Melodrama a la italiana
Una parábola generacional. Elogiado por la crítica europea, el director de este melodrama, Gabrielle Mucchino, es el responsable de la festejada "El último beso" (2001) y de "En busca de la felicidad" (2006), estrenada antes por razones de taquilla. Foto: Télam.

La actriz Laura Morante, la misma de "El cuarto del hijo" de Nanni Moretti, sostiene con sobrado oficio el papel principal en "Ricordati de mi", el filme del realizador italiano Gabrielle Muccino, que se exhibe por estos días en Cinemark. La película fue estrenada en su país de origen en 2003 y conserva el nervio narrativo impetuoso que consagró a Muccino en sus películas anteriores. Llega con cuatro años de atraso pero colmada de elogios y premios. Su mirada está puesta -con un toque de humor escéptico y melancólico- en los problemas de la familia contemporánea y la brecha generacional entre padres e hijos.

La crisis de pareja, la brecha generacional entre padres e hijos, el desencanto de los adultos y la confusión de los más jóvenes son algunos de los temas que alimentan este melodrama de contenido tan vigente como inquietante. "Ricordati di me" fue estrenada en su país de origen en 2003, es decir que nos llega algo demorada, pero cubierta de elogios por la crítica europea que reconoce en su director Gabrielle Muccino, nacido en Roma hace menos de 40 años, a uno de los nombres más interesantes del actual cine italiano.

La mirada del film se coloca sobre los vínculos familiares: el desencanto de los hombres y mujeres que se acercan a los 50 sin hacer lo que deseaban profundamente y en los hijos conflictuados pero conscientes de que el modelo ofrecido desde su entorno más próximo no les garantiza la felicidad.

Los Ristuccia son una familia tipo, de clase media sin problemas económicos a la vista. Giulia (Laura Morante) y Carlo (Fabrizio Bentivoglio) han superado los cuarenta, conservando su aspecto juvenil y formando una familia con hijos ya adolescentes: Paolo de 19 y Valentina de 17. El director pone la lupa en la cotidianeidad del grupo familiar, para revelar que debajo del aparente bienestar, ninguno está conforme con su vida. La madre, porque interrumpió su vocación como actriz para casarse; el padre porque quiere escribir un libro que nunca concluye; y los hijos porque desean canalizar con precipitada ansiedad otros temas personales antes que los estudios. La joven no terminó aún el secundario pero le seduce ser estrella televisiva y su obsesión pasa por presentarse a los castings que priorizan la belleza y otros talentos antes que los contenidos exigidos por la escuela.

Su hermano tiene un perfil más bajo, menos consumista y arribista, pero su timidez le impide iniciarse en el mundo de los afectos, donde tampoco parece encontrar iguales. Con el futuro por delante, los jóvenes pueden probar, acelerar y estrellarse pero volver a intentar. Los adultos, en cambio, tienen muy poco margen de tiempo para torcer el camino; ellos creen que la verdadera dicha está en otro lado, en lo relegado por esa vida que ahora tampoco se ofrece como fuente de felicidad.

Con enorme naturalidad y evitando el acaramelamiento o la emoción fácil "Acuérdate de mí", es también el reclamo no verbalizado de lo que cada uno pareciera necesitar: ser tenido en cuenta, escuchado y comprendido, más allá de la mecanización impuesta por la rutina o mandatos familiares y sociales.

En la superficie

Con el nervio narrativo impetuoso que lo caracteriza, Muccino expone ilusiones, temores y frustraciones, sabiendo cómo contarlos y dosificarlos, con vehemencia y oficio, tejiendo una narración que no decae aunque tropieza con redundancias y un par de escenas que se ponen al servicio del guión más que de la verosimilitud.

Apelando muchas veces a la voz en off para presentar situaciones y al uso frecuente del steady cam que aporta una sensación de movimiento permanente, "Ricordati di me" va dibujando un melodrama familiar contemporáneo, que incluye llantos, estallidos de furia y un brusco giro argumental en el último cuarto del relato. No con la majestuosidad decadente del retrato de Visconti, pero sí con el nervio de un contexto contemporáneo que refleja el desencantamiento de una sociedad "post", embarcada en una profundización del consumismo que dejaron atrás los ideales como ropa vieja.

Salvo el destacadísimo rol de Laura Morante, que vibra en todos los registros y matices con su personaje, el resto de los protagonistas quedan algo desaprovechados y en vez de ahondar en situaciones que les conciernen, el metraje se dilata por caminos que no asoman demasiado de la superficie.

Acuérdate de mí (Ricordati de mi)

Origen: Italia/ Francia/ Gran Bretaña, 2003. Dirección: Gabriele Muccino. Guión: Gabriele Muccino y Heidrun Schleef. Elenco: Laura Morante, Monica Bellucci, Fabrizio Bentivoglio, Nicoletta Romanoff, Silvio Muccino, Gabriele Lavia. Producción: Domenico Procacci / Nadine Luque. Fotografía: Marcello Montarsi. Edición: Claudio di Mauro. Dirección de Arte: Paola Bizzarri. Música: Paolo Buonvino. Duración: 125 minutos. Se exhibe en Cinemark.

Rosa Gronda