"¿Cómo termina su relación con las fuerzas policiales, gobernador?", preguntó uno de los periodistas, cuando el tema de la inseguridad dominaba su diálogo con la prensa. "Bien, bien -aseguró Obeid-, porque las fuerzas policiales en su mayoría comprenden cuáles han sido los lineamientos fundamentales que nosotros nos dimos para con ella. Queremos una fuerza policial profesional, decente, decidida en la lucha contra el delito, fuertemente jugada contra el narcotráfico y en la medida en que estas pautas se han ido cumpliendo, quienes han llevado adelante la conducción de la Policía, han tenido y tendrán todo nuestro apoyo".
Para el titular del Poder Ejecutivo "en el tema del tratamiento de la inseguridad se avanzó muchísimo". "Creo -explicó- que estos temas no se pueden analizar sin compararlos con lo que ocurría hace cuatro u ocho años en la provincia, o con lo que hoy sucede en otras, como en el conurbano bonaerense donde se producen cuestiones terribles...".
"Hay que tener en cuenta el hecho de que por primera vez hubo un plan perfectamente delimitado sobre las medidas de seguridad que significaron la profesionalización de la institución, contar con una nueva ley policial, con un fuerte reequipamiento en movilidad, comunicaciones y armamento, creación de las patrullas urbanas para la prevención del delito... de todas formas, yo siempre lo digo, frente al delito, uno no debe parar nunca. Siempre hay que estar preparados en la lucha contra él y nosotros hemos estado orientados sobre los temas que tienen que ver con la inseguridad a un aspecto que nos parece fundamental: la lucha contra la exclusión", señaló el gobernador.
"Más allá de que incorporamos más de 4.000 agentes a la Policía, de que compramos miles de equipos, armas y móviles, creo que lo más importante que hicimos para mejorar la seguridad es que creamos 400 mil puestos de trabajo genuinos, registrados en la Secretaría de Trabajo. Es la posibilidad de eliminar un riesgo potencial de una gran cantidad de personas que pueden inclinarse al delito", razonó.
"No, en absoluto", respondió cuando se le preguntó si se arrepentía de alguno de sus pasos en el episodio que terminó con la conducción de Gabriel Leegstra de la Policía. Luego negó haber hablado con el comisario, y dijo que quien sí lo había hecho es el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa.
"Ahora se va (el comisario) Ruiz, a fin de mes. Dijo que se va desmoralizado por la salida de Leegstra", comentó otro periodista. "Tengo otra información; no sé de dónde sacan ustedes esa noticia; yo tengo la información policial y es otra", retrucó el mandatario.
La ley que crea 114 escribanías o Registros de Contratos Públicos, distribuidas en 34 pueblos y ciudades de la provincia (50 en Rosario y 19 en Santa Fe), fue promulgada este mediodía en un acto desarrollado en la Casa Gris.
En el Salón Oval de la sede gubernamental santafesina, el gobernador Jorge Obeid firmó el respectivo decreto, junto al ministro de Gobierno Roberto Rosúa, quien fue el único orador.
El funcionario mostró a la ley N° 12.754 como otro rubro en favor del concepto de calidad institucional que -según subrayó- ha orientado parte de la gestión que se encuentra en sus últimos pasos.
Destacó que el diputado Mario Esquivel (PJ) y el senador Raúl Gramajo (PJ-9 de Julio) fueron quienes en ambas Cámaras tomaron el tema de los escribanos y sus registros para hacer avanzar el mensaje del Poder Ejecutivo.
Rosúa enumeró las reformas institucionales más importantes en la provincia. Destacó que la gestión de Obeid terminó con la ley de lemas y que creó un nuevo sistema electoral. También, que tienen ahora una gestión estatal los servicios públicos de agua potable y cloacas al crearse Aguas Santafesinas SA (Assa); que Santa Fe modernizó su ley de contabilidad al sancionar la ley de Administración Financiera y de Control; que el Ejecutivo se autolimitó para celebrar concursos abiertos y públicos para ocupar cargos de jueces comunales y que la Justicia tiene un plan estratégico para abandonar el proceso penal escrito por el oral.
De la redacción de El Litoral.