Juan Raúl Moncada
Faltaron caballos ayer en Las Flores, lo que motivó la anulación de cuatro carreras; más allá de esto, sobre las competencias finales fue bastante el público que se acercó al hipódromo. Es indudable que la gran cantidad de jornadas pautadas en un radio cercano conspiraron contra la reunión local, considerando que Viale, Díaz, Margarita y San Francisco ofrecían programas para los aficionados, siendo el factor clave para la deserción de ejemplares. La venta final fue de 42.900 pesos, una cifra realmente interesante, teniendo en cuenta todos los factores expuestos.
Dejó una muy buena impresión el potrillo Muy Vistoso. Es que el hijo de El Embajador ganó en buen estilo, a pesar de que no dejó del todo conforme a su jockey, que esperaba mucho más; en favor del zaino nieto de Cipayo hay que destacar que se impuso en un lote severo, donde dos de sus vencidos ya habían ganado, lo cual resulta un hecho como para no pasar por alto. También apuntando que al defensor de las sedas negras y oro aún se lo nota muy "verde", faltándole algunos refregones como para poder rendir en la arena todas las condiciones que ostenta en su brillante andar privado.
La carrera se presentó tal cual se la esperaba, con Horacio Vela enseñando el camino con el ligero Fontanares y con Marcelo Juárez en la cruz de Real Raimbow, tratando de no dejarlo "hacer" al puntero; mientras tanto, a un par de cuerpos, Juan Márquez se acomodaba tercero con Muy Vistoso, delante de la tordilla Gran Señorita, que cerraba la marcha con Roque Rivero.
Movió Vela y Juárez hizo lo mismo, marcando parciales importantes en los primeros metros del desarrollo, mientras Muy Vistoso seguía tercero sin quedar lejos, esperando la recta para atropellar; a todo esto, Gran Señorita accionaba a las patas del hijo de El Embajador.
En el codo, la lucha por la punta se hizo intensa, a la vez que Márquez apuraba con Muy Vistoso para no dejarlos escapar.
Pisaron la recta final y Real Raimbow dominó a Fontanares, que se entregó sin luchar. Cuando parecía que el del stud Marita se escapaba al disco, apareció por el centro Muy Vistoso que, en fuerte y sostenida carga, igualó en los 300 y pasó de largo con claridad.
En un primer momento, dio la sensación de que Muy Vistoso ganaba por varios cuerpos, pero, por dentro, Real Raimbow reaccionó y descontó terreno. En los 100 finales, el pupilo de Ramón Tavella volvió con fuerza, pero el andar del zaino nacido en Recreo fue superior y, pese a arrimarse por dentro, el vástago de Incurable Optimist, en ningún momento puso en riesgo el éxito de Muy Vistoso; que en la sentencia estuvo un cuerpo al frente.
El cronómetro marcó el buen registro de 1 minuto 14 segundos y el ganador dejó en claro ser dueño de un venturoso porvenir.