Justicia y seguridad. Ése fue el pedido unánime de los cientos de vecinos de barrios Guadalupe y Judiciales que marcharon ayer por la tarde, desde la intersección de General Paz y French hasta la sede de la seccional 8° de policía, y que acompañaron su reclamo con palmas, sirenas, alarmas y bocinas.
Pero la demanda de seguridad no tuvo que ver sólo con móviles y agentes, sino también con tareas que corresponden a otras áreas de gobierno municipal y provincial: apertura de calles para que puedan ser transitadas, poda de árboles para que dejen de funcionar como escondite, extensión de recorridos de los colectivos para que la gente no tenga que recorrer largas cuadras hasta llegar a sus viviendas, iluminación y -en forma paralela- políticas de contención social.
"Justicia por Delia" pedían, desde los carteles que transportaban familiares de la anciana asesinada el domingo en Guadalupe y que se fueron reproduciendo en manos de otros vecinos. "Basta de inseguridad", indicaba en grandes letras -rojas sobre amarillo- la única pancarta que acompañó la movilización, que se inició a las 17 cuando sonaron las alarmas, las mismas que los vecinos colocaron en sus viviendas como estrategia de protección. Muchos de los que participaron ayer de la marcha coincidían en calificar como positivo el resultado de aquella decisión, pero también en aclarar que son necesarias otras medidas de fondo.
"Tenemos que pedir a las autoridades que abran la cabeza y los oídos, porque no podemos seguir así. Me atrevo a decir que el 90 por ciento de la gente ha sido asaltada", señaló Claudia, de barrio Judiciales. El grupo caminó hasta las inmediaciones de las canchitas; se eligió ese lugar para una primera parada "porque no hay medio de transporte, hay que caminar varias cuadras y cuando la gente cruza por esta zona es asaltada.
"Se tiran de los árboles y te asaltan", describió Raquel y apuntó que "tuvimos que hacer podas en los árboles para que no se escondan". Siguiendo con la descripción aportada por los propios vecinos, luego de consumado el delito, los ladrones "salen corriendo para la zona de los pasillos y ya hemos pedido a las autoridades que los abran para que la policía pueda entrar", apuntó otra vecina, junto a Liliana, de barrio Guadalupe, a quien le "saquearon" tres veces la casa.
Mirta Segovia (Asociación Civil Norte) llegó desde Guadalupe Oeste zona norte para acompañar la marcha y advertir que "nunca se tuvo respuesta al pedido de subdivisión de la comisaría 8°", pero aclaró que "no es inundando de policías la zona como se solucionan los problemas. Hay cuestiones sociales que no se las quiso ver nunca y todo deriva en esto".
Mariano Figueroa integra Guadalupe Estratégico, un ámbito en el que hace más de diez años se viene debatiendo sobre la seguridad. "Hemos hecho una marcha hasta la casa del ex gobernador, hemos reclamado hasta la renuncia del ministro de Gobierno, hemos clamado por la falta de políticas de seguridad pues no pasa por poblar de policías, inundar las calles de móviles sino por políticas de contención, de pequeños y medianos emprendimientos y de trabajar con la juventud en situación de riesgo. Hemos hecho juntas de seguridad masivas donde se planteaban aperturas de calles, cortes de yuyos, iluminaciones, y nunca obtuvimos respuesta del gobierno provincial ni el municipal. Siempre puso la cara la policía, cuando lo que se necesitaba era que distintos ministerios abordaran el tema de manera interdisciplinaria".
En representación del Centro Comunitario de Salud Padre Truco, la Asociación Civil Paz y Esperanza, y la Asamblea Barrial, Jorge Micozzi admitió que "estamos muy preocupados porque están faltando políticas de Estado, un modelo de desarrollo sustentable para esta zona; iniciativas como la que hemos llevado a cabo como la autogestión de la salud pública no reciben financiamiento y estamos haciendo agua en temas vinculados con la droga, el uso de armas de fuego, la disolución de la familia. Es un problema educativo y cultural de raíz. Lo que estamos pidiendo es que se deje de poner parches y se implementen políticas troncales en los aspectos preventivos y de desarrollo organizacional".
Para Celia, de Guadalupe, la situación "es de terror", porque "ni las criaturas de la escuela pueden salir sin que las corran, las asalten y les roben las bicicletas. Hace 32 años que vivo acá, pero ahora no se puede vivir".
Ángela también pedía justicia, pero por Claudio Feludero, el joven de 21 años que el 27 de mayo a las 17.30 quedó en medio de un fuego cruzado en Villa Hipódromo y que ayer, con otros integrantes de la Asociación Civil Familiares de Víctimas de la Inseguridad, decidió acompañar la marcha. "Vine a acompañar a la gente, porque parece que hasta que no ocurre algo no sale a reclamar", dijo a El Litoral mientras se seguía preguntando por qué le pasó lo que le pasó a su hijo.
Los familiares de Delia también esperan una explicación. Encabezaron la marcha para pedir justicia, "por ella, pero también por toda la gente y para que esto no vuelva a ocurrir".
Luego de marchar a lo largo de varias cuadras por General Paz, los vecinos llegaron hasta la sede de la seccional 8° de policía. Una vez allí, renovaron su pedido de justicia y entonaron las estrofas del Himno Nacional. Mientras algunos pegaban los carteles con el rostro de Delia Martín en las ventanas, otro grupo entregaba a los agentes policiales una copia de la nota que había sido presentada al ministro de Gobierno Roberto Rosúa. En el escrito solicitan un destacamento policial fijo en el predio ubicado entre calles Pascual Echagüe y Tacuarí, Gianello y Azcuénaga, acompañado de policía urbana en Pascual Echagüe, desde Javier de la Rosa al Gada, y un móvil policial que patrulle la zona.
El comisario Jorge Simil salió a la vereda para informar que el pedido iba a ser entregado a sus superiores. "Actualmente, hay dispositivos y he venido a hacerme cargo de la IV zona de inspección para supervisar un montón de operativos que están siendo puestos en práctica desde ayer (miércoles)", dijo el agente. "Esperamos que la seguridad que vimos hoy, con la policía caminando, en camioneta, a caballo, continúe y no termine mañana", le respondió una vecina.
�Qué piden los vecinos?
El reclamo no se reduce a destacamentos y efectivos policiales. También se pide la extensión de la línea de transporte urbano; apertura de calle Berutti, entre Pascual Echagüe y Antonia Godoy; reparación de alumbrado público; reparación de calles; construcción de veredas; control de equinos sueltos en la zona, y señalización con los nombres de calles.
De la Redacción de El Litoral