Cualquier camino rural del norte puede ser una pista clandestina Con un GPS puede improvisarse un aterrizaje en cuestión de minutos. La Policía provincial asegura que no puede hacer más de lo que hace. Insisten en el deficiente sistema de control aéreo y en la desactualización de la ley.
La caída en esta semana de otra avioneta cargada con 530 kilos de marihuana, esta vez en Tostado, aumentó la preocupación que generan las pistas clandestinas en el norte provincial. Tras el hallazgo, el propio juez federal de Reconquista, Virgilio Palud, planteó la polémica: "Si lo que se agarra por casualidad son estas cantidades, imagínese lo que debe pasar", disparó. Del mismo tenor fueron las declaraciones del diputado nacional por Santa Fe, Pablo Zancada, quien habló del norte provincial como "un gran portaaviones, donde se realizan unos treinta vuelos clandestinos por semana".
En diálogo con El Litoral, el jefe de la Policía de la provincia, Gabriel Leegstra, reconoció el problema, pero para su análisis, arrancó enumerando las limitaciones que poseen las fuerzas para poder proceder.
"Hay que partir de la insuficiente radarización en todo el país. Además, no hay una ley adecuada para el control aéreo que permita una fiscalización más estricta como Brasil, que tiene la ley del derribo", sostuvo.
"De todas maneras -aclaró-, estamos en contacto permanente con personal de la Fuerza Aérea para que en caso de que se aviste alguna aeronave, se hagan las comunicaciones pertinentes a fin de que personal de tierra esté atento al posible aterrizaje. Pero si no hay radares, lo que pueden hacer estas fuerzas federales es lo mismo que podemos hacer nosotros desde acá abajo".
Cualquier camino
Según Leegstra, además de las insuficientes herramientas para controlar el delito, otro elemento que incide negativamente es la facilidad con la que puede aterrizar una avioneta prácticamente en cualquier camino rural.
"Hoy en día, cualquier camino rural con dos señaladores de inicio y final es una presunta pista. Pero además, con la utilización del GPS, el piloto ni siquiera necesita una pista diagramada; un auto desde tierra puede ir buscando y armando la pista en el mismo momento en el que el avión está en vuelo. Por eso es tan difícil encontrarlas", explicó el funcionario policial.
Omar López, director provincial de Prevención y Control de Drogas, coincidió en el diagnóstico y sumó otros elementos. Consultado por El Litoral, explicó que hasta por una cuestión geográfica, el norte favorece este tipo de prácticas.
"La cantidad de kilómetros en óptimas condiciones de transitabilidad transforman cualquier camino en una pista sin ningún tipo de trabajo previo y adicional -explicó-. Son prácticamente pistas naturales; todos lugares aptos para el aterrizaje". López planteó, además, que la "escasa densidad demográfica del norte se convierte en un factor adicional que facilita este tipo de circunstancias".
El funcionario dijo que poseen un mapa con las pistas clandestinas que han surgido de diferentes investigaciones. Sin embargo, advirtió que todo es "muy cambiante", precisamente, por la facilidad con la que se construye una pista.
"En sólo un minuto puede diferir el lugar de aterrizaje que se había previsto. Esto multiplica las dificultades para detectar los lugares y obtener datos fidedignos. Además, por tratarse de aviones de escaso porte, las pistas no necesitan mayor mantenimiento. Hoy por hoy, cualquier camino rural del norte es apto para aterrizar", insistió.
Qué hacen
Admitido el descontrol y reconocidas las limitaciones, Leegstra y López describieron qué hacen desde la provincia para enfrentar la situación.
"Tenemos vigilancia permanente con la Dirección de Drogas, con Los Pumas y con personal de las comisarías de la región, donde se presume que están las pistas. Hay un alerta permanente en la zona por cualquier vuelo", dijo Leegstra.
López consintió: "Hay directivas claras y concretas del gobierno provincial para sumar esfuerzos y atacar de la mejor manera esta problemática. A su vez -sostuvo-, estamos en contacto con los responsables de las áreas pertinentes de las distintas fuerzas nacionales con jurisdicción en la zona".
Igualmente para López, las circunstancias "exceden" las posibilidades de la provincia. "Compartimos que haya más radares y una legislación diferente, pero mientras eso no sea así, hay que trabajar con los medios que tenemos. Uno siempre pretende lograr mayores resultados y mayor eficacia, pero conforme a los medios que tenemos, esto es lo que se puede hacer", subrayó.
Leegstra compartió el cierre. "Más de eso no podemos hacer. Distinto sería si tuviéramos un control aéreo más eficaz. Pero eso no depende de nosotros", concluyó.
Comisión
Leegstra aseguró que sigue funcionando aquella comisión cuya creación propuso y anunció Jorge Obeid para que entre jueces y fiscales federales, más funcionarios políticos y policiales acordasen medidas conjuntas para luchar contra el narcotráfico. "Sigue funcionando y está trabajando muy bien -aseguró-. Se han allanado muchas causas que estaban demasiado lentas en los juzgados, y en otros casos, los propios juzgados solicitaron medidas más claras para avanzar en las investigaciones". Según dijo, también permitió una "mayor compenetración de los fiscales en el procedimiento policial", aunque aclaró que el de las pistas clandestinas no es un tema que se analice en ese ámbito. "Se van trabajando casos concretos", señaló.