Una posibilidad más que cierta
La discusión recién comienza
La IRB desea acotar a 16 los seleccionados participantes de los Mundiales, en lugar de los 20 actuales. Existen posiciones contrarias a tal posibilidad.

De la redacción de El Litoral

Más allá de que la International Rugby Board ya hizo público su deseo de retornar al formato de 16 selecciones participantes a partir de la VII Rugby World Cup que en 2011 tendrá como sede a Nueva Zelanda, está claro que el "mundo ovalado" no está demasiado de acuerdo con esa posibilidad.

La reducción de los 20 actuales a ese número de equipos, obedece fundamentalmente a razones deportivas, con la finalidad de reducir los partidos sin equivalencias que se dan desde que el certamen posee el draw actual.

Sin embargo, voces más que autorizadas, como la de Graham Henry, head coach de los All Blacks, enfatizan: ""Estoy a favor de una RWC con veinte equipos, ya que es la mejor forma de propender al desarrollo de este deporte en todo el planeta. Cuando los portugueses vuelvan a su casa tras este certamen, se sentirán bien porque enfrentaron a los grandes equipos con muchísima dignidad, más allá de caer en forma categórica".

Justamente, el entrenador de Portugal, Rui Cordero, se refirió al tema tras la categórica derrota ante Nueva Zelanda (108 a 13): ""Equipos como el nuestro, pueden pasar cuatro años entrenándose para prepararse de cara a la próxima Copa del Mundo, pero no hay nada como esto para progresar".

A su turno, Paata Narimanashivili, assistant-coach de Georgia, sostuvo: que "un Mundial con 16 equipos sería enterrar al rugby de los países de segundo o tercer rango, como el nuestro. Nuestro único medio para progresar es jugando la RWC. Miren lo que hacen en el fútbol. La FIFA comprendió hace mucho que pequeños y grandes deben enfrentarse lo más seguido posible".

En lo que respecta a los principales protagonistas de toda justa deportiva: los jugadores, también manifestaron su apoyo.

El winger francés, Vincent Clerc, fue absolutamente claro: ""Me parece importante que haya pequeños equipos en la Copa del Mundo, ya que esto, por ejemplo, puede permitir a los rugbiers aficionados ser detectados y luego jugar en clubes profesionales, con el beneficio que acarrearía para sus respectivas selecciones".

Cómo sigue

La decisión de reducir la cantidad de equipos se debatirá en la próxima reunión de Consejo de la International Rugby Board, del 17 al 19 de octubre en París.

El paso a 16 equipos permitiría dinamizar una fase de grupos demasiado larga, casi sin sorpresas, y evitar marcadores enormes en los encuentros desequilibrados.

En Nueva Zelanda, donde los hinchas europeos van a ser pocos, un público acostumbrado a un rugby de alto nivel podría dejar vacíos muchos estadios si se le proponen partidos sin nada en juego y escaso nivel técnico.

La IRB, que gasta mucho dinero para ayudar a las naciones emergentes del rugby en su preparación, podría plantearse la coherencia de una política que consiste en universalizar el rugby, pero privando a los menos poderosos del Mundial.

""Tras la RWC 2003 hubo 50% más de federados; niños que comenzaron a jugar al rugby en Georgia", cuenta Ilia Zedginidze, lock georgiano. En 2011, si no está Georgia, por la reducción, habrá una baja de jugadores en nuestro país, estoy seguro", agrega.

Finalmente, el head coach de Japón, el neozelandés John Kirwan, alzó la voz para que no haya una reducción, utilizando un argumento económico que puede hacer reflexionar a los dirigentes de la IRB: ""Las grandes empresas del mundo están presentes en China y en Asia, y creo que Japón es el puente para el rugby asiático, y no nos pueden dejar afuera", disparó.