"El aspecto político de este asunto, en nuestra opinión, ya está cerrado. Se ha convertido en un asunto de rutina ordinaria de la Aiea", señaló Mahmud Ahmadinejad, durante su intervención ante el pleno de la 62a. Asamblea General de la ONU.
"Todas las actividades nucleares realizadas han sido completamente pacíficas y transparentes", reiteró Ahmadinejad, al tiempo que aseguró que su país "siempre ha estado y estará preparado para mantener conversaciones constructivas con todas las partes".
Durante su intervención, en medio de múltiples denuncias de violaciones de los derechos humanos por parte de EE.UU., el mandatario acusó a "ciertas grandes potencias" de privar a su país de su derecho a desarrollar las fuentes energéticas que quiera, así como de aplicarle sanciones "ilegales" y la "ley del miedo" en Irán y el resto del mundo.
Irán y la Aiea acordaron en agosto pasado un "plan marco" para aclarar cuestiones pasadas del programa nuclear iraní hasta finales de año.
El plan nuclear ha sido criticado por Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido, porque creen que puede ser utilizado por Teherán para ganar tiempo y desarrollar sus investigaciones nucleares.
"Gracias a la resistencia de la nación iraní, el asunto ya está de vuelta en la Aiea, por lo que oficialmente anuncio que, en nuestra opinión, el asunto nuclear de Irán está ya cerrado y se ha convertido en un asunto de rutina del organismo", sentenció.
El presidente iraní ofreció, además, la colaboración de su país, "al contrario que las potencias monopolísticas", a otros miembros de la Aiea para compartir su experiencia en forma de programas educativos.
Durante su extenso discurso, Ahmadinejad también dedicó mucho tiempo a atacar al "régimen sionista" y a EE.UU. por su actitud hacia el pueblo palestino, "víctimas de una ocupación que dura ya más de 60 años".
Criticó igualmente la ocupación estadounidense de Irak y aseguró que no tienen "valentía para admitir su derrota y retirarse".
"La era de la oscuridad acabará, los prisioneros volverán a sus casas, los territorios ocupados serán liberados, Palestina e Irak serán liberados de la dominación de los ocupantes, y la gente de América y Europa será libre de la presión ejercida por los sionistas", aseveró el líder iraní.
La proliferación de los biocombustibles puede tener un grave impacto en la producción de alimentos, lo que puede incrementar aun más las alarmantes cifras de hambrientos, según alerta un informe elaborado por la ONU.
"El relator especial está gravemente preocupado sobre el hecho de que los biocombustibles dejen una estela de hambre (...). La rápida idea de convertir comida -como maíz, trigo, azúcar o palma- en combustible es una receta para el desastre", señala el informe.
"Existe un serio riesgo de crear una batalla entre la comida y el combustible que hará que los pobres y los hambrientos en los países en desarrollo estén a merced del rápido aumento de los precios de los alimentos, la tierra y el agua", prosigue el informe de la relatoría sobre el derecho a la alimentación de la ONU, que será presentado ante la Asamblea General el próximo 24 de octubre.
EFE