PASÓ POR BUENOS AIRES Y HABLÓ
Entre La Colifata, Diego y Kusturica con Manu Chao
El músico francés acaba de lanzar "La Radiolina", y anunció que grabó con los integrantes de la radio del hospital Borda. Además, su canción "La vida tómbola" estará incluida en el filme del director yugoslavo sobre Maradona.
Télam
Manu Chao, que pasó fugazmente por Argentina para promover su último CD, "La Radiolina", anunció que en 2008 editará un disco que grabó con los integrantes de Radio La Colifata, y que su canción "La vida tómbola" estará incluida en el filme que Emir Kusturica prepara sobre Diego Maradona. En su visita, el músico francés aprovechó para comer un asado con Los Piojos, cuyo sello El Farolito Records coeditó "La Radiolina", y también trabajó en la grabación del material de la gente de La Colifata, del Hospital Neuropsiquiátrico Borda.
-¿Cómo lo conociste a Kusturica?-Lo conocí en Barcelona, me invitó a comer. Sabía que estaba haciendo una película sobre Diego Maradona y me emocioné porque pensé que me quería hablar de esto.
FERVOR
"Pero no me comentó nada de la película y me quedé duro aunque la onda con la No Smoking Orchestra fue muy buena. Al margen de eso, nos agarramos una borrachera de esas que valen la pena", contó el autor de "La vida". En alusión a la continuidad de su vínculo con el realizador yugoslavo, Chao sostuvo que "con el paso del tiempo nos fuimos cruzando en la ruta, y me llamó por lo de Diego. Emir quería incluir el `Santa Maradona' de Mano Negra, pero yo quería darle algo nuevo y compuse `La vida tómbola'. Por esos meses, lo vi a Diego en Nápoles".
-¿Cómo fue ese encuentro?-Mucho fervor. La primera impresión fue decir "no es fácil ser Diego Maradona", la presión es inmensa. No se parece en nada a la presión que recibe un músico, se multiplica por mil.
RIESGOS
-¿Desde tu visión, Diego recibe más presión que Mick Jagger o Bono? -Sí, mucha más porque, además, se protege menos. Diego tiene esos códigos inconfundibles de barrio, que son internacionales. Puede resumir todo en una mirada, un apretón de manos o un abrazo. Vive al cien por ciento el momento. Me gusta la gente que toma riesgos.
-¿Cómo te sentís trabajando con la gente de La Colifata?-Con La Colifata se me olvida todo, es una terapia. He conseguido lecciones de vida para rato. Es invalorable lo que me dieron. Sobre este tema hay un gran debate y es sobre quién esté loco y quién no, y la frontera es muy borrosa."A parte de esto -reflexionó-, hay muchos locos que se han vuelto íconos de la sociedad. Hay locura poética. Pero también hay un lado pesado, de gente que sufre y necesita terapia. Lo que no me gusta del manicomio es la medicación fuerte que te deja hecho un vegetal, reducido a la nada".
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