Una valija, muchos miedos, la tristeza del desarraigo y la esperanza por la nueva tierra que los iba a cobijar, eran los bienes más preciados que trajeron nuestros inmigrantes cuando llegaron a la Argentina. Sin importar cuál era su país de origen, todos compartieron esos sentimientos encontrados que experimentaron apenas subieron al barco que los trajo al país: nostalgias y alegrías, sueños y reproches, incertidumbres y posibilidades. Pero no olvidaron hacer un atadito con sus costumbres, su idioma, su cultura, sus tradiciones, que prendieron fuertemente a sus corazones para no perder de vista sus orígenes, sus raíces.
El pasado 4 de septiembre se celebró el Día del Inmigrante y no fue una efeméride que pasó inadvertida en la Escuela de Idiomas del Liceo Municipal Antonio Fuentes de Arco de nuestra ciudad. A diferencia de otros años, la conmemoración fue compartida por todos los docentes y alumnos de todos los idiomas que allí se enseñan: inglés, francés, italiano, alemán y portugués, como una forma de reafirmar que -a pesar de que los orígenes de quienes llegaron a estas tierras para poblarla y desarrollarla eran diferentes- las ansias y las expectativas por un futuro promisorio eran comunes.
Del 3 al 7 de septiembre se desarrollaron diferentes actividades en el marco de la Semana del Inmigrante, en donde no faltaron charlas con inmigrantes de diversos orígenes en sus idiomas natales; la proyección de videos alusivos a la fecha, como "O quatrilho", "Silenzi Nascosti", "Nuovo mondo" y "Caminando por Ipiranga"; y la confección de afiches que sintetizaron la investigación que cada idioma realizó sobre la inmigración en esos países, expuestos en el patio del Liceo.
En francés, las docentes explicaron que los alumnos investigaron sobre la inmigración francesa en Santa Fe, de acuerdo a los diferentes niveles de los grupos. Se centraron en la investigación sobre la Alianza Francesa como sede de los franceses en la ciudad -su importancia a nivel local- y acerca del Ferrocarril Francés.
Se habló de los primeros franceses que vinieron, la primera huelga de estos trabajadores, respecto a la cual algunos alumnos llevaron fotos familiares, ya que habían trabajado en ese ferrocarril.
También se hizo un trabajo en donde los alumnos describieron su impresión sobre la inmigración y surgió la propuesta de tener contacto con alguien que hubiera emigrado de su tierra. Como averiguaron que los lugares donde se asentaron los franceses en la región eran San Carlos o Esperanza, surgió la idea de que algún inmigrante fuera al Liceo. Una de las alumnas dijo que su suegra era francesa y que había venido hace 50 años al país. Se contactaron con esta señora, Ginette Tyndiller, y vino desde Matilde (adonde vive desde 1961) a dar una charla.
Las docentes comentaron que se compartió un momento muy cálido con Ginette, que hoy tiene 76 años y llegó al país porque había conocido a un argentino en Francia. Se enamoró, se casó y siguió a su marido cuando tuvo que venir a este suelo. Primero estuvieron en San Francisco, Córdoba, después se vinieron a Santa Fe y finalmente se establecieron en Matilde.
Tras contar su experiencia, Ginette respondió en su idioma natal las preguntas que les hacían los alumnos en francés, por lo que fue un verdadero intercambio. Luego se le pidió que hablara en español para que los estudiantes de primer año no se sintieran tan desconectados de la charla.
Luego, Ginette Tyndiller se contactó telefónicamente con una de las docentes para ofrecerse a transmitir otros conocimientos a los alumnos o simplemente hablar con los jóvenes.
En los grupos que estudian alemán, los alumnos también investigaron sobre esa inmigración en Santa Fe y en Argentina, aunque estos inmigrantes no fueron tan numerosos como los provenientes de Italia y España.
Estas familias partieron de Alemania y del Volga, adonde se había establecido un grupo de personas desplazadas a Rusia por los inconvenientes políticos y que luego volvieron a emigrar, en su mayoría al continente americano: Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina. La gran mayoría formaron colonias en distintas zonas de nuestro país, especialmente Buenos Aires, Santa Fe, Misiones, Chaco, La Pampa, Río Negro (Bariloche), y muchos se dedicaron a la agricultura y la industria.
En la provincia hay alemanes y suizo-alemanes, sobre todo en Esperanza, San Carlos, San Jerónimo y Franck. En Santa Fe, los primeros que llegaron se establecieron en la zona de Guadalupe y también se dedicaron al cultivo de flores, hortalizas y frutas. Todos trajeron sus costumbres, que tenían muy arraigadas, sobre todo en la cocina o la manera de festejar la Navidad.
También fundaron escuelas, coros y asociaciones de beneficencia y dejaron su impronta como influencia en sus descendientes.
Posteriormente, se organizó una charla sobre el carnaval en Baden (Württemberg, Alemania), una costumbre no muy difundida en el país. En este sentido, las docentes aclararon que se conoce mucho del carnaval de Brasil, pero no tanto las celebraciones que tienen lugar en países europeos, como Alemania, Austria y Suiza, entre otras naciones de habla alemana.
Fue una experiencia enriquecedora porque la expositora, profesora Mariel Pocoví de Beyrle, es oriunda de Santa Fe pero hace 10 años que está viviendo en Alemania y ya está integrada a la cultura y la vida de ese país. Y con su bagaje vino a compartir vivencias con los alumnos.
El grupo que estudia portugués también trabajó sobre el tema, aunque el aporte de su inmigración no fue tan numeroso. Según contaron, en Brasil se dio la inmigración a principios de siglo XIX, en la zona norte, por una cuestión laboral, ya que los brasileños de las fronteras trabajaban en los obrajes. Ese fue el único período de inmigración brasileña que hubo en Argentina.
No obstante, también indagaron sobre la realidad del residente brasileño, que no se constituye como una corriente inmigratoria pero se está dando con mucha frecuencia, sobre todo por relaciones de tipo afectiva. Generalmente son mujeres que se casan con argentinos y vienen a residir en el país.
Como coincidentemente en esa semana se celebraba la independencia de Brasil, también se investigó sobre ese tema. Además, como broche del trabajo se organizó un encuentro con Melisa Müller, residente brasileña de ascendencia alemana que vive en Santa Fe porque se casó con un argentino.
Melisa contó su realidad como residente, cuál fue su primera impresión al llegar al país y cuáles fueron los choques culturales. Se mostró muy emocionada porque un grupo de gente celebrara el Día de la Independencia de su país en Argentina.
Los cursos de inglés trabajaron con diarios en ese idioma y en internet, para extraer información sobre los distintos lugares de donde el país recibió inmigrantes. Investigaron sobre los estilos de vida y rastrearon datos acerca de si se mantienen todavía las costumbres que habían traído.
Otro grupo estudió sobre la inmigración en general y la influencia que había tenido en nuestro país.
Confeccionaron posters informativos y las profesoras elaboraron un acertijo (en inglés y en castellano) que los alumnos tuvieron que resolver consultando los respectivos trabajos donde estaba la información. El grupo que tenía las preguntas correctas participaba por un premio, que era una orden de compra por un CD a elección. Esto los motivó bastante, sobre todo porque muchos de los alumnos son adolescentes.
Posteriormente organizaron una charla con Leslie Underhill, una británica que se casó con un argentino y vino a residir a este país. Los alumnos le hicieron preguntas y cerraron la visita con una mesa de té, para recrear el tradicional "tea time", a las 5 de la tarde, acompañado por sabores típicos.
DISTINTAS NACIONALIDADES
Los alumnos de italiano del Liceo Municipal -más del 50% es descendiente de inmigrantes e integran esa tercera generación que busca saber sobre sus raíces y aprender el idioma- ya habían comenzado a indagar sobre la inmigración el año pasado, además de organizar diferentes actividades acerca del tema.
Este año trabajaron con un cuestionario de preguntas que hicieron a algún inmigrante que conocían o un familiar. En realidad, las consultas fueron comunes a todos los idiomas, con el fin de conocer más acerca de las personas que habían dejado su país natal, que en algunos casos eran familiares y/o amigos, que fueron verdaderos protagonistas de esa fuerte y valiente decisión que modificó sus vidas y la de nuestro país.
Además, los alumnos de los primeros años de italiano hicieron afiches mostrando lo que habían investigado en internet, y en algunos incluyeron las fotocopias de la documentación de sus antepasados.
Las actividades finalizaron con un viaje a Buenos Aires, de 30 alumnos y varias docentes, para hacer un tour que se llamó "Buenos Aires a la italiana: un viaje para descubrir la cultura italiana".
Coincidió con la Noche de los Museos que organiza el gobierno de la ciudad de Buenos Aires. En el Museo de los Inmigrantes se habilitaron otras salas y se concretó el mismo recorrido que hicieron los inmigrantes cuando desembarcaron en el puerto de Buenos Aires.