CARTAS A LA DIRECCION

San Francisco de Asís

Señores directores: Habiéndose celebrado ayer otra conmemoración del fallecimiento del Santo de Asís, ocurrida en el año 1206, quisiera evocarlo a través de sus palabras.

Recordando su paso al Padre desearía, como homenaje al Juglar de Cristo, transcribir algunas frases del Pobrecillo, para que éstas puedan iluminar, en este siglo XXI, a los que las lean, especialmente a los, jóvenes para fortalecerlos espiritualmente, pues al seguir la senda de la caridad, la humildad y sabiduría poseerán paz interior. Una paz interior que abrazará los corazones resplandeciendo en ellos la concordia entre todos los seres humanos que habitan junto a nosotros.

Dice San Francisco:

"Por el amor de Dios, oídme y creedme:/ Donde están la caridad y la sabiduría, no hay temor servil ni ignorancia;/ donde están la paciencia y la humildad, no hay enojo ni inquietud;/ donde está la pobreza con alegría, no hay codicia ni avaricia;/ donde están la quietud y la meditación, no hay solicitud ni desasosiego;/ donde el temor de Dios centinela los atrios, no puede entrar el enemigo;/ donde están la misericordia y la discreción, no hay superfluidad ni engaño".

Paz y Bien

Myrtha Ovidi de Kerz. Terciaria franciscana. DNI: 6.082.579.

Demagogia

Señores directores: La demagogia desmedida, como una enfermedad que ya no tiene remedio, está enquistada en nuestra amada patria, de norte a sur y de este a oeste, invadiendo nuestro territorio como viles agentes patógenos inmunes a los mejores antibióticos, obligando a la claudicación y al sometimiento de no tener ni siquiera la esperanza de conservar un poquito de esa dignidad que soñaron quienes hoy no están.

Aquéllos que jamás imaginaron que los de su propia raza y signo político se encargarían en destruir por ambición...

Querida y adorada patria: hoy por hoy te hallas sometida por los mismos que juran con tanta liviandad defender tus derechos, hombres y mujeres que fingen emular a los que se entregaron con patriotismo sin ninguna ambición de poder para tu desarrollo y tu grandeza.

Es tan inmensa su sed demagógica que manchan su honor y el de sus familias sin importarles el precio que pagan. La cuestión es perdurar. Nada les interesa lo que quedará para la historia, lo que se dirá debido a sus actos y a los malos recuerdos que dejarán.

íQué poca capacidad de servidores públicos!

Demagogos y corruptos que sólo pretenden eternizarse en el poder. Sólo Dios puede salvarnos de tanta ambición.

Pedro Rudecindo Sgarbossa LE: 6.336.354. Santo Tomé.