Cristina Marchese quedó al frente de Cine Club Santa Fe, luego del fallecimiento del alma mater de la institución, Juan Carlos Arch, ocurrido un año atrás.
Cristina integraba la comisión directiva como secretaria general y por disposición de los estatutos, le correspondió asumir la presidencia hasta que se complete el período y se convoque a elecciones para renovar autoridades, lo que ocurrirá en 2009.
"He trabajado junto a Juan Carlos, durante más de 15 años en Cine Club, lo que permitió mi formación y hoy me habilita a continuar fortalecida; desde ya la falta es muy fuerte, lo extrañamos muchísimo, pero cuento con un equipo humano que dedica un tiempo valioso para atender todas las áreas que este año se sumaron", dijo, en alusión al Cine Club Infantil, al Cine Club Juvenil y al Taller de Cine Infantil que se reabrieron, después de varios años sin actividades. Esas áreas están a cargo de Claudia Ruiz, cineasta especializada en cine de animación y cine para chicos.
"El año próximo pensamos presentar un proyecto al Ministerio de Educación de la provincia con la propuesta de capacitar a los docentes en aprender a ver cine, para que vayan con los alumnos, y esa herramienta sea después trabajada en el aula, y también, interesar a las escuelas que tienen actividad cultural los sábados a que se acerquen a la sala, a asistir con los alumnos a la función del Cine Club Juvenil, con debate posterior. Todo esto sería muy importante para potenciar un público nuevo para el Cine Club, es vital", expresó.
También aspira a conseguir fondos para renovar el equipamiento del Cine América, propiedad del Cine Club Santa Fe y donde se proyectan los filmes que se exhiben al público, y organizar talleres para adultos, entre otras actividades.
Cristina no puede evitar la emoción al recordar a quien fuera el gran impulsor y sostenedor de la actividad cineclubística en nuestra ciudad -lo que permitió que la institución se mantuviera de manera ininterrumpida desde su creación hace 54 años-, en la provincia, en el país y en otras regiones del mundo.
"Al lado de Juan Carlos te puedo decir que yo me descubrí cineclubista, porque no sabía que tenía esa vocación. Un día él me lo dice en broma y me puse a pensar y ver las cosas como eran y qué significaba ser cineclubista y bueno... lo asumí", expresa Cristina, quien define la actividad como "esa tarea generosa de poder compartir una película, conseguirla, traerla a la ciudad donde vivís y que la gente la pueda ver, es un placer enorme, todo ese gusto, ese trabajo, lo aprendí a su lado".
Aunque reconoció que al principio dudó -"no concebía seguir sin la presencia de Juan Carlos"-, la historia de resistencia de la institución, aun en los peores momentos para el país y para el cineclubismo en particular, le hicieron pensar que "no podía fallar, no podía aflojar", y se armó de coraje para "continuar y potenciar el camino que él nos dejó muy armado".
A propósito de este desafío, recordó que en los talleres de cine, "la primera palabra que Juan Carlos nos enseñó fue coherencia. Hablamos de coherencia en las primeras clases, después de ideología y mucho tiempo después empezamos a hablar de cine, y cuando llegó esa etapa, cada uno sabía qué película quería hacer o qué cine quería ver y qué historia quería contar, y también nos formó primero buenos espectadores para después ser cineastas, era la exigencia de él".
Cristina también reemplaza a Juan Carlos Arch en otros cargos que dejó vacantes: la presidencia de la Federación Argentina de Cines Clubes y la secretaría general para América Latina, en la Federación Internacional de Cines clubes. Ambas instituciones decidieron por unanimidad que ella quedara en esos puestos, hasta tanto se renueven las autoridades respectivas.
En la Federación Argentina, Cristina se plantea continuar impulsando un proyecto de ley de cines clubes, que permitiría contar con recursos para gastos de funcionamiento, traslado de copias y compras de derechos para exhibición, entre otros aspectos que hoy se solventan con los escasos recursos propios de cada institución, lo que dificulta muchas veces la tarea.
"El nuestro es un trabajo de formación de público muy importante para la cinematografía argentina", resaltó Cristina.
En el aspecto internacional, en este último año ya tuvo que concurrir a diversos encuentros en Uruguay, en Brasil y en Italia, y coordinar la visita del presidente de la FICC, Paolo Minuto, a la Argentina, Brasil, Ecuador, Colombia y Uruguay, una gira que formó parte de las celebraciones de los 60 años de la organización mundial y el reconocimiento a la Federación Argentina por ser la más antigua que la integra (desde 1947).
"Te puedo asegurar que el nombre de Juan Carlos se siente siempre y en cada momento en todas estas reuniones -señaló Cristina. Y te cuento que nuestro querido amigo logró un reconocimiento internacional otorgado por la FICC, el `Quijote', del que poco se supo en nuestra aldea... hasta yo me sorprendí de cómo lo quieren en el exterior", comentó.
"Para agregar algo más, quiero recordar lo que dijo Juan José Gorasurreta (Cine Club La Quimera, Córdoba) en el homenaje a Juan Carlos en el primer aniversario de su muerte, que citó a Jean Cocteau, poeta y cineasta: `Sucede que los poetas no mueren nunca, sólo lo fingen para habitar para siempre en la realidad'. Me gustó mucho eso y definitivamente en el Cine América, está nuestro amigo poeta y apasionado del cine".
Servicios
Los servicios con que cuentan los socios de Cine Club son los siguientes: función semanal de pre-estrenos en tres horarios: jueves a las 20; viernes a las 18; sábados a las 17.30. Ciclos: Cine Estudio, martes 20.15; DeSvelado, jueves 22.30; Bizarro, viernes medianoche. Cine Club Infantil, sábados 14 horas; Cine Club Juvenil, sábados 15.30. DvD-Teca. Video-Teca.
Descuentos en la entrada cine comercial, estrenos, muestras y festivales, entre otros.
Laura Osti