesto 29 a 11 favorable a los galeses. En el complemento, el accionar europeo fue in crescendo; lo que sumado al desgaste sufrido por su rival, propendió a que el desarrollo se direccionara en favor de los locales, que -sin mayores dificultades y sin brillar- llegaron a la nada despreciable suma de once ensayos apoyados.
De aquí en más, Gales apuesta todas sus ilusiones al match que el 29 de setiembre venidero protagonizará en Nantes con Fiji, representativo con el cual comparte la segunda colocación en la tabla, encabezada por los poderosos Wallabies.
Gales 72
Japón 18
El match se disputó en el Millennium Stadium de Cardiff, ante 42.550 espectadores, con el referato del francés Joel Jutge.
El head coach de Francia, Bernard Laporte, aseguró horas atrás que no renunciará a su futura función de ministro de Deportes, en caso de una derrota en el trascendente match de hoy ante Irlanda, que significará la eliminación del anfitrión de la VI Rugby World Cup. ""Debo tener un sosias, porque nunca hablé de eso", dijo el cuestionado entrenador, para intentar poner punto final a la ola de rumores sobre una posible dimisión a su futuro cargo en el gobierno de Nicolas Sarkozy. ""Cuando hablé con el presidente de mi nominación, estaba claro que no había relación causa-efecto entre las dos funciones", agregó.
Estados Unidos perdió su rugbier más experimentado: el lock Luke Gross, lesionado en un disco de las vértebras. Por ende, en lo que resta del Mundial 2007, será reemplazado por John van der Giessen, anunció esta mañana la United States Rugby Union a través de un comunicado. Gross, de 37 años y 62 caps, se lastimó en una sesión de entrenamiento, antes del debut mundialista de los Eagles ante Inglaterra. Van Der Giessen, de 25 años, quien debutará en la nómina mundialista, tenía previsto arribar esta tarde a Lyon.