Río Salado-Coronda II (Adelina Este)
El Rotary Club teme por el futuro del sitio arqueológico
Dicha entidad ha estado colaborando con el equipo de trabajo de la licenciada Feuillet, encargada de las excavaciones. Hace un llamado a la comunidad santotomesina, para que tome conciencia de la importancia de los hallazgos y de la proyección del lugar en sí mismo.
Los dirigentes rotarios Germán Pascualón y Marcial Pujato, presidente y secretario, en ese orden, del Rotary Club de Santo Tomé, dialogaron en las últimas horas con diario El Litoral, a raíz del trabajo oportunamente realizado por dicha institución para colaborar con el grupo de tareas que lleva adelante la investigación en el sitio arqueológico Río Salado-Coronda II (Adelina Este), el cual está a cargo de la arqueóloga María Rosario Feuillet. Dentro de la actual situación de abandono general y descuido del lugar -algo que escapa a la responsabilidad de los investigadores, que de por sí han venido luchando contra la carencia total de fondos-, debe contabilizarse la pérdida de los elementos, en especial carteles y fotografías, que formaron parte de la colaboración de la entidad rotaria y que a esta altura de los acontecimientos `ya son historiaï.
Hasta los precintos se robaron
"Las actividades realizadas en respaldo al grupo de investigadores fueron varias, desde el traslado al sitio para que realicen sus tareas diarias, hasta alcanzarle alimentos para que pueda sustentarse todo el equipo, ya que muchos de los integrantes venía de otras localidades, especialmente desde Rosario", resaltó Pujato en un principio. "No obstante ello, lo que marcó la identidad del Rotary fue la tarea de difusión que pregona siempre y que en este caso se hizo a través de una serie de carteles en los cuales se podía observar el desarrollo de las actividades cumplidas en el sitio y la explicación de las mismas; esa cartelería estaba identificada con nuestra institución", siguió explicando. "Luego de un tiempo que estuvieron expuestos los carteles, se procedió a la ampliación del perímetro de trabajo, por lo que aquellos fueron reubicados; más tarde, una vez que concluyeron las tareas de los arqueólogos (que se tuvieron que ir porque ya no tenían más dinero para solventarse), empezaron a desaparecer las primeras fotos y posteriormente fueron destruidos algunos carteles; hoy en día ya ni siquiera quedan los precintos que los sostenían", prosiguió Pujato. Tras dicha afirmación, Pascualón se refirió a este tema del faltante y las sustracciones de una manera un tanto pesimista: "Después de todo esto, realmente no tenemos una tarea específica que sirva como para contrarrestar lo que pasó; desde el primer momento que supimos de la existencia del sitio arqueológico quisimos colaborar, porque sabemos el valor que esto puede tener para el desarrollo de Santo Tomé en todo sentido; pensando en un futuro, desde el punto de vista turístico, tanto como del histórico y el cultural; por eso nos relacionamos con los investigadores que allí trabajan y por eso intentamos ayudar", remarcó.
"Nos preocupa que desaparezca"
"Ahora, como institución que trata de colaborar con la comunidad, nos preocupamos en brindar aunque sea una ayuda mínima -a pesar de nuestras limitaciones estructurales y presupuestarias-, al ver las condiciones en las que se está trabajando; no hay que olvidar que el armado de esa cartelería fue conversado y coordinado con los investigadores, para que pudiera funcionar como una especie de museo de sitio", describió también Germán. "En estos momentos, vemos con mucha preocupación que el sitio esté abandonado como está; no podemos creer que se haya llegado a esta situación", añadió. "Queremos que se entienda algo: nuestra preocupación va más allá de la pérdida de los carteles o del valor económico de los mismos; el problema es que se ha perdido como instrumento de difusión", agregó el presidente rotario. "Además, vemos el deterioro continuo que está teniendo el sitio -todo lleno de yuyos, con el alambrado perimetral deteriorado- y hasta nos preocupa que en un futuro desaparezca, como ya desaparecieron los carteles", siguió analizando. "Al Rotary eso le preocupa como institución que forma parte de Santo Tomé y que se comprometió con el sitio arqueológico, por lo que este significa en cuanto a proyección del turismo, la cultura y la investigación histórica, puntos de desarrollo que la ciudad debe tener", resaltó. "Ciertamente, tenemos la preocupación de que este sitio termine desapareciendo; incluso, solamente por hacer daño, pueden hacer que desaparezca una evidencia material que luego sería irrecuperable", concluyó.
Salvaguardia del lugar
A los dirigentes rotarios se les preguntó si habían mantenido contacto con las autoridades municipales locales, para tratar los faltantes de la cartelería y el material oportunamente expuesto por el Rotary Club en Roverano al 300, puesto que el municipio de Santo Tomé es custodio, protector o guardián del sitio -por así decirlo-, junto al gobierno de la provincia, por aplicación de la ley nacional 25.743. Al respecto, Marcial Pujato manifestó: "No hicimos un reclamo formal, aunque le transmitimos nuestra preocupación a la investigadora (María Rosario Feuillet), puesto que en su momento habíamos hablado con relación a cómo era la situación del lugar con respecto a la seguridad del predio; por eso mismo nos arriesgamos a poner ese tipo de información en un lugar que está a la intemperie". "De todas maneras, las acciones de una Municipalidad no tienen que ver sólo con el funcionario que está de turno; por eso la salvaguardia del sitio es un compromiso que tiene que tomar toda la comunidad, puesto que no tendríamos que depender de tal o cual funcionario", afirmó luego Marcial, "porque lo que se busca es activar la comunicación con la sociedad santotomesina para que esto sea un compromiso social". "Es que el Rotary, en cualquier emprendimiento de difusión que intente hacer, sí o sí necesita del respaldo de la comunidad en su conjunto, por eso se pide la colaboración de toda la sociedad", acotó. Paralelamente, Germán Pascualón aclaró: "Si bien creemos que la sociedad debe hacerse responsable de este patrimonio, en cuanto a reclamar las medidas que hagan falta o intentar hacer algo específico para que el sitio no se pierda y se recupere, también sostenemos que es necesario apelar a la conciencia de las autoridades que tienen la responsabilidad real de tomar cartas en el asunto". "Nosotros tenemos puesta nuestra buena voluntad en esto y pensamos que los vecinos también; por eso, desde nuestra posición, apelamos a las autoridades para que se ocupen de mantener o de sostener este lugar, por lo menos hasta que los arqueólogos puedan encontrar los fondos -ya sea desde la Nación, la provincia o de donde fuera-, que les permitan continuar con la investigación o para llevar los restos arqueológicos a un sitio donde estén seguros", redondeó el presidente rotario.
El Rotary Club de Santo Tomé llevó a cabo recientemente la entrega de los reconocimientos al Servicio a Través de la Ocupación (más conocidos como premios Sato), correspondientes al año 2007. En la oportunidad, fue distinguida la labor del nadador Emilio Toledo (deportista con capacidad especial, que ha conseguido logros de carácter internacional), así como la profesora Natalia Baigoría, titular de la academia de danzas folclóricas Uncadein (Un camino de integración), por su trabajo con alumnos que padecen Síndrome de Down o parálisis cerebral.
Ariel Durán-Sergio Ferrer
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