En el Museo de Arte Contemporáneo MAC de Bv. Gálvez 1578 se exhibe una muestra de pinturas cuyos autores, a saber Nidia Andino, Mario Arana y Susana Ocampo han convenido en llamar: "Los otros... Yo". Cada uno de los citados exhibe una colección de autoría individual a más de dos trabajos en los que han intervenido y firman los tres, asumiendo de este modo la autoría compartida.
Las pinturas de grupo y que a su vez referencian a "los otros" como colectivo, se trata de "Los Palmeras" o la "Jazz Ensamble" exhiben tanto logros plásticos como fisuras técnico-conceptuales de un modo ciertamente parejo. A medio camino queda esta intentona compartida que reclama para su concretización madura algo más superador que el voluntarismo evidenciado en estos trabajos. Fondo y figuras trabajados de idéntico modo; rastros y perfiles elaborados desde otra concepción plástica buscando el parecido con luces y sombras de volumen se contrastan a arabescos cromáticos de manifiesta planimetría y exacerbado color que producen sobresaltos en el recorrido y la captación del todo como unidad plástica. La autoexigencia de retratar y reconocer el modelo provoca la percepción de asunto central y relleno compositivo contrastados, determinando una bifurcación expresiva evidente.
La interrelación subjetiva entre modelo real y retrato demanda una atención cuidadosa en todos los pasos inherentes a la concreción del cuadro; cuestión que en esta oportunidad se ve resentida en la lectura de su totalidad. De suyo la empresa es de alta complejidad en tanto intenta sumar tres miradas -tres autores con sus lógicas subjetividades- en un único resultado sin precisar unitariamente lo esencial y lo transitorio del retrato de conjunto. El autodesafío naufraga en un encomiable voluntarismo.
Desde la óptica individual Nidia Andino expone una colección de trabajos en los que ocasionalmente trastabilla, autolimitándose con una paleta en la cual la prevalencia de las tintas negras aplicadas en exceso restan "aire" y luminosidad a sus trabajos que resbalan ocasionalmente, y por tramos, en meros ejercicios compositivos que no se compadecen de la habitual calidad mostrada en otras ocasiones. Andino ha dado sobradas muestras de méritos plásticos que aquí se extrañan. Atrapar los perfiles propios de "la diversidad", en suma "de los otros", exige previamente los "qué, cómo, cuándo y un para qué" que sostengan la subjetividad de la obra más allá de la materialidad del color y la soltura del trazo. En esta colección un parejo y deliberado tratamiento estético angosta sensiblemente el campo de la "otredad" que se busca atrapar, pues "los otros" son la distancia de "mí mismo" y no solamente mi espejo.