Indignación de vecinos y comerciantes
Más problemas para San Martín Sur: se olvidaron del tendido eléctrico
En las cuadras donde se realizan las obras no está permitido estacionar pero la prohibición no se tiene en cuenta. Foto: Néstor Gallegos

No faltaban complicaciones en los trabajos que se realizan desde hace más de seis meses en San Martín Sur y hoy se sumó otro: se levantaron las losetas de las veredas para colocar el cable de electricidad que alimentará a las farolas. En otro orden, aumenta notablemente el valor de los alquileres.

Un nuevo inconveniente surgió en la obra de remodelación de San Martín Sur, comprendida entre General López y Juan de Garay, motivo por el cual los vecinos y comerciantes volvieron a plantear sus quejas.

Esta vez las demoras no fueron la causa de los reclamos. El problema se presentó cuando comenzaron a ver que las veredas de la primera cuadra al sur eran levantadas. �El motivo?: se habían olvidado de instalar los cables para la iluminación de las farolas, ya colocadas. Consecuentemente, se están levantando las losetas -el sistema está así diseñado, no se deben romper- para pasar el cableado eléctrico correspondiente.

El malestar y la indignación estaban a flor de piel en las personas consultadas por El Litoral y aumentaron esta mañana con esta novedad que, según explicó la Municipalidad, surgió "por una demora de la UTE (Unión Transitoria de Empresas) que tiene a su cargo la obra, que debió haber colocado el cableado hace cuatro meses".

Teresita, una vecina que vive en un edificio en San Martín al 1600, dijo estar indignada con la Municipalidad: "Es una vergüenza y un robo. Tenemos un grupo de funcionarios inútiles. Colocaron las columnas y no pusieron los caños para la electricidad y ahora están levantando todo de nuevo. El inspector nos dijo que esa obra cuesta un millón de pesos. Acá, la obra empezó hace seis meses y medio".

Una cuadra más al sur, Omar esperaba sentado para ser atendido por el odontólogo en la Mutual del Poder Judicial. Había llegado acompañado por su hija porque "estoy viejito y no puedo andar caminando solo por la calle", admitió, al tiempo que opinó que "las obras se están demorando bastante".

Gisela, una empleada de esa mutual, aseguró que "la gente grande es la que tiene mayores inconvenientes para transitar ya que el resto podemos esquivar los obstáculos. No tenemos reclamos formales pero escuchamos las quejas de la gente. El inconveniente también lo tiene la gente que vive en estas cuadras porque, por ejemplo, cambian las vallas de restricción de la circulación en diferentes calles y en distintos momentos del día. La demora y la tierra que hay permanentemente volando es lo que más molesta. A los obreros no les vemos mucho ritmo de trabajo".

Gladys vive en San Martín y Juan de Garay pero el taxi que tomó de vuelta del supermercado la tuvo que dejar en Moreno y San Martín, a dos cuadras de su casa. Su esquina está cortada desde hace varios días por las obras.

"No puedo tomar ómnibus y los taxis tienen que dar unas vueltas impresionantes porque no pueden entrar ni salir. Después de pagar un taxi tengo que hacer tres cuadras a pie para llegar. Éste es el inconveniente que nos trae a las personas grandes. Un viaje que antes pagaba 1,90 ahora me sale 3 ó 4 pesos por estos problemas", relató.

Otras voces

Un jardín de infantes que funciona en la zona también padece las consecuencias de estas demoras en la obra de San Martín Sur. Inés, una de las docentes, opinó que "la obra nos va a beneficiar a todos los de estas cuadras semipeatonales pero la cuestión es que se demoró más de lo previsto. Como toda obra, trajo inconvenientes, y hubiéramos deseado que se cumplieran los plazos que habían prometido".

También explicó que "vamos a tener el beneficio de que, como no se podrá estacionar permanentemente, los papás van a poder estacionar de manera provisoria y dejar a los chicos en el jardín. De esa manera, estará toda la cuadra desocupada y ya no habrá autos en doble fila y el congestionamiento del mediodía, que se suma al de la salida del Colegio Inmaculada. Va a ser un beneficio pero tuvimos que pasar todo el invierno sin vereda. Además, una abuela se cayó en la calle cuando traía a su nieto al jardín porque se tropezó con algo de la obra".

La Secretaría de Cultura de la provincia funciona en la misma cuadra que el jardín. Hugo, un empleado, quiso dar su opinión: "Todos nos quejamos porque hace mucho tiempo que están haciendo las obras. Ahora nos dijeron que vuelven a levantar las veredas hasta Juan de Garay porque se olvidaron de poner los cables para la iluminación. Esto genera muchos inconvenientes, incluso hubo gente que se ha caído. Ahora no hay tantos problemas porque hicieron la vereda para entrar, pero hubo un tiempo que teníamos una especie de trampolín. Además, personalmente no me gusta cómo está quedando, desde el punto de vista estético".

Por su parte, Julio, encargado de un edificio, relató que "tuve que llamar al Corralón Municipal porque no se puede estacionar en estas cuadras y dejan los autos en el ingreso de las cocheras de los edificios. Mandaron un inspector pero sólo está de mañana y me decía que no podía hacer nada porque no estaban los carteles que indican que no se puede estacionar, pero al menos saca los vehículos. A la tarde volvemos a tener el problema. Ahora parece que se olvidaron los caños de la luz y están rompiendo todo de nuevo".

En tanto, Alicia, una comerciante de San Martín al 1800, expresó su malestar que también refleja el de sus colegas de la zona: "Ya basta, esto es imposible, nos hicieron perder mucho dinero. Tierra, incomodidad, barro los días de lluvia, los obreros trabajando y la gente no se acerca a ver las vidrieras. En la TV avisan cuáles son las cuadras que están cortadas y no llega hasta esta parte de San Martín. Hace más de cinco meses que padecemos esta obra".

Trámites con problemas

Por último, El Litoral consultó a una repartición pública y un gremio que funcionan en las primeras cuadras de San Martín: la Asociación Tribunales y la Defensoría del Pueblo.

Fuentes consultadas en el primer lugar aseguraron que "en su momento tuvimos inconvenientes, cuando no estaba hecha la vereda, sobre todo para la gente grande que no podía caminar con seguridad. Acá también funciona una boca de expendio del Iapos, motivo por el cual viene mucha gente, y también hubo menos gente. Pero ya se normalizó la afluencia de gente".

En tanto, en la Defensoría del Pueblo explicaron que "no hay ninguna denuncia formal pero la gente se nos queja permanentemente por las obras en la calle. Es un edificio viejo en donde no tenemos posibilidades de armar una rampa u otro tipo de ingreso para las personas, muchas de las cuales tienen problemas de movilidad".

Fuga de comercios por la suba de alquileres

Varios locales vacíos ya se observan en el tramo sur de San Martín. Los comerciantes que tuvieron que renegociar los contratos de alquiler en las últimas semanas no cerraron trato con los propietarios y optaron por trasladarse en función de los desorbitantes precios en que se cotiza ahora el arrendamiento de una propiedad en la futura nueva semipeatonal. En tanto, hay honda preocupación entre quienes deberán encarar la negociación antes de que termine el año.

Hace dos días Gustavo Wuilloud trasladó su farmacia desde San Martín y Corrientes hasta San Jerónimo y Corrientes. "Pagaba $ 3 mil de alquiler y me pidieron 6 mil", dijo sin salir todavía del asombro. "Tuve suerte en conseguir este local a una cuadra porque mudar una farmacia no es nada fácil, hay requerimientos de distancia y de superficie". El único argumento que recibió cuando pidió explicaciones fue que "subieron por una cuestión de mercado". Para este comerciante "lo que pasa es casi una usura porque saben que hay necesidad y que hay pocos locales y se aprovechan, todos los locales de esa cuadra se están yendo, van a inaugurar la peatonal y va a estar vacía".

Enfrente, sobre San Jerónimo al 1700, está la verdulería Onda Verde. Hasta hace dos meses ofrecía sus productos en San Martín al 1800 pero por la misma razón el dueño decidió mudarse: "Pagaba $ 1.600 pesos por un local chiquito y me pidieron $ 2.500, para una verdulería es imposible. Están sobrevaluados y va a pasar lo que hace algunos años pasó en calle Mendoza que quedó vacía, va a ser un lindo paseo pero muerto", opinó. De todos modos, el local que ocupaba fue alquilado en menos de 10 días por otro comerciante.

La chopería Germania (en San Martín y Moreno) ya cerró sus puertas, al igual que un negocio que vendía indumentaria de polo. Diego, el dueño de un local de muebles y artículos para el hogar, estaba preparando la mudanza: "De $ 800 me pidieron $ 2.200"; desde su rotisería, Karina, esperaba con preocupación reunirse esta tarde con el dueño del local que alquila: "El rubro no es fácil de mudar, nos tendremos que adaptar pero tampoco podemos aceptar una locura", confesó.

Explicación desde el municipio

Los enojos manifestados a El Litoral por parte de comerciantes y vecinos donde se realiza la obra de San Martín Sur fueron transmitidos al subsecretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Carlos Santaera. Al respecto, en relación a cada punto, el funcionario explicó:

"La empresa Planificar -que está ensanchando la vereda, haciendo los cordones cuneta y los cruce de servicios- no está rompiendo lo ya realizado para poder pasar el cableado de las farolas de iluminación. Ocurre lo siguiente: la UTE que debía haber hecho ese trabajo no lo hizo cuando debió, es decir cuatro meses atrás, y lo está llevando a cabo ahora. Pero eso no implica que tenga que romper lo ya hecho, porque el sistema que se está empleando permite que las losetas puedan ser sacadas de su lugar y, después, ser nuevamente colocadas. Que quede claro que no se está rompiendo nada ni fue un error de Planificar sino una demora de la UTE, que debió haber colocado el cableado de las futuras farolas hace tiempo", argumentó Santaera acerca de por qué se están levantando varias baldosas ya colocadas.

"No me consta que se estén colocando losetas provisorias sino que son las definitivas", sostuvo sobre otra de las preocupaciones manifestadas por los comerciantes y vecinos en relación a una información que circula.

Por último, al ser consultado sobre cuándo estima la Municipalidad que la obra de San Martín Sur podría estar concluida, Carlos Santaera no precisó fecha pero indicó que estará finalizada antes del cambio de gestión, ya que el actual intendente quiere ser quien inaugure el futuro paseo.