Apuntes de política provincial
Usuarios al desamparo
Por Teresa Pandolfo

Hace más de diez días que afiliados al Sindicato del Petróleo y Gas privados vienen cumpliendo medidas de fuerza en reclamo de la aplicación del convenio colectivo nacional, que hasta ahora sólo instrumentan cuatro provincias. Santa Fe está entre las que todavía no lo ha hecho y el paro se sufre en todos las territorios que no cuentan con gas natural.

Es enorme la cantidad de población e instituciones públicas que utiliza la garrafa para el calefón y la cocina. Si bien alguien podría pensar que es un paro que perjudica sólo a los sectores de menores recursos que vive en zonas más alejadas, debe decirse que los damnificados son muchos más. Alcanza a todas las personas no servidas por las redes de gas y, entre ellos, encontramos localidades enteras, sin discriminación de niveles socioeconómicos. Además, perjudica a las propias empresas distribuidoras de carácter local.

Capital Federal y una parte muy importante de la provincia de Buenos Aires, cuenta desde hace muchas décadas con gas natural. El tema no tuvo prensa nacional y, entonces, tampoco decisión oficial por encontrar una solución al conflicto.

El desabastecimiento, que preocupa en muchas provincias, recién tuvo alguna alusión, como al pasar, el viernes en los canales de televisión metropolitanos, en tanto que el sector se encuentra de huelga desde el 7 de noviembre.

Estos son los temas sensibles para la gente que los gobiernos ignoran. El miércoles pasado fracasó una reunión en el Ministerio de Trabajo de la Nación y recién para mañana se prevé otra en dicho ámbito.

Tratándose de un insumo básico, lo lógico era esperar una mayor premura de las autoridades laborales por el dictado, como mínimo, de una conciliación obligatoria, si las posiciones entre empresarios y sectores gremiales se mantenían distantes.

Pero no ha sido así y muchos usuarios santafesinos y habitantes de otras provincias están sufriendo incertidumbre por la falta de garrafas y cilindros de gas envasado. Tampoco se conoció una voz provincial que tomara en cuenta el caso y reclamara celeridad al Ministerio de Trabajo de la Nación. Directamente no estuvo en la agenda de las actuales autoridades ni de las futuras.

En la Argentina de nuestros días -donde las cuestiones sociales son las últimas que se buscan resolver- no resulta raro que el tema fuera a la retaguardia de otros, como por ejemplo que los polémicos Guillermo Moreno o Ricardo Jaime queden ubicados en las segundas líneas del gabinete anunciado para Cristina Fernández de Kirchner.

Para ser sinceros, no son pocas las situaciones que se presentan trastocadas. Precisamente, lo que no se quiere ver y hacer frente es a las señales de alerta que surgen de la vida diaria, como el constante aumento de los precios de bienes y servicios.

Por el perverso pensamiento de que negando lo que pasa en la vida cotidiana deja de existir "el problema", es que ahora se habla de las dificultades en resolver las causas de la inseguridad o de la carencia de energía, por citar dos casos pertenecientes a escenarios distintos. Lo que ocurrió es que nadie quiso ver, en su momento, las primeras luces amarillas antes que se tornaran en rojas.

Un Estado involucrado

Coincidentemente con la redacción de este comentario y su temática, se hacía público en el tráfico informativo de la agencia EFE, un informe de Latinobarómetro, publicado desde Santiago de Chile, elaborado sobre la base de 20.212 entrevistas realizadas en 18 países de la región.

La muestra indica que los latinoamericanos continúan creyendo en la importancia de la empresa privada y que, además, aumentó el porcentaje de quienes consideran que las privatizaciones han sido beneficiosas para sus países. Pero también se elevó el número de personas que sostiene que el Estado puede resolver todos los problemas. "Las cifras revelan que entre 2005 y 2007, los partidarios de un mayor rol para el Estado subieron del 29 al 39 por ciento". La muestra no revela un deseo de cambio en el sistema económico que mayoritariamente aplica la región, sino que espera un Estado más presente.

"Hay desilusión respecto de la economía de mercado, pero más que socialismo, se requiere una justa distribución del ingreso y que el Estado brinde mayor protección social", señala el documento, que agrega que no comparten este desencanto por el mercado ni México ni Brasil, las economías más grandes de la región.

Manejo de tiempos

En sus declaraciones públicas, el doctor Hermes Binner se maneja midiendo los gestos, remitiéndose a lo que quiere decir para marcar un punto de inflexión pero con economía de palabras. Sobre todo respecto de futuros pasos, ante la ansiedad que caracteriza a la prensa y a esta periodista en particular. El gobernador electo sigue recorriendo el territorio, estuvo en Rafaela y también estará en Venado Tuerto la semana venidera. Las figuras designadas como primeras líneas para su gabinete están respetando los tiempos marcados desde arriba, pero ya van componiendo sus elencos ministeriales y definiendo las funciones internas dentro de cada cartera.

El viernes trascendió que se había conversado con el doctor Roberto Vicente, actual vicepresidente del Colegio de Abogados de Santa Fe, para colaborar con el Dr. Héctor Superti en el cartera de Justicia y Derechos Humanos. El doctor Vicente es docente de la Universidad Nacional del Litoral y se lo reconoce como una persona de diálogo. De confirmarse su designación como subsecretario sería junto con el doctor Carlos Iparraguirre y el contador Julio Schneider, otro santafesino de nuestra zona, integrante del gabinete del primer gobernador socialista del país.