Renova inauguró ayer la planta de biodiésel que posee en la localidad de San Lorenzo, y se concretó el primer eslabón de la cadena de inversiones que generarán los biocombustibles en la zona, donde llegarán inversiones por 400 millones de dólares, según pronósticos del gobierno provincial.
En el acto de inauguración de la planta, que se realizó en el predio de Vicentín, donde funciona la fábrica de biodiésel, estuvieron presentes las autoridades salientes y las entrantes. Así el acto lo compartieron el gobernador Jorge Obeid -acompañado de distintas autoridades provinciales- y el mandatario electo Hermes Binner, quien llegó junto al equipo del Ministerio de la Producción. También estuvieron presentes las máximas autoridades de la multinacional suiza Glencore y de Vicentín, socios en la construcción de la planta enclavada en pleno corazón del polo agroindustrial sojero.
La edificación de la fábrica, donde trabajan 40 operarios, demandó una inversión de 40 millones de dólares y tiene una capacidad de producción de 240 mil toneladas de biocombustible elaborado en base a aceite de soja. Toda la producción está destinada al mercado externo, fundamentalmente Europa y Estados Unidos.
El presidente de Renova, Sergio Gancberg, consideró que el desarrollo de los biocombustibles "es una nueva unidad de valor dentro de la cadena, que tiene enormes desafíos por delante". El titular de la compañía describió la tecnología que posee la planta, que -según recalcó- está al más alto nivel mundial.
Diego Mejuto, director de Renova, y Gancberg reconocieron que en la compañía de capitales suizos y santafesinos analizan la posibilidad de ampliar la capacidad instalada de la planta, cuya construcción demandó 14 meses.
"Está en período de análisis por parte de los accionistas la posibilidad de duplicar la producción (llegar a 480 mil toneladas al año), una ampliación que podría llevar un año en cristalizarse si se aprueba", advirtió Gancberg.
En su discurso, Gancberg resaltó el apoyo recibido de los gobiernos nacional y provincial y local, y celebró la decisión estatal "de hacer de los biocombustibles una política de Estado con reglas de juego claras".
En ese marco, el ejecutivo descartó que exista una dicotomía entre alimentos y bioenergía, como planteó en su momento el presidente venezolano Hugo Chávez, una polémica que sin premeditación se coló en la inauguración. "Estamos creando un incipiente know how en el desarrollo de biocombustibles", insistió la máxima autoridad de Renova.
El gobernador Obeid, por su parte, señaló que "esta inauguración marca un hito para la actividad productiva del país y de la provincia en particular", y refiriéndose a las distintas obras que el gobierno provincial ha desarrollado, manifestó que "ellas forman la infraestructura necesaria para el buen funcionamiento de todos estos emprendimientos productivos. Hicimos todo esto porque estamos convencidos de que el biocombustible será el futuro". Y agregó: "Ésta es la gran oportunidad que tenemos de integrarnos a la cadena agroindustrial, a los biocombustibles, e incorporar valor agregado a la producción".
El gobernador aseguró que "Santa Fe tiene las condiciones dadas para poder generar biocombustibles a partir de su producción agropecuaria que alcanzan los 300 millones de toneladas".
Finalmente, el gobernador Obeid consideró: "Hay que hacer lo que le conviene al país y a nuestra provincia de Santa Fe, no lo que le conviene a George Bush, Hugo Chávez o Fidel Castro. Actualmente hay 400 millones de dólares de inversiones en investigación de proyectos de biocombustibles en la provincia. Por ello, hay que seguir aportando a este tipo de producción y no caer en el error de crear una dicotomía con el área de los alimentos sino apoyar y aplaudir iniciativas de estas características".
El nuevo
emprendimiento es una planta orientada a producir aceite refinado y biodiésel a través de una serie de procesos continuos. Está ubicada en la ribera del río Paraná, lindante con importantes plantas aceiteras para la materia prima y puertos de embarque para la salida de su producción. Se encuentra situada en el radio de 50 kilómetros donde se produce más del 70 por ciento de los aceites vegetales argentinos.
Corresponsalía Rosario