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De la redacción de El Litoral
Carlos Lagger Lubricantes y Servicios fue fundada en 1982. Posteriormente (en el año 89), pasó a ser uno de los primeros distribuidores de la marca Elf a nivel país. hasta que por fin llegó el "anhelado sueño" del local propio. Sucedió en diciembre de 1998, cuando se instalaron definitivamente en su salón modelo de calle Pedro Vittori 3737 de nuestra capital. "Hoy es Total Lubricantes, que es la fusión de las dos empresas originarias de Francia. Elf era la de mayor envergadura, pero con el correr del tiempo el Estado galo se fue desprendiendo de la empresa hasta que Total y a través de capitales privados, la absorbió y en la actualidad comercialmente es Total Lubricantes, pero industrialmente, Elf queda para las terminales Renault y Nissan y Total para Citro�n-Peugeot", explicó el empresario.
Ante una platea repleta, en la residencia Stamati de la costanera santafesina, Traverso fue contando una a una, sus vivencias más salientes en su extensa (35 años de actividad) y prolífica campaña deportiva. He aquí algunas de ellas.
1) "Fíjense qué importante es rodearse de la mejor gente dentro de un equipo de competición; que te señale hechos, que sean profesionales y por sobre todo, que te contengan. En el 92 y en la carrera de Concordia de TC 2000, Zanatta -quien venía corriendo en función de equipo y que no estaba mal por otra parte-, para que Bessone sea campeón, me jorobó la vida y lo choqué. No sabía cuál sería el resultado final (de exclusión, la cual no se produjo). Por eso cuando terminó la carrera, mi director Deportivo (Alberto Scarazzini), me decía: "Juan está todo bien, pero el Parque Cerrado está cerrado, por eso seguí una vuelta más. Cuando di la vuelta a fondo, me dijo nuevamente: seguí otra que está cerrado. Y yo me preguntaba, pero qué m... pasa'. Lo que quería "Cachi' era que yo me tranquilizara y no hiciera quil... Era mentira que estaba cerrado, pero él desde su tranquilidad, aquietó mi estado de ánimo", contó.
2) "Las cosas de la vida. Y por eso aclaro: antes, cuando salíamos a una carrera nos despedíamos de la familia como si fuese la última vez; eran las reglas del juego. Esto me pasó en Tucumán. El equipo Ford no me dejó intervenir porque tenía todo preparado para Gradassi y Nasif Estéfano; pero yo fui igual, aunque sea a verlos correr. El sábado a la tarde, el "Turco' (Estéfano) venía ganando la etapa por más de 1 minuto. Al terminar la jornada me invitó a ir hasta la Virgen del Valle, porque él era muy devoto de ella. Cuando llegamos al santuario, que tiene una particularidad: se ve desde dos lados distintos y siempre la virgen está de frente (porque gira), vamos con el "Turco' por un lado y la imagen estaba de espalda. Una vieja -que después me di cuenta de que era mufa-, nos dijo: "Eso es mal presagio'. Y así fue nomás, al otro día largó la etapa y a los 100 km se mató. Fue algo muy triste porque su mamá estaba esperándolo en la llegada para bajarle la bandera a cuadros".
3) "Un día me llamó Carlos Menem que acababa de ganar las internas en el Justicialismo y me dice: "Juan, el Partido no me deja correr el Mundial de Rally, por lo tanto ahí tenés el auto completo, andá y correlo vos'. Le pedí una hoja de ruta al "Gringo' Bescham, fui y corrí. Venía bastante bien en la general, incluso ganándole al "Chancho' Raies, a punto tal que él me denunció no sé por qué y me encajaron 30" de recargo; pero lo pasé otra vez. Cuando llego al término de la penúltima etapa estaba quinto en la general detrás de los dos Lancia y los dos Audi oficiales. El equipo oficial Renault, que nunca me había dado pelota se acercó y me ofreció todo; claro si le estaba dando 3 puntos para el Mundial y con esa porquería que manejaba (un Renault 18). "Flaco, cuidá el auto, no hagás ninguna macana', me dijo el ingeniero a cargo" (no lo nombró, pero era Markiewitz). Está bien, pero no me reten, les decía yo. Esa noche me fui con una banda de amigos, que les gustaba mucho el alcohol. Tenía que estar en el Parque Cerrado a las 8.05 del otro día. Llegué hecho m... y hasta me tiraron el buzo para que entregue la pancarta a tiempo. Me dolía la cabeza, estaba mal. Al mediodía seguía peor. Se nos rompió el burro de arranque y del medio de la nada apareció el helicóptero con dos mecánicos que me lo cambiaron al toque. A todo esto vino un cordobés y me alcanzó una jarra, me la mandé toda... Pero era vino blanco y me chupé de nuevo. Mi acompañante le decía al equipo por radio: "el Flaco está borracho otra vez' (carcajadas de la platea). Pero bueno, llegó al final de la carrera, gané mi categoría y le di a Renault los tres puntos del mundial que tanto me hinchaban. Y le aclaré al ingeniero: "ahí tiene los puntos, pero no me rete más' ".