Unión perdía 2 a 1 y reaccionó a tiempo para golear 4-3 a Ferro
Pereyra, la "Chancha" y los 20 (... mejores minutos del torneo)
Se fue a los vestuarios del entretiempo derrotado e insultado por una tribuna que perdió la paciencia rápidamente. Salió con todo a jugar el segundo tiempo. Enloqueció de gol en 20 minutos, dio vuelta el resultado y ganó un partido electrizante en Santa Fe.

Darío Pignata - [email protected]

Si es por el cambio total que mostró Unión de un tiempo a otro, más que un entrenador debe haber tenido en Carlos Trullet adentro del vestuario a un "Manosanta", en los 15 minutos de descanso en el entretiempo del partido contra Ferro. Es que ese Unión que sacó a pasear sus dudas bajo el sol en el 15 de Abril durante la etapa inicial pareció realmente otro equipo en el complemento. Perdía 2 a 1, clavó tres goles seguidos -a los 19, 25 y 32 minutos- y mostró durante 20 minutos del complemento su mejor cara desde que arrancó el actual certamen de Ascenso en la Argentina para ganar 4-3 un partido electrizante contra Ferro. Así, otra vez, se mezcló entre los de arriba del certamen de Ascenso que está escribiendo una larga historia que empieza este año, pero que terminará recién con sus capítulos finales a mediados de 2008.

El 4-3 atractivo, cambiante y electrizante justificó en parte a los fanáticos tatengues que apuraron la jornada especial por el Día de la Madre para estar antes de las seis de la tarde en la cancha. Por ser un domingo tradicionalmente especial y considerando que Unión había pescado al lado del mar en Comodoro Rivadavia el único puntito de los últimos nueve que puso en juego, resultó más que interesante el aspecto que presentaban las tribunas del 15 de Abril. Esos mismos hinchas, que perdieron rápidamente la paciencia con el segundo gol de Ferro cuando el primer tiempo se moría, fueron los que terminaron festejando ruidosamente el retorno a la victoria. Es que el fútbol tiene estas cosas que son increíbles. Como el cambio que pensaba meter Trullet cuando lo hizo mover al chiquito Arrúa, pensando en reemplazar a un Pereyra que se aferró a la titularidad con la fuerza de sus goles y fue la gran figura tatengue del complemento, una verdadera pesadilla para los defensores que trajo Ferro a Santa Fe.

Unión, versión reducida

Sólo Trullet sabe qué les dijo y cómo les dijo las cosas a sus jugadores en el descanso. Y sólo los jugadores saben qué se dijeron entre ellos en esos 15 minutos cuando Unión perdía en casa 2-1 con Ferro. Pero lo que está claro es que, al menos esta vez, el vestuario sirvió de mucho. Porque Unión salió como si fuera otro equipo, totalmente distinto del equipo del primer capítulo. Es que, además del griterío al lado de las duchas para corregir las cosas que se hicieron mal, hubo dos de los famosos "accidentes del juego" que terminaron beneficiando al equipo de Trullet.

El ingreso positivo de un movedizo Marcos Flores por Fontana, la modificación del dibujo táctico -se quedó con 3 atrás y sumó al ex Newell's al medio para manejar la bocha- y el criterioso trato que el "16" de Unión le dio la pelota fue determinante. Es más: Flores entró estando Unión 1-2 abajo y fue clave para dar vuelta a la tortilla del partido.

Lo otro que incidió a favor de Unión fue la expulsión del Carabajal de Ferro, un excelente volante central que era la figura verde. No sólo que el equipo del "Tata" Brown lo sintió en lo numérico, al quedarse con diez hombres a los 15 minutos del complemento, sino que pareció afectarlo mucho más en lo futbolístico porque, para usar un término que está tristemente de moda, la zona del anillo central "quedó liberada" para que Unión hiciera estragos con la pelota.

Desde los 15 minutos, con la expulsión del Carabajal verde, hasta los 35 minutos del mismo complemento, cuando finalizó la carabina de goles a repetición que usó Unión -a los 19, 25 y 32 minutos fueron los gritos-, se vieron los mejores 20 minutos del equipo de Trullet en el campeonato. Se le fue encima a Ferro con todo, lo atacó por los rincones que uno se pueda imaginar adentro de una cancha. Por adentro y por afuera. Por arriba y por abajo. Con los delanteros, los volantes y hasta con los defensores que empujaban. Le clavó un gol cada seis minutos: golazo el 2 a 2, blooper el 3-2 con autogol en el combo y linda pared para el 4-2. Fue demasiado para un Ferro noqueado que, a pesar de la emoción que le puso a la chapa con el 3-4 de Monje, no se levantó más en el 15 de Abril.

�Cómo hacer para ser protagonista?

Carlos Trullet es, en el buen sentido de la expresión, un entrenador "chapado a la antigua". Futbolista formado para funciones defensivas y perfeccionado como líbero con la mano del "Toto" Juan Carlos Lorenzo en en sus tiempos de pantalones cortos, es de esa camada tradicional de entrenadores que piensa que los equipos "se arman de atrás para adelante".

Nos cruzamos por casualidad el día de las últimas elecciones, votando en la misma escuela, y el "Cabezón" me confesó que estaba obsesionado con encontrar un rendimiento defensivo que asegurara el cero en el arco propio como piedra fundamental a modo de cimiento del plantel. "Para encontrar el equipo, primero tengo que encontrar la defensa", podría ser una frase que resumiera esta idea en líneas generales.

Claro que los riesgos que toma en la mitad de la cancha -Zapata y Torres van mejor de los que vuelven; Fontana "viaja" siempre y Carabajal no es tan áspero como "5", aunque sí criterioso- para alimentar al trenzado de ataque (Rosales, Pereyra y Zárate) tiene sus costos: el "Turco" Assef fue figura en casi todos los partidos.

Con Fontana y Mosset lesionados, la búsqueda del mejor cerrojo defensivo se demoró más de la cuenta para Trullet. Claro que, a la luz de lo que vimos ayer en esos 20 minutos perfectos, puede que el entrenador se encuentre con una impensada sorpresa: mientras el "Cabezón" imagina armar un equipo protagonista arrancando por la defensa, como marca la fórmula convencional, a lo mejor Unión se hace protagonista tomando un atajo en el camino basado en goles de su bloque de ataque.

Es que, si la "Chancha" Zárate sigue sembrando goles y Pereyra logra mantener el nivel que mostró ayer, más el desfilar del cortejo de los volantes mencionados hasta las posiciones de gol, Unión puede vestirse con la pilcha de protagonista con la fuerza de los botines de los atacantes antes que por la sistematización de su cerrojo defensivo, como pensaba Trullet.

Sin ir más lejos, en la temporada anterior Unión se quedó sin gol en el momento clave de las definiciones porque Rami, Peralta Pino, Barreto, Weiner y el mismo Pereyra entraron en una profunda sequía. Es difícil imaginar a este equipo como protagonista con un Pereyra intrascendente. Y no sólo por la importante que significa que César aporte goles, sino por lo que genera y contagia cuando se enchufa como ayer, en el complemento contra Ferro.

En el submundo de las irregularidades, a pesar de haber sumado apenas 4 puntos sobre 15, Unión está otra vez mezclado arriba. Lo peor que le puede pasar a su gente, como se reflejó ayer en esos insultos aislados, cuando Ferro se puso 2-1, es no entender de qué se trata este nuevo sistema de disputa. En un campeonato "largo" como juega Unión, a 38 fechas, lo único que no se puede perder es la paciencia por culpa de la ansiedad. Es que ahora, por más apurada que aparezca su gente, el premio mayor recién se sortea a mediados de 2008. Ya no hay más incentivos o motivaciones parciales cada 19 fechas con los torneos cortos.

Unión usó, en este 2007 que entró en cuenta regresiva, la excusa de sus 100 años para acelerarse casi de manera caprichosa con el objetivo del ascenso, aunque todos sepan cuáles son las reglas del juego con este club en la "B": sólo sirve volver a Primera División para abrazar la gloria.

Contra Ferro, rindió otro duro examen y esta vez aprobó. Valen los tres puntos, sirve la reacción por cómo se había presentado el partido en Santa Fe. Ayer, en el Día de la Madre, a Unión le alcanzó con Pereyra, la "Chancha" y los 20 (... mejores minutos del torneo).

30 gritos

Con sus dos definiciones de ayer, el delantero César Emanuel Pereyra llegó a los 30 goles con la camiseta de Unión en partidos oficiales AFA. No marcaba desde el partido con Nueva Chicago en Santa Fe, en el arranque del campeonato. Al primero, que marcó el 2-2, casi no lo gritó pero al segundo suyo que puso el 4-2 lo salió a festejar revoleando su camiseta, lo que le costó una tarjeta amarilla que le mostró Rietti a instancias del juez de línea.