El concepto de cambio climático ya está instalado en los ámbitos oficiales, profesionales y científicos, en los medios de comunicación y -podría presumirse- en la comunidad. Mientras se debaten los efectos que tiene la mano del hombre sobre el ambiente y se elaboran escenarios a futuro según cómo siga actuando o interfiriendo -de acuerdo con la acepción- en el curso de la naturaleza, cabe preguntarse si existen estrategias para adaptar las obras a estos cambios; si los trabajos de mayor envergadura que se diseñen y construyan a futuro se adaptarán a las nuevas condiciones hídricas a hidráulicas que se evalúan, y si es posible pensarlas a la luz de los diferentes escenarios.
"Se puede prever y lo más importante es que hay una preocupación muy grande y una toma de conciencia muy importante de diversos sectores de la sociedad", respondió el Ing. Carlos Paoli, director del Instituto Nacional del Agua. A tal punto la preocupación ya es un hecho que "la Cámara Argentina de la Construcción, hace algunos años, encargó un estudio referido a la influencia que tenía el cambio climático sobre el tema de recursos hídricos y el parámetro de diseño de las obras a considerar". Se llamó "El Cambio Climático y sus consecuencias territoriales", fue presentado en su convención anual de 2003 y y actualizado en 2005 con la participación de profesionales de primer nivel (incluido el reconocido meteorólogo Vicente Barros).
A la preocupación de los sectores privados se suman las acciones encaradas por autoridades de todos los niveles. En este sentido, mencionó que la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación es la que lleva adelante la responsabilidad del segundo informe, que se dio a conocer recientemente. La Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación, a través de su Agencia de Promoción Científica y Tecnológica de la Nación, convocó a un concurso de ideas y proyectos, de los cuales uno refiere a "Cambio climático: escenarios, vulnerabilidad y adaptación".
A nivel provincial, se firmó un convenio con la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación para el plan de desarrollo de los recursos hídricos. Como agente técnico para llevar adelante ese proyecto, está propuesto el Instituto Nacional del Agua (Centro Regional Litoral), con participación de las universidades Nacional del Litoral, Católica de Santa Fe y del Centro de la Provincia de Buenos Aires, informo Paoli, quien es además profesor titular de Hidrología de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la UNL y docente de Posgrado de la UNL, UCSF y UNLP.
Dentro del plan para el desarrollo de los recursos hídricos de la provincia, que tiene un plazo establecido de dos años, está prevista la evaluación de las medidas estructurales y no estructurales a implementar, "no solamente con las condiciones actuales, sino también con escenarios de planificación". A su vez, esos escenarios contemplan dos aspectos: el socioeconómico y el climático y, dentro de este último, se propone incorporar los actuales conocimientos sobre cómo impactaría el cambio climático en la región, en cuanto al régimen de lluvias, de evapotranspiración y el régimen de tormentas intensas, "que son las tres cuestiones principales, aplicadas en forma directa y que tienen incidencia en la actividad económica de la provincia".
En esta etapa de prevención es fundamental el monitoreo permanente de los recursos hídricos, de los niveles freáticos, de lluvias. A partir de allí, se ingresa a la etapa de evaluación del plan, que implica asignar prioridades, estudiar beneficios económicos, ambientales y sociales. Por eso es que dentro del plan no participan sólo ingenieros hidráulicos, sino también economistas, sociólogos, ambientalistas, en un trabajo interdisciplinario. Además, se prevé un alto grado de participación, con la realización de cuatro talleres en cada una de las regiones: dos en etapa de diagnóstico, una en etapa de planteo y uno más en la evaluación, donde participen los sectores de cada subregión, de los municipios, de las organizaciones no gubernamentales, de las asociaciones de productores.
Si bien el cambio climático no es el eje del Plan Director de Recursos Hídricos, Carlos Paoli evaluó que está incorporado dentro de los escenarios de planificación y apuntó que hay otros trabajos más específicos. Es el caso del estudio encargado por la provincia a la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la UNL, "más acotado y con mayor nivel de detalles sobre un área determinada, sobre la influencia de los cambios físicos y climáticos en el régimen de escurrimiento del río Salado en el tramo inferior, que se está realizando fundamentalmente sobre la cuenca del Cululú". Lo encabeza la Fich con participación del INA y del Inta.
"Muchas veces hablamos de cómo influyen los cambios climáticos, los cambios físicos, los canales, la siembra de soja y, en realidad, hay muy poco medido de todo eso. A una escala más pequeña que el plan -destacó- se está desarrollando un estudio que apunta, sobre esa cuenca, a investigar y dictaminar respecto de qué influencia han tenido esas variaciones, tanto el cambio en régimen de precipitación, como las obras de canalizaciones, las modificaciones en el uso del suelo, y qué se puede atribuir a una cosa o a la otra".
Nancy Balza