Botnia, tema clave de la Cumbre Iberoamericana
Pocas esperanzas sobre posible acuerdo de Argentina y Uruguay
El encuentro de los dos mandatarios y el mediador español en Chile habían alimentado las expectativas. Pero ayer, Tabaré Vázquez dijo que no habrá entendimiento sobre las pasteras, hasta que no cesen los cortes de rutas. Alberto Fernández advirtió que el problema no son los piquetes, sino Botnia.

Un eventual acuerdo entre la Argentina y Uruguay que permitiese aflojar las tensiones generadas por la instalación de la pastera Botnia, ahora parece remoto. La expectativa se había renovado a partir de la presencia de los presidentes de ambos países en la Cumbre Iberoamericana que arrancará esta noche en Chile. Pero ayer, antes de tomar su vuelo hasta Santiago, fue el propio mandatario uruguayo quien desestimó tales posibilidades.

Pese a contactos entre delegados de ambas naciones con el facilitador español, Juan Antonio Yáñez Barnuevo, Tabaré Vázquez condicionó la firma de un supuesto documento de entendimiento al levantamiento de los cortes de rutas que protagonizan los asambleístas de Gualeguaychú.

"No hay ningún tipo de negociación ni firma de ningún documento posible con la Argentina, si no se levantan los bloqueos de los puentes", enfatizó. Vázquez aseguró que "la planta pastera va a empezar a funcionar", y si bien no negó categóricamente un posible encuentro con autoridades argentinas, admitió que "no hay mucha expectativa en cuanto a que se pueda avanzar hacia una solución. La solución final -acotó- será lo que resuelva el tribunal de La Haya".

Las polémicas declaraciones fueron formuladas por el jefe de Estado en el aeropuerto antes de partir a Chile. Poco después, su vocero, Gustavo Antuny, intentó matizar los dichos. "La puerta está abierta, pero no hay nada confirmado sobre un eventual encuentro", explicó.

Contrapartida

La respuesta argentina a los dichos de Tabaré Vázquez se conoció esta mañana a través del jefe de Gabinete, Alberto Fernández. El funcionario admitió hoy que "nunca hemos logrado alterar la visión del Uruguay" en torno del conflicto por la papelera Botnia, pero señaló que ese país "tampoco logró alterar la nuestra".

Asimismo, recomendó a los asambleístas de Gualeguaychú "no insistir con ese tipo de método de reclamo" como los cortes de ruta, porque el gobierno argentino "está en la defensa de los derechos" de esa población. Pero advirtió que el problema entre las dos naciones "no son los cortes de ruta, sino Botnia". Por eso, anunció que si la pastera entra en funcionamiento la semana próxima, de inmediato se harán pruebas para determinar si contamina el ambiente.

"La Argentina tiene una visión diametralmente opuesta al gobierno uruguayo. Argentina cree que se ha transgredido claramente el Tratado del Río Uruguay, y ese es el centro de su reclamo al Tribunal de La Haya. Después está la discusión sobre cuánto va a contaminar, si además de la contaminación ambiental existe la visual", dijo el funcionario.

Respecto de las gestiones de facilitación del diálogo entre los dos países realizada por el rey de España, opinó que "se ha logrado mucho", porque al menos se pudo romper la incomunicación total que había entre ambos gobiernos. Y aclaró que no está previsto que los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez dialoguen en Santiago de Chile.

La Cumbre

La Cumbre que comenzará esta noche en Santiago terminará con la firma de un Convenio Iberoamericano de Seguridad Social, que tendrá por objetivo favorecer a cerca de 5 millones de trabajadores migrantes de Iberoamérica, a quienes se permitirá jubilarse aunque hayan trabajado en distintos países.

La primera Cumbre Iberoamericana se realizó en 1991 en Guadalajara, México, y ya desde ese momento se empezó a avizorar como uno de los principales foros de reflexión sobre la democracia, la integración y la lucha contra la pobreza. El foro fue entendido como un eje decisorio en la búsqueda por generar mecanismos de cooperación, elevar a los gobiernos nacionales políticas comunes ante problemáticas compartidas y fortalecer el espíritu de integración.

En ese marco, el anuncio que se hará el sábado sobre la firma de un convenio de seguridad social que comprenderá a los 22 países integrantes, parece ir en la dirección de que se están encontrando esos mecanismos.

Otro propósito fundamental de las cumbres, que se realizan anualmente, es reflexionar sobre los desafíos de la política internacional, e impulsar la cooperación, la coordinación y la seguridad regional entre América Latina, España y Portugal. Los países miembros del foro son: Andorra (desde 2004), Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

En cada una de las cumbres se discutió un tema central -el de ésta es la "cohesión social y políticas sociales para alcanzar sociedades más inclusivas en Iberoamérica"-, al que se sumó el análisis de los problemas iberoamericanos e internacionales, tras lo cual se aprobaron diferentes convenios de cooperación que luego fueron ratificados por los estados miembros.

El Rey, Néstor y Cristina

El rey Juan Carlos de Borbón será nuevamente una de las estrellas entre los participantes de la XVII Cumbre Iberoamericana en Santiago, que esta vez tendrá la participación de un presidente en ejercicio y otro electo de un mismo país, como lo son Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

El monarca español es el único de los participantes que estuvo en todas las cumbres y en esta oportunidad tiene, además, el aditamento de que desde la última, celebrada hace un año en Montevideo, es el "facilitador" en el tema pasteras entre Argentina y Uruguay.

A pedido de Néstor Kirchner, durante aquella Cumbre, el rey designó al embajador español ante las Naciones Unidas (ONU), Juan Antonio Yánez Barnuevo, como facilitador para tratar de arribar a un entendimiento entre ambos países.

Argentina reclama la relocalización de la pastera de la empresa finlandesa Botnia en Fray Bentos, a la vera del río Uruguay, frente a Gualeguaychú, población que teme se contamine toda la región.

Además, el gobierno argentino denunció ante el máximo organismo de Justicia mundial -la Corte Internacional de la ONU con asiento en La Haya, Holanda-, la violación del tratado del río Uruguay por parte del país vecino al autorizar una obra cuando el estatuto fija que las resoluciones de tal tipo deben analizarse en forma conjunta entre los Estados.

Presencias

Además de los jefes de Estado, también asistirá a la Cumbre el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon; el de la OEA, Miguel Angel Insulza; y el titular del BID, Luis Moreno. Ban Ki-Moon se entrevistó ayer en el Palacio San Martín con el canciller Jorge Taiana, quien le reiteró el "firme interés argentino en que se renueve su gestión de buenos oficios ante el Reino Unido sobre la Cuestión de las Islas Malvinas". Luego, fue recibido por el presidente Néstor Kirchner y la electa mandataria Cristina Fernández, en Casa de Gobierno. También Moreno se entrevistó con Kirchner y en ese marco, anunció el otorgamiento de un crédito de 250 millones de dólares para la Argentina.

Asambleístas

Lejos de dar por finalizadas las medidas de protesta, la Asamblea de Gualeguaychú ratificó que sus enviados a Chile entregarán hoy una carta a los presidentes que participen de la Cumbre, para recordarles su reclamo de relocalización de Botnia. En la carta, pedirán que "se defiendan los intereses de sus gobernados por encima de los intereses de las empresas saqueadoras y contaminantes que pretenden adueñarse de nuestros recursos naturales, sin importarles nuestra salud y medio ambiente. Aún están a tiempo de impedir que Botnia funcione para que no se siga profundizando la crisis social generada en esta región", prosigue el documento.

Télam-DyN