Aumento a las retenciones
Un golpe duro de asimilar
Sin haber aumentado las retenciones, el Gobierno ya tenía asegurada una suba de ingresos del orden de los 7.500 millones de dólares. Ahora dispondrá de 8.250 millones de dólares durante 2008. La dirigencia rural se encuentra shockeada y anestesiada.

Pablo Adreani. Analista del mercado de granos.

Finalmente, esta semana se conoció la noticia que todos esperaban pero nadie deseaba: el Gobierno anunció un fuerte aumento en las retenciones a las exportaciones de materias primas agrícolas. La soja y el trigo fueron los más golpeados con subas de ocho puntos porcentuales en todas las posiciones arancelarias, mientras que el maíz recibió la bendición de un sensible aumento de cinco puntos en sus valores de exportación.

En el caso del complejo girasolero, el alza fue mucho mayor (10 puntos) tanto en aceite como en harina, por lo que ahora la retención queda en 30 por ciento y se achica la brecha que había generado el aumento anterior de cuatro puntos en el complejo sojero.

Analizar ahora si la medida fue acertada o no, no conduce a nada ante el hecho consumado. Sin embargo, me permito plantear que la decisión no tenía sentido y se podría haber evitado si se considera el fuerte aumento proyectado tanto en el ingreso de divisas como en la recaudación del Estado por retenciones en la campaña 2007/2008 ante la inminente cosecha récord de 107 millones de toneladas.

Poder absoluto

Pero el resultado de las últimas elecciones parece haberle dado al Gobierno el poder absoluto sobre las decisiones en materia de índole económica y la asignación futura de los recursos. Después de todo, salvo en las grandes ciudades, el oficialismo ganó en todo el interior. Esto indica que todavía el sector agropecuario no ha podido transmitir su mensaje a sus comunidades, directa e indirectamente relacionadas, no sólo de la pampa húmeda sino también a las economías regionales, dependientes en mayor medida de lo que suceda con el campo.

Sin haber aumentado las retenciones el Gobierno ya tenía asegurado una suba del ingreso de divisas del orden de los 7.500 millones dólares, al pasar de 21.700 millones a 29.200 millones de dólares. Y en concepto de ingreso por retenciones, con el sólo aumento del volumen de la cosecha y la suba de los precios internacionales para 2008, aseguraban un alza en la recaudación por retenciones de 1.600 millones de dólares, al pasar de 4.650 millones a 6.280 millones de dólares según lo proyectado para la nueva cosecha.

Ingresos extra

Con la medida, el Gobierno se asegura un ingreso adicional de 2.000 millones de dólares. Esto implica que los productores van a transferir la cifra más alta de toda la historia. A futuro, y con el actual esquema económico, los productores van a necesitar entonces tener una mejor tecnología y variedades genéticas con mayores rindes para soportar futuras bajas de los precios agrícolas e improbables bajas de las retenciones, si ello ocurriera.

Cuesta creer que muchos productores todavía sigan resistiendo el pago de las regalías o derechos de propiedad de las nuevas variedades de semillas por cifras insignificantes si se comparan con lo que el Gobierno les acaba de expropiar. En términos de recaudación por retenciones, durante 2008 el Gobierno tendrá a su disposición la mayor cifra de la historia, por un total de 8.250 millones de dólares.

Esta cifra equivale, para los productores, haber duplicado sus costos de producción, sin considerar futuros aumentos en el precio internacional de las commodities. El Gobierno esta embriagado de poder y quiere dejar despejado el camino para que la nueva presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, transite 2008 y buena parte de 2009 sin sobresaltos. Mientras tanto, la dirigencia agropecuaria, shockeada y anestesiada, no tiene más creatividad que rechazar la medida y decretar el estado de movilización.

Reclamo

La dirigencia debería reclamar, ante el hecho consumado, que se reinvierta parte de lo recaudado en concepto de retenciones en la construcción de caminos, escuelas, centros de salud en el interior, energía, comunicaciones, en definitiva, infraestructura para que los productores puedan sacar sus cosechas y mejorar el estándar de vida de millones de argentinos que habitan en el interior.

En algún momento el sistema va a colapsar, pero pensamos que en poco tiempo más, si los precios ayudan la Argentina, el país podrá llegar fácilmente a una producción global de granos de 120 millones de toneladas.

Comunicado conjunto del campo:

"Las cuatro entidades representativas del agro manifiestan su disconformidad y rechazan el nuevo e injustificado incremento a las exportaciones de los principales granos que producimos.

"Lamentamos esta medida unilateral tomada por el gobierno que, con una clara actitud recaudatoria perjudica a los productores, a todos los pueblos del interior y a las economías provinciales.

Ante la convocatoria de la señora presidenta electa a no confrontar y al diálogo, las entidades le requerimos una entrevista urgente que nos permita evaluar en conjunto estas decisiones y el rumbo de la política agropecuaria del país. Sólo con un diálogo constructivo será posible transitar un camino de crecimiento", finaliza el documento que lleva la firma de los titulares de las cuatro entidades madre del campo.

Ya es oficial el nuevo valor de corte

El nuevo precio de corte fue fijado por Economía en 2.650 dólares la tonelada para la leche en polvo entera, para aumentar la oferta.

Seguidas a las normativas que incrementaron el derecho de exportación para los granos y subproductos, el ministro de Economía publicó la resolución 370/07 que eleva el precio de corte para la exportación de leche en polvo entera de 2.100 a 2.650 dólares la tonelada. La medida venía siendo reclamada desde hace meses por los sectores productivos, ya que el valor de corte anterior fue fijado a comienzos de febrero de este año, y desde esa fecha el precio internacional no ha dejado de crecer hasta oscilar en los 5.000 dólares la tonelada.

Se argumenta en el hecho de que es de interés del gobierno Nacional que todos los eslabones productivos de la cadena láctea continúen su proceso de expansión de la oferta y que incrementen la productividad por unidad económica.

El ministro considera que frente al aumento en la producción de leche, una vez superada la incidencia de los factores climáticos adversos y en el contexto de la fase expansiva del ciclo lechero anual, resulta necesario asegurar "el normal flujo exportador", evitando situaciones de sobreoferta en el mercado interno altamente negativas para le sector.

La modificación del precio de corte fue uno de los reclamos más recurrentes a lo largo del año por los productores tamberos, debido a que su instrumentación, que se suma a los derechos de exportación determinó una retención real por encima del 65%. La caída en la exportación de leche reflejó en setiembre último una disminución del 33% respecto de los nueve primeros meses de 2006.

Aunque desde la producción láctea se pedía incrementar el precio de corte para el valor de exportación muy por encima del anunciado, la decisión fue considerada al menos como una señal, aunque para algunos insuficiente y tardía.