Imágenes como la presente fueron captadas en las cercanías del balneario municipal Brigadier Estanislao López, en la zona norte de la costanera santotomesina. A simple vista, además de la falta de limpieza de ese sector, puede notarse que el agua del río Salado arrastra hasta la orilla a una variedad de peces muertos, reflejando un fenómeno poco agradable que cabría investigar o esclarecer. En diciembre de 2005 había ocurrido una situación parecida, actuándose desde la Municipalidad de Santo Tomé en consecuencia, con la inhabilitación por precaución del balneario, el aviso a las autoridades policiales locales y a las de Prefectura Naval Argentina.