El presidente Néstor Kirchner anticipó que el índice de desempleo bajó a 7,7 por ciento en setiembre y que la economía creció alrededor de 9 por ciento, de acuerdo con la medición de agosto.
Kirchner difundió estos datos económicos positivos durante el acto de anuncio de una inversión de 1.000 millones de pesos y de un nuevo modelo de la automotriz Volkswagen, que compartió con su esposa y candidata a sucederlo, Cristina Fernández.
La primera dama aprovechó la composición del auditorio de la planta de la localidad de Pacheco, integrado por empresarios y trabajadores, para reiterar su propuesta de llevar adelante un acuerdo económico y social que amalgame a ambos sectores.
"Tengo grandes esperanzas porque en las naciones desarrolladas la unión entre sindicatos, empresas y estados en la negociación de un modelo de crecimiento y producción ha dado resultados en la calidad de vida de sus pueblos", resaltó.
Tanto Kirchner como su esposa destacaron en sus respectivos discursos la buena marcha de la economía argentina, y el presidente anticipó que la tasa de desempleo de setiembre fue de 7,7 por ciento.
El primer mandatario sostuvo que "se han creado 3.160.000 nuevos puestos de trabajo" durante su gestión y que la medición de agosto indica que el PBI creció "muy cerca o más de 9 por ciento".
En ese marco, Kirchner rechazó las opiniones de quienes consideran que debe enfriarse la economía para poner freno a la inflación y les reclamó que "es hora de ponerse la camiseta del país y dejar de seguir copiando recetas que no tienen nada que ver con nosotros".
"Es muy fácil tener una Argentina dormida y con deflación, con argentinos excluidos y muertos de hambre como pasaba en otra década. Pero hoy esas personas tienen trabajo y dignidad", subrayó.
Kirchner se quejó de que "algunos añoran la vieja Argentina" y "nos tratan de poner miedo", dijo que las recetas de crecer con gradualismo "es caer en la trampa" y advirtió que "tendríamos que haber aprendido la lección" después de la crisis que puso fin al gobierno de la Alianza en el 2001.
Por su parte, la primera dama destacó el desempeño de la economía argentina y dijo que en los países que ha visitado en los últimos meses causó "sorpresa por el cambio verificado en estos cuatro años y medio, que parecía impensable".
La economía de América Latina crecerá 5,1 por ciento este año, y en 2008 lo hará con una leve desaceleración de 4,6 por ciento, en medio de "un entorno de estabilidad macroeconómica".
El informe "Latinwatch", del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), indica que con estas cifras la región acumulará cinco años sucesivos de crecimiento superiores al 4 por ciento, y destaca que 20 millones de personas han salido de la pobreza en el área.
Los responsables del estudio estiman que estas tasas reflejan que la región atraviesa "una época de bonanza en la que un gran número de latinoamericanos mejoraron de manera considerable sus condiciones de vida".
Asimismo, atribuye "a la gestión ortodoxa de la política monetaria" y a la existencia de "bancos centrales más autónomos", que la tasa de inflación en la zona ronde el 5 por ciento y el desempleo baje del 11 por ciento de 2003 a 8,5 este año.
El control de la inflación y la estabilidad macroeconómica en América Latina, según el informe que reproduce Ansa, ha "favorecido la fijación de expectativas, reducido la incertidumbre e incentivado la inversión y el consumo".
El BBVA también destaca el marcado impulso en los precios de las materias primas, que han duplicado su cotización a nivel mundial y las reformas fiscales que han producido una mayor estabilidad macroeconómica.
En cuanto a los riesgos del futuro, señala que las recientes turbulencias en los mercados financieros "plantean un entorno internacional algo menos favorable", pero estima que "los impactos serán limitados en la región".