Las alternativas para inversores Por María Paula Pioli - Freddy Vieytes
La situación internacional nos sigue mostrando que la incertidumbre y la volatilidad en los mercados llegaron para quedarse por un tiempo. Para avalar esta teoría bastaría observar el desempeño del sector financiero que muestra a entidades de primer nivel previendo pérdidas que seguramente terminarán castigando a los balances y por consiguiente al accionista.
La crisis de las hipotecas no ha terminado aún; simplemente ya podemos dimensionarla mejor a medida que transcurre el tiempo. Las ruedas de suba y baja se intercalan confundiendo a los inversionistas,
que no consiguen adaptarse a estos cambios tan repentinos.
Respecto de la situación doméstica tenemos al mercado local fuertemente afectado por el ruido externo pero también por los rumores de cambios en el rumbo de la economía.
La futura presidenta, si quiere insertar al país nuevamente en el mundo y que las inversiones vuelvan al país, deberá tomar en serio la regularización del Indec afrontando el tema de la inflación y bajar el gasto público. La posibilidad de tener un índice de inflación más confiable seguramente mejorará la cotización de los bonos en pesos ajustados.
En efecto, podemos pensar que el actual nivel de precio de los bonos se encuentra en mínimo y que un rebote podría producirse si el mercado recibiera una señal respecto de la normalización del Indec, caso contrario, seguiremos con un mercado de renta fija deprimido y mostrándonos en sus rendimientos el plus de inflación que el Indec actualmente no computa.
El mercado de acciones local también continúa afectado por la situación internacional aunque algunos sectores, en promedio, se notan mejor, por ejemplo el sector servicios.
Si suponemos que el Indec va a ser normalizado en algún momento, mejorando las cotizaciones de los bonos, entonces el sector bancario aparece como muy interesante. Este sector muestra fuertes pérdidas en gran parte del año aun cuando los balances de las entidades dejan ver mejores números.
Por último, reiteramos que los Cheques de Pago Diferido siguen siendo una muy interesante alternativa de inversión que puede competir con ventaja con los plazos fijos de igual maduración.
Un dato importante para tomar en cuenta es que el grueso de los depósitos se encuentra colocado en plazos no superiores a los seis meses mostrando que el inversionista argentino todavía no confía plenamente en la evolución de los activos financieros en el mediano plazo.
Debemos mantenernos cautos a la hora de elegir nuestras inversiones debido a una incierta situación internacional, aun cuando las dudas respecto del futuro inmediato de la Argentina se despejaron a partir del resultado electoral.