El canto del fútbol de Santa Fe después del fin de semana
"Tenemos un arquero que es una maravilla..."
Los dos fueron, a su medida, figuras. El viernes, Sebastián Blázquez la rompió en Colón en lugar de Tombolini y eso que hacía dos años que no atajaba. El sábado, el "Turco" Assef fue -otra vez- la gran figura del equipo puntero de Carlos Alberto Trullet en Mendoza.

De la Redacción de El Litoral - [email protected]

Puesto ingrato, determinante, decisivo, como se le quiera llamar en este fútbol moderno. Con una pelota cada vez más rápida y con un reglamento cada vez más complejo -deben saber jugar con los pies, hay limitaciones para tomarla con la mano, deben calcular muchas veces los seis segundos-, el puesto del arquero sigue teniendo un axioma: "Los errores se pagan, en ese sector de la cancha, con goles". Está claro que el fútbol de Santa Fe no escapa a las famosas generales de la ley: cada equipo en su respectiva divisional dentro de los torneos de AFA.

En el caso de Colón, dentro de un juego donde nadie se sostiene en el tiempo, la continuidad bajo los caños sabaleros de Laureano Tombolini ya lleva varios años, desde que los dirigentes de ese momento decidieron ir a buscarlo a Rosario, donde se había formado en las inferiores "canallas". En cuanto a Unión, la segunda ida de Nereo Fernández -primero vendido a Gimnasia de La Plata, ahora a Gimnasia de Jujuy- abrió el camino para lo que estaba abajo.

Un desgaste lógico

Desde que llegó hace varias temporadas a Colón, Laureano Tombolini ya había experimentado lo que le tocó vivir el viernes. Y justamente, había sido un ex "leproso" como el "Tata" Gerardo Martino quien desplazó de la titularidad al arquero "canalla" de Colón. Claro que, en ese momento, la muy pobre respuesta de Jorge De Olivera en ese puñado de juegos le devolvió al "Tombo" rápidamente la titularidad perdida.

Ahora, una seguidilla de errores propios y compartidos, le hicieron perder la continuidad de 50 partidos seguidos con el buzo de arquero de Colón. Aquella salida fallida en el Viaducto ante Arsenal, el gol a medias con Chitzzof en La Paternal, las dudas en el juego de aire y los tres tantos de Independiente de Avellaneda hace una semana lo desbancaron al "Tombo".

La decisión de Leo Astrada fue explicada como que "el cambio de arquero responde a una necesidad del equipo, pero afortunadamente todo lo que le tenía que decir a Laureano se lo dije en la cara, porque a mí me gustaba cuando jugaba que el técnico me hablara".

Y así como hace un par de años, Laureano Tombolini aceptó su mal momento y bajó incluso a atajar en reserva, este viernes decidió -a pesar de estar desafectado- subirse al micro y acompañar a sus compañeros rumbo al Tomás A. Ducó. En todo momento, respaldó a Sebastián Blázquez, como también lo hace con Marcos Díaz, el otro arquero del plantel profesional sabalero, que en su momento estuvo convocado para las selecciones juveniles de la Argentina.

Más allá del evidente bajón técnico individual por el que atraviesa Laureano Tombolini, la sensación es que los años del "Tombo" en Colón generaron un desgaste lógico con la gente. Algo similar pasó con jugadores que debieron, obligadamente, emigrar. No porque estuvieran "terminados" como futbolistas, pero sí porque el ciclo dentro de Colón estaba cumplido.

Si bien Tombolini es jugador de Colón y tiene contrato firmado, son muchos los que aseguran que inexorablemente de los dos lados -el jugador y la institución- se acepta que llegó el momento de cambiar de aire al final de este año. "Si aparecen ofertas concretas que le convengan al club, todos los jugadores son transferibles", admiten los dirigentes.

Ahora, es tiempo de Sebastián Blázquez, quien tranquilamente podría hacer realidad la frase de "el futuro está en mis manos". Todo lo que esperó en Vélez y San Martín de San Juan, se le dio en Colón. El viernes tenía que dar el primer paso. Y lo dio en firme.

La mejor aparición

Si se trata de evaluar el combo de condiciones técnicas, personalidad para imponerse y mentalidad ganadora, el "Turco" Luis Ignacio Assef es la aparición más rutilante de las divisiones inferiores de Unión en los últimos tiempos. Porque, paralela a las cuestiones futbolísticas, el "feeling" de Luis Ignacio Assef se dio desde el primer momento. Incluso, cuando reemplazó a Nereo Fernández por lesión, muchos no entendieron la lógica que debió aplicar el "Cabezón" en medio del torneo de devolverle el puesto al rapado arquero titular que lo había perdido por una desgracia.

Cuando se armó, con la nueva dirigencia, el actual plantel, había una decisión tomada: "los dos no se quedan, porque sería anularlos". Surgió la posibilidad de Jujuy, se fue Nereo y Assef se quedó con el arco. Hoy el "Turco" Assef es la principal bandera que hace flamear el Unión puntero: referente y figura en casi todos los partidos.

Los últimos dos partidos, ante Belgrano de Córdoba en Santa Fe y contra Godoy Cruz en Mendoza, fueron consagratorios. El Litoral lo calificó con 8 (ocho) acá y con 9 (nueve) allá. El sábado, además, el "Turco" se hizo un auto-regalo de cumpleaños, en la misma cancha y ante el mismo rival que lo vio debutar en noviembre de 2005.

La postal del "Turco" aplaudido cuando le toca ocupar el arco que da espaldas a López y Planes, en el sector de "La Barra de las Bombas", se hace un culto en cada partido en Santa Fe. El responde, como hincha, golpeándose el pecho y también aplaudiendo.

Pero, más allá de sus condiciones como atajador y/o salidor en las pelotas de aire, lo que sorprende es su personalidad. Como la noche con los cordobeses, donde a pesar de la cancha rápida por la lluvia, paraba la pelota con los pies adentro del área o bajaba los centros con una sola mano. Además de atajar bien, su autoestima es altísima y eso es algo que contagia al resto de sus compañeros que -al igual que la gente- también lo ven como un referente de este plantel que el sábado instaló a Unión en la punta del campeonato de ascenso.

Lástima que debió pasar tanto tiempo desde que Néstor Oscar Craviotto lo hizo debutar en el 2005 para que volviera a tener continuidad y así poder demostrar sus condiciones como arquero de Unión. No es que sea "viejo", pero �qué sería del "Turco" Assef si hubiera llegado antes bajo los tres caños?. Hoy su sueño, lejos de una transferencia, es "volver a Primera con Unión". No hace falta explicar, entonces, por qué los hinchas tatengues lo adoran.

La primera vez de Luis Assef

El "Turco" Luis Ignacio Assef debutó en el arco de Unión en Primera División el sábado 26 de noviembre de 2005 cuando el rojiblanco visitó al "Tomba". Entre semana, el equipo de Néstor Oscar Craviotto había perdido con Ferro en Santa Fe y todos se fueron insultados. Rápidamente, Craviotto confirmó que "para viajar a jugar el sábado a Mendoza, enfrentando a Godoy Cruz, voy a probar con varios pibes, entre ellos el arquerito Assef en lugar de Evangelisti".

Hay que recordar que Craviotto había armado el staff de arqueros, en el inicio de la pretemporada, con la experiencia de Enzo Noce (Gimnasia, Banfield) y la posibilidad de "foguear" a Evangelisti, ex Quilmes y Estudiantes de La Plata. La historia es conocida: Enzo Noce atajó poco, se desgarró y abandonó el fútbol en Unión. Entonces, en el arranque del torneo, apareció Evangelisti.

Esa tarde en Mendoza, donde Unión perdió 3-1 con el equipo campeón del "Chocho" Llop, además de Assef debutaron Joel Villalba y Juan Navarro. El Litoral lo calificó con 5 (cinco) puntos: "Se lo vio sereno y bien en el juego aéreo. Le pudo faltar reacción en el cabezazo de Duarte, pero en los otros dos goles no tuvo nada que hacer".

"Después de lo que pasó con Noce, tengo que saber si hay arquero o tengo que salir a buscar uno. Hoy Assef respondió muy bien", confió Craviotto a este diario en la misma Mendoza. "En las prácticas es un fenómeno, pero quería ver cómo respondía en un partido", agregó el DT que lo hizo debutar.

Los malos resultados despidieron a Craviotto y llegó Trullet. Siempre debió esperar su posibilidad, primero abajo de Evangelisti y después abajo de Nereo Fernández. Se empezó a mostrar en lugar de Nereo, a partir de una lesión del rapado arquero. Cuando el titular se recuperó, el "Cabezón" le devolvió la titularidad y Assef volvió al banco. Ya se había empezado a ganar a la gente con sus actuaciones. En el arranque de la actual temporada, Unión negoció a Nereo a Jujuy y Trullet le dio la confianza. Además de atajar bien, es ídolo de los hinchas tatengues, con quienes siempre tuvo una relación especial: "Soy hincha de Unión como ellos, sólo que yo atajo". Cada vez que ocupa el arco de la "Barra de las Bombas", la tribuna lo aplaude como a ningún otro.

El debut de Sebastián Blázquez

Cuando el "Huevo" Julio César Toresani, Ricardo Pancaldo y el profe Carlos Orbea desembarcaron en Colón en el inicio de la era Pertenencia Sabalera con Lerche a la cabeza decidieron traer a Santa Fe a un arquero que tenían visto del tiempo que dirigieron a San Martín de San Juan. No era otro que el "Flaco" Sebastián Blázquez, moldeado como tantos otros muy buenos arqueros en las inferiores del Club Atlético Vélez Sarsfield. Claro que, al no tener posibilidades en el club de Liniers (lo mismo que en algún momento le pasó a Leyenda y Peratta), se fue a la zona de Cuyo para buscar su lugar en el mundo.

Con unas condiciones técnicas notables, Blázquez atajó poco porque chocó con alguien de asistencia perfecta bajo los caños: César Monasterio, el interminable guardameta del ascenso que tenía San Martín.

Al haber quedado solo Laureano Tombolini, más los pibes del club sin posibilidades, el "Huevo" apuntó a Blázquez ante la desvinculación de un Jorge De Olivera -había llegado de Nueva Chicago- que no logró aprovechar su única oportunidad cuando el "Tata" Martino lo sacó a Tombolini por bajo rendimiento, en una situación similar a la que se dio ahora.

Alternando en las prácticas y también a veces en la reserva con el pibe Marcos Díaz (arquero que en la Selección Juvenil estaba hace un par de años por encima de Oscar Ustari), al silencioso y trabajador Sebastián Blázquez le llegó la chance que estaba esperando.

Como él mismo lo reconoció, "hacía casi dos años que no jugaba un partido oficial completo de manera profesional". Encima, le tocó entrar en lugar de un Laureano Tombolini que amontonaba la friolera de 50 partidos seguidos bajo los tres caños sabaleros.

Fue, con un par de tapadas decisivas, figura excluyente del equipo de Leo Astrada en Parque Patricios ante Huracán el viernes a la noche en el 2 a 2. El Litoral, en el Bajo la Lupa, lo calificó con un 7 (siete). No tuvo ninguna responsabilidad en los dos goles de Huracán, se lo vio seguro en los centros y con un manejo más que respetable en las áreas. El sábado, casualmente, debutará en Santa Fe con todo el público de Colón alentándolo, frente a su ex club: San Martín de San Juan. Se acordó de Toresani, Pancaldo y Orbea. Y agradeció el respaldo de un Tombolini que viajó al Tomás A. Ducó para apoyarlo.