A partir de 2010
Los quinteros tendrán que adoptar buenas práctica agrícolas
Se trata de un conjunto de reglas que apuntan a mantener la inocuidad de los alimentos, proteger el medioambiente y preservar la salud de los operarios. La reglamentación está redactada, pero hasta 15 de noviembre hay tiempo para hacer observaciones. Admiten que significará mayores costos para los productores.
Campolitoral
Desde el 1° de enero de 2010 los productores de hortalizas de todo el país deberán cumplir con los procedimientos de Buenas Práctica Agrícolas (BPA), que apuntan -ante todo- a preservar la salud de los consumidores. Se trata de un marco regulatorio que también será obligatorio para los productores de frutas, aromáticas y medicinales. Las nuevas pautas de manejo, que involucran desde la compra de la semilla hasta la colocación del producto en la góndola, surgieron del trabajo de una Comisión Redactora -por recomendación del Foro Nacional Frutihortícola- y hasta el 15 de noviembre estarán sujetas a las revisiones o sugerencias que quieran formular los diferentes actores de la cadena, ya sean empresarios, asesores, comerciantes o productores. A tal fin, el Expediente 1-47-2110-5752-03-8 se encuentra a disposición de los interesados, en carácter de Consulta Pública, en la página web de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL), cuya dirección es www.conal.gov.ar. Vencido el plazo para realizar observaciones, transcurrirán 2 años en el cual los productores deberán adecuar sus establecimientos, ya que sólo quienes se enmarquen en las nuevas normativas podrán seguir en la actividad desde 2010.
Hacer bien y demostrarlo
Ricardo Bochinfuso, responsable del Programa Frutihortícola Santafesino e integrante de la comisión que redactó la norma -en el marco de la Dirección Nacional de Alimentos- sostuvo que las BPA significan "hacer las cosas bien, y demostrarlo". El funcionario explicó que, en realidad, estas pautas de manejo son obligatorias desde el 2005, pero no había como ponerlas en funcionamiento. Por ello en octubre, por sugerencia del Foro Nacional Frutihortícola, comenzaron a reunirse y a analizar otras experiencias en el mundo, a partir de las cuales fue tomando forma el compendio. "Redactamos un manual de procedimientos que hoy la Conal pone a consideración de todo aquel que quiera opinar hasta el 15 de noviembre; a partir de entonces, si no hay sugerencias, será obligatoria desde el 2010". La guía de procedimientos incluye galpones de empaque, tratamientos fitosanitarios, permanencia de animales en lugares de cultivos, planillas de tratamientos, entre otros aspectos. El objetivo es protejer sobre todo al consumidor, pero también se busca preservar el medioambiente y la salud del operario, así como la seguridad e inocuidad de los productos. Bochinfuso aclaró que "el que no se adapte no va poder seguir produciendo" y agregó que la medida abarca a toda la cadena, "desde que se compra la semilla hasta que se vende el producto final". La crisis en la cual se encuentra sumergida desde hace varios años la producción de hortalizas muchas veces fue la excusa para no intensificar los controles de salubridad, así como los laborales o fiscales. Pero, tratándose de la salud de la población, hubo que encontrar una manera de que los productores tengan el tiempo y los recursos para regularizar estos aspectos. La futura regulación significará, como es lógico, mayores costos a los quinteros; pero contarán -según adelantó el funcionario- con la asistencia financiera suficiente para realizar las adaptaciones necesario1as.
Qué dice la norma
Según la resolución conjunta, de la Secretaría de Políticas, Regulación y Relaciones Sanitarias del Ministerio de Salud de la Nación y la SAGPyA, Las Buenas Prácticas Agrícolas en producción hortícola (BPA) son todas las acciones tendientes a reducir los riesgos microbiológicos, físicos y químicos en la producción, cosecha, almacenamiento, empaque y transporte de hortalizas. Los considerandos de la norma determinan que el principal objetivo es la protección de la salud humana. Para ello, el sector hortícola requiere mecanismos eficientes de control debido, sobre todo, a la complejidad que adquirió en los últimos tiempos. Por lo tanto, el texto afirma que "resulta necesario que las empresas hortícolas asuman el papel dinámico y protagónico en la puesta en marcha de los sistemas de aseguramiento". Las pautas están divididas en 6 anexos. En el referido a la producción, se determinan aspectos vinculados a: sitios de producción (selección e identificación); material de propagación; semillas; organismos genéticamente modificados; suelo; agua; fertilizantes; productos fitosanitarios (selección, manipulación, transporte, preparación, aplicación, almacenamiento y gestión de envases vacíos); y cosecha, entre otros. En el segundo apartado se trata las áreas de empaque y almacenamiento de la producción. Ubicación, dimensiones y diseño, construcción, ventilación e iluminación son algunos de los puntos tratados, así como los procesos de empaque, acondicionamiento y conservación. También hay secciones dedicadas específicamente a transporte, capacitación, documentación y registro de los trabajos.
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