PERISCOPIO
Contra la artritis

La identificación de un gen que aumenta las probabilidades de sufrir un tipo de artritis especialmente grave puede llevar a un diagnóstico precoz de la enfermedad y a posibilitar tratamientos más eficaces.

Los investigadores compararon el ADN de pacientes de espondilitis anquilosante con el de pacientes que no sufren esa enfermedad inflamatoria de las articulaciones entre las vértebras de la columna y entre la columna y la pelvis.

Según ese estudio, que se publica en el último número de Nature Genetics, las diferencias genéticas observadas entre los dos grupos son susceptibles de tratamiento con fármacos que están ya en fase avanzada de desarrollo.

Ese tipo de artritis afecta a 1 de cada 200 varones y a una de cada 500 mujeres en Gran Bretaña y se manifiesta normalmente entre las edades de 15 y 35 años.

Un estudio implica en el desencadenamiento de esa enfermedad al gen IL23R, que se ha asociado ya anteriormente con la llamada enfermedad de Crohn, mal crónico autoinmune en el cual el sistema inmunológico del individuo ataca su propio intestino y produce inflamación.

Según Michael Brown, de la Universidad de Oxford, la identificación de ese gen es un paso importante porque hace concebir esperanzas de que esa artritis pueda tratarse con fármacos ya existentes.

"Un tratamiento para la enfermedad de Crohn que inhibe la actividad de ese gen está ya en fase experimental con pacientes y resulta una terapia muy prometedora para la espondilitis anquilosante", explica Bron.

De acuerdo con el director del equipo investigador, Lon Cardon, del Centro de Investigaciones sobre el Cáncer Fred Hutchinson, de Seattle (EE.UU.), la artritis coincide muchas veces con la enfermedad de Crohn y el descubrimiento de ese gen puede ayudar a encontrar la causa.