El Dr. Daniel Erbetta puntual llegó a la Legislatura. Bastó una pregunta de los periodistas que lo aguardaban para que el abogado penalista ensaye una muy extensa respuesta con varios destinatarios, a los que no nombró. Y para que en cuestión de minutos libere su "fastidio" por tener que responder a cuestionamientos apoyados en el ejercicio de su profesión como abogado defensor.
Habló del gobernador electo Hermes Binner y advirtió que su mandato no puede adelantarse "de facto". Y sobre los cuestionamientos que se ensayan desde el PS por su actuación como abogado defensor de ex funcionarios del gobierno de Jorge Obeid, que ahora lo propone como miembro de la Corte Suprema.
El prestigioso profesional también tuvo palabras para el pliego del Dr. Agustín Bassó. "Soy hijo único, no tengo hermanos", deslizó sobre el tratamiento de las propuestas que tratará mañana la Asamblea Legislativa.
Sin que hubiera preguntas sobre el Dr. Bassó, dijo textualmente: "Mi pliego es individual. No tengo hermanos, soy hijo único. Los pliegos se tratan por separado. Por lo tanto si hay impugnaciones hay que hacerlas. A cada uno en particular y sobre bases fundamentadas".
Para Erbetta la forma cómo se designan los jueces en Santa Fe no sólo es constitucional sino también "público y transparente". Elogió el proceso de selección, de discusión y el tratamiento que reciben los pliegos de los magistrados. Sostuvo que el decreto N° 222 que rige a nivel nacional establece obligaciones que "no son muy distintas" a las que aquí existen para todos los magistrados, excepto los miembros de la Corte.
Subrayó que fue por expreso pedido suyo, que su pliego ha sido expuesto a seguir esos trámites, que consisten en publicaciones de antecedentes y apertura de manifestaciones de apoyo y rechazos.
"Pedí que se me incluyera como con cualquier otro magistrado y por lo tanto se abrió el proceso de impugnaciones", recordó antes de entrevistarse con la Comisión Bicameral de Acuerdos, otro paso que también fue reclamado por el propuesto (del que la ley lo exime).
"Aquí hay un procedimiento constitucional. Y cuando uno pide cumplir la Constitución debe hacerlo en todo, en lo que le gusta y lo que no", sintetizó.
"He recibido -agregó enfático- más de 200 adhesiones y una sola impugnación que, por lo que he visto por Internet, diría que no tiene ningún tipo de fundamento. Que no tiene idoneidad como impugnación porque es realmente una especulación casi diría tragicómica...".
Comentó que "he pedido reuniones con asociaciones intermedias" y que se reunió "con el Colegio de Abogados de Rosario, cuyo presidente solicitó un aplauso cuando terminé de hablar sobre temas de la Justicia".
"He pedido reuniones con los gremios. He tenido un encuentro con la DAIA. Hablé con Sonia Alessio de Amsafe. Me he ofrecido voluntariamente y he dicho que, para cuanta organización intermedia lo requiera, estoy dispuesto a entrevistarme", dijo.
Añadió que "le mandé una nota al Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) y al Dr. Daniel Sabsay, ayer, a quienes les tengo un profundo respeto. Ellos evidentemente no conocían el trámite que tiene previsto Santa Fe. En esa nota -como yo soy un investigador que trabaja proyectos junto con el Cels-, les explico cómo es el procedimiento público y transparente que tiene la provincia. Ellos habían hecho un comunicado hace más de una semana, que ahora se amplificó por los medios tardíamente, sobre la base de lo que les habían contado... Les habían dicho que nosotros no teníamos prácticamente ningún tipo de procedimiento que implique publicitar los nombres de los candidatos y eventualmente formular objeciones, lo que no es cierto".
-Ud. sabe que no se ha cuestionado tanto a su persona como a la oportunidad política para el envío de su pliego.
-No, no es cierto. Los cuestionamientos principales son metodológicos. Y parten de una falsedad que es negar o ignorar u ocultarle a la gente cuál es el procedimiento (para las designaciones de los jueces) en Santa Fe. Los cuestionamientos de oportunidad política no los he visto: sería un absurdo que un gobierno electo pretenda extender su mandato.
-Dr. Erbetta, además de Alejandro Rossi, �Ud. defendió a algún otro funcionario del gobierno de Obeid?
-He defendido funcionarios radicales, justicialistas, a encumbrados dirigentes socialistas... Pero escúchenme: mi profesión es la de un abogado penalista: por treinta años. He estado (por estos días) en todos los medios, imagínense que si hubiera cometido un problema cuántos clientes ya deberían haber aparecido... son en realidad 28 años de ejercicio.
Además, no puedo darle nombres de las personas que he defendido por una razón obvia. Aquí hay una confusión cultural, que parte de suponer que una persona que enfrenta un proceso penal es un culpable. Porque culturalmente tenemos nosotros asociada la posibilidad del sometimiento a proceso con la ruptura del principio de inocencia, lo que es lamentable. No se le puede pedir a un abogado penalista que dé un listado de sus clientes. No es siquiera éticamente correcto.
Esta es una cuestión que me fastidia muchísimo. Y digo más: en la época del Proceso se identificaba al abogado con el cliente; en la época del nuevo enemigo que era la droga se identificaba al abogado con el cliente... Son razonamientos propios del fascismo, y a los fascistas hay que denunciarlos. Y yo lo denuncio públicamente: cuestionar un derecho sagrado -como es el derecho a la defensa en el marco del ejercicio libre de una profesión- es algo que no sólo resulta reprochable éticamente, sino que es ideológicamente inaceptable y que no tiene nada que ver con el diseño institucional de nuestra Constitución.
De la redacción de El Litoral