Polémica en Bolivia por la visita de Ahmadinejad

El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, realizará hoy una histórica visita a Bolivia para firmar con su homólogo Evo Morales acuerdos energéticos e industriales, en medio de una fuerte controversia política con la oposición, que ha dicho que no los aprobará si tienen que ver con venta de uranio.

Los mandatarios, cuyos gobiernos establecieron relaciones diplomáticas a principios de mes en Teherán, deben firmar acuerdos de energía y agroindustria, según confirmó el vicepresidente Alvaro García, quien negó que los convenios incluyan la explotación de uranio boliviano, un temor expresado por los partidos opositores locales.

Ahmadinejad llegará a Bolivia con una delegación oficial de 35 personas aunque una misión de avanzada ya se encuentra desde hace dos días coordinando su visita y afinando los acuerdos.

El Poder Ejecutivo señaló que los entendimientos boliviano-iraníes serán un importante acicate para inyectar recursos financieros frescos y tecnología de punta a la industrialización de sus reservas de gas, estimadas en 1,37 billones de m3, la segunda de la región después de Venezuela.

Según el canciller David Choquehuanca, Irán tiene una dilatada experiencia en la industrialización de recursos naturales no renovables como gas y petróleo, la que debe aprovechar La Paz.

Como continuación del viraje diplomático boliviano -históricamente alineado con Washington-, el presidente Morales, que participa en la Asamblea General de la ONU, se reunió en Nueva York con el canciller de Libia, Abdurrahman Mohammed Shalgam.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, brazo derecho del mandatario, informó que con el diplomático "hemos explorado opciones para establecer de manera gradual relaciones bilaterales en los próximos meses".

El primer acercamiento del gobierno de La Paz con Teherán ha provocado preocupación del embajador de Estados Unidos en La Paz, Philip Goldberg, y de los partidos de la oposición Podemos (derecha) y Unidad Nacional (centroderecha).

Goldberg se reunió el fin de semana con Morales en la sede presidencial y le reiteró la política oficial de Washington de condenar el programa nuclear de Teherán porque tendría fines belicistas, además de sus reiteradas sospechas de que el gobierno islamista cobija a grupos terroristas antinorteamericanos.

El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, minimizó las observaciones de la administración del presidente George W. Bush. "No somos un protectorado de Estados Unidos como era antes", afirmó la autoridad, principal responsable de coordinar con Washington la lucha antidrogas

Morales quiere cambiar sede de la ONU

El presidente boliviano, Evo Morales, criticó a su par estadounidense George W. Bush por ser un "dueño de casa" que "acusa" a sus invitados, durante un discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, en el que lanzó la idea de un cambio de sede de la organización.

En una alocución con recurrentes cuestionamientos al capitalismo, Morales denunció que parlamentarios bolivianos y miembros de su gobierno tienen dificultades para ingresar al país del norte, incluso problemas de visas para legisladores.

"Algunos países venimos acá a ser amenazados por el dueño de casa (...) el presidente Bush", lanzó Morales.

De continuar esa situación, "debemos cambiar la sede de Naciones Unidas", esgrimió el mandatario boliviano, al tiempo que llamó a "descolonizar a la ONU".

Morales, quien profesa pública admiración por el mandatario cubano Fidel Castro, se refirió a las palabras de Bush que el martes dijo ante el pleno de la Asamblea que "el régimen de un dictador cruel se acerca a su fin".

El presidente boliviano dijo que tiene "mucho respeto" por Castro "porque manda tropas (al mundo) para salvar vidas", mientras que Bush hace lo opuesto.

Morales aludía a los médicos cubanos que participan en operativos en zonas de desastre o incluso en misiones médicas en Venezuela y Bolivia, entre otros países.

AFP