ESTELA MARIS
"Soy vecina de la Secretaría de Trabajo, de calle Rivadavia al 3000. Desde hace un tiempo ese organismo tiene una alarma que se activa cuando no hay actividad laboral. Los vecinos no sabemos quién tiene que ir a desactivarla. Yo quisiera que le dieran una solución. Suena dos, tres y hasta cuatro horas, y nadie hace nada".
SUSANA DE CANDIOTI SUR
"Le pido a la Dirección de Tránsito si puede enviar inspectores a la Av. Alem, debido a que durante la noche, la siesta, la madrugada y los fines de semana, se realizan picadas de motos de alta cilindrada, con escapes abiertos, y autos semideportivos. No respetan la semaforización, poniendo en riesgo la vida de todos los que circulamos por allí. Los protagonistas de estos `juegos' son muchachos jóvenes, que toman a esta zona de circuito de carretera".
OLGA DE CAYASTÁ
"Manifiesto mi queja a un sanatorio de Santa Fe, ya que en oportunidad de tener a mi mamá internada allí, tuve que soportar la desidia y maltrato de los médicos de guardia y demás profesionales. Lamentablemente, debemos recurrir a ese sanatorio por ser mi madre afiliada al Pami y debido a que el Samco local no cuenta con los elementos necesarios, pero sí con médicos y enfermeras que ejercen su función con honestidad y profesionalismo, sin descuidar la parte humana. Por eso, a todos ellos: muchas gracias".
VECINOS DE GUADALUPE, DE LA COSTANERA
"Pedimos por favor a la Municipalidad que los fines de semana envíe inspectores a controlar a la Av. Almirante Brown, porque allí se corren carreras de motos y de autos, con un gran peligro para los que transitan. También pedimos que vuelvan a construir los lomos de burro que estaban en la entrada de Italia y la avenida Brown, donde está el monumento a Artigas, porque vienen a cualquier velocidad y siguen de largo".
MARÍA ELENA RIBÓ
"Quiero responder a Darío Abel Noriega, que publicó una carta `Chicos en la calle', del jueves 15. Le quiero decir que la red solidaria se ha roto en nuestra sociedad, que está dividida. El llamado a la comunidad cae en el vacío, porque hay una parte de ella que está cansada de ser objeto de lesiones y agresiones, en su integridad física y en su propiedad. La obra divisoria tiene autores y responsables que no atienden a las voces que denuncian el comercio de drogas y la corrupción imperantes. La goma de borrar es patrimonio del gobierno. Con ella, combatiendo de verdad la corrupción y distribuyendo el ingreso, al crear fuentes de trabajo, borrarían la brecha, cada vez más amplia entre ricos y pobres y contribuiría a escribir ese final feliz, que Darío espera".
LIDIA DE AV. CAPUTTO
"íHan encontrado hasta una criatura de 5 años armada con un cuchillo tramontina en oportunidad de un asalto! Es hora de que nuestros funcionarios dejen de recitar los Derechos del Niño y hagan algo, justamente, por los niños. El derecho primordial que tienen es ser alimentados y educados. Pues bien: que se creen escuelas-hogares, que se les retire la patria potestad a los padres de esos chicos, que se los eduque, atendidos por maestros, psicólogos, sacerdotes, etc. Hace muchos años, aquí en Santa Fe, Cristina Rueda de Capovilla fundó el hogar El Centavo. Recogía a chicos de la calle y allí se los instruía, hacían huertas, deportes y recibían asistencia religiosa. Cuando yo la conocí en 1947, tenía 19 chicos y me dijo: de aquí salieron artesanos, médicos y hasta un aviador. A eso yo le llamo: hacer valer los Derechos del Niño".
SILVIA
"Soy usuaria de la Línea 16. Dos o tres veces por semana, en las horas pico, hay un colectivo que no sale porque se rompió o porque no sé qué, pero la cuestión es que hay que esperar media hora un ómnibus y, luego, tomarlo repleto... Esta situación se repite constantemente y la Municipalidad no toma cartas en el asunto. Un día un colectivero me dijo: �por qué no se levanta más temprano, señora? Yo me levanto con el debido tiempo y un poco más".
DELIA
"En mi barrio la droga cada vez se ve más cerca, prácticamente en la puerta casa. Soy una persona grande, veo a esos pobres chicos y tengo que vivir atrás de los nietos para que no caigan en la droga. Dejen de hablar de los extremistas y de desgarrarse las vestiduras hablando de los represores, que ahora el problema es la droga. Los extremistas tenían armas de verdad. Estos chicos no tienen armas en las manos, pero se están matando con la droga. Y nadie hace nada".