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Argentina obtuvo un importante avance en su objetivo de restablecer las relaciones con el Club de París, luego de que el designado director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, manifestara su voluntad de "colaborar" para que las negociaciones resulten exitosas.
Strauss-Kahn se lo anticipó al ministro de Economía, Miguel Peirano, y al presidente del Banco Central, Martín Redrado, durante la reunión que mantuvieron en Washington, quienes manifestaron su satisfacción por esa predisposición.
En el encuentro, que se extendió por casi una hora, Strauss-Kahn admitió la razonabilidad de la postura del gobierno argentino de no someterse a auditorías o condicionalidades del FMI para alcanzar un acuerdo con el Club de París, al que se adeuda alrededor de 6.200 millones de dólares.
Desde la cancelación del total de la deuda con el FMI en enero de 2006, el presidente Néstor Kirchner señaló en varias oportunidades que no estaba dispuesto a colocar nuevamente al país bajo la tutela del organismo, algo que -si bien nunca fue dicho oficialmente- reclamarían algunos de los países desarrollados como paso previo para arribar a un acuerdo con la Argentina en el Club de París.
La normalización de la relación con el Club de París le abriría al país la posibilidad de que las empresas extranjeras comiencen a recibir financiamiento de los bancos europeos.
El gobierno argentino manifestó en diversas oportunidades su intención de renegociar el pago en cuotas de ese pasivo, pero no acepta las reglas de esa instancia acreedora, según las cuales para poder entablar una discusión se debe lograr previamente un acuerdo marco con el Fondo.
Al respecto, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo en Buenos Aires que "algunos países (tal como sucede con los miembros del Club de París) exigen que un organismo internacional audite las condiciones de aquellos países que piden una refinanciación" de su deuda.
"Lo que queremos es lograr un acuerdo para que el FMI haga esto sin necesidad de entrometerse en definiciones económicas de la Argentina, tal como hizo en otros tiempos: Strauss-Kahn se expresó en su paso por Argentina, muy a favor de esto", comentó el funcionario por radio América.
Por ello, Fernández afirmó que "sería muy bueno que el Fondo colabore" con las tratativas encaradas por el gobierno argentino para refinanciar la deuda por más de 6.300 millones de dólares que el país mantiene con el Club de París. "Esta fue la idea presentada por Miguel Peirano ante Strauss-Kahn", expresó Alberto Fernández al comentar el contenido del encuentro que el titular de la cartera económica mantuvo en Washington con el director gerente del Fondo.
"Es cómico: Argentina tiene problemas para pagar, y la discusión no es que no queremos pagar, ya que sí queremos hacerlo, pero nos encontramos con un problema casi burocrático" que impide seguir adelante con la refinanciación de la deuda con el club europeo, aclaró el jefe de Gabinete.
El ex titular de la Reserva Federal de EE.UU. Alan Greenspan afirmó que la última crisis internacional "fue un accidente que debía producirse".
"Algo debía suceder. Si no hubiera sido en los (créditos hipotecarios) subprime, la crisis habría irrumpido en otro sector", dijo Greenspan, al participar en Washington de un encuentro organizado por el Citigroup.
En el encuentro, participaron los titulares de bancos centrales de todo el mundo, entre ellos el argentino Martín Redrado.
La reunión organizada por la entidad, que comanda William Rhodes, fue uno de los ingredientes extra de la Asamblea del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Greenspan sigue siendo uno de los economistas más escuchados del mundo, a pesar de que en los últimos comenzaron a surgir críticas en su contra al achacársele no haber previsto la última crisis y haber sido uno de sus responsables por la política de tasas de interés bajas que aplicó durante gran parte de los últimos años de su larga gestión.
Según el ex titular de la FED, la crisis se podía haber desatado también por el elevado endeudamiento que existe en EE.UU., tanto en el sector público, como en las empresas y a nivel familiar.
Greenspan dijo que ese endeudamiento "no puede crecer indefinidamente" y en lo que pareció ser un esbozo de defensa, acotó como tal que "no puedo prever dónde se sitúa el punto crítico, pero claramente hay uno".
"Es el nivel de la deuda, no el origen geográfico de quien la financia, lo que provoca las tensiones" en el sistema financiero, remarcó Greenspan.
Desocupado
El español Rodrigo de Rato dijo que aún no sabe cuál será su futuro inmediato, si volverá a la vida política como dirigente del opositor Partido Popular español, o si su actividad estará centrada en el sector privado. Al realizar un balance de su gestión, De Rato dijo que "fueron tres años y medio muy positivos para mí, espero que también lo hayan sido para la institución". "Creo que hemos trabajado bien, que los temas están encima de la mesa, que los problemas y soluciones a los que se enfrenta el FMI son claros y en gran parte compartidos", agregó el español. "La reforma del Fondo va a buen ritmo. Es muy difícil, pero va a muy buen ritmo", aseguró De Rato.
Insuficiente
El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, dijo que la propuesta para la redistribución del poder en el FMI es "insuficiente" para un equilibrio de fuerzas en su seno, pero la consideró un paso importante. De todas maneras, Mantega se mostró más positivo que en días anteriores sobre las perspectivas para la reforma del organismo. El ministro resaltó que por primera vez el Comité Monetario y Financiero Internacional (IMFC, en inglés), el órgano que marca la estrategia del FMI, se comprometió por escrito a que la redistribución del voto resulte en un aumento del poder de los países en desarrollo. El reparto de poder en el FMI, así como en el Banco Mundial, aún refleja básicamente el peso económico de los países cuando las dos instituciones se fundaron, en 1944.
El informe
sobre los mercados emergentes realizado por el Instituto Internacional de Finanzas (IIF) sostiene que a lo largo de 2007 empeoró el clima de negocios en nuestro país, "lo que ha hecho que prácticamente no haya entrado inversión directa. "Argentina no regresará muy rápido a los mercados internacionales (de deuda), debido a que el gobierno se niega a normalizar sus relaciones con los acreedores privados", destacó el escrito.
de la redacción de El Litoral/Télam