El gobierno de los Estados Unidos aseguró ayer por la tarde que el caso de la detención y declaración en Miami de tres hombres vinculados al venezolano Guido Antonini Wilson, que involucra a la Argentina, "no tiene nada que ver con las relaciones bilaterales".
La respuesta surgió luego de que el gobierno saliera en bloque a acusar a Estados Unidos de entorpecer la extradición del empresario y de montar una conspiración antichavista, y que la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner atribuyera a ese país el montaje de "operaciones basura".
La vocera de la Embajada norteamericana, Mara Tekach, aclaró que el caso que reveló que los 800 mil dólares de la valija tendrían por destino el financiamiento de la campaña electoral en Argentina de la actual presidenta "es una cuestión legal" que maneja "el Departamento de Justicia".
El documento original de esa oficina hablaba solamente de "un candidato presidencial". Pero la vocera de la fiscalía de federal de Miami, Alicia Valle, confirmó ayer a la agencia AFP que en la audiencia del miércoles, el fiscal dijo que uno de los acusados "mencionó durante una conversación grabada que el dinero era para la campaña presidencial de Cristina Fernández".
La postura de la embajada se alineó con la declaración del vocero del Departamento de Estado, quien en diálogo con la prensa sostuvo que "este no es un tema de relaciones entre Estados Unidos y Argentina. Esta es una cuestión de aplicación de las leyes estadounidenses en Estados Unidos".
En tanto, la vocera de la embajada, consultada sobre el momento en que se realizó la detención y luego indagatoria de los tres detenidos, sostuvo que "el timing de las detenciones respondió a necesidades del proceso y a las acciones y proceder de los detenidos", dos venezolanos y un uruguayo.
"Es una causa legal que implica supuestas violaciones de las leyes de los Estados Unidos por parte de agentes extranjeros", pero "no tiene nada que ver con las relaciones bilaterales entre los Estados Unidos y la Argentina" que "se basan en valores compartidos", indicó.
La vocera de la representación diplomática a cargo de Earl Anthony Wayne aseguró que "los fiscales federales están trabajando en forma independiente".
Cuando se le preguntó si estaba confirmada la visita del Subsecretario de Asuntos Hemisferios de Estados Unidos, Thomas Shannon, a la Argentina, para enero próximo, y si este episodio no podría posponerla, la funcionaria respondió: "No he escuchado nada de eso".
En tanto, la jueza en lo Penal Económico María Marta Novatti, tras un pedido al respecto del diputado del ARI Adrián Pérez, requeriría a los tribunales estadounidenses datos sobre las declaraciones de los cuatro sospechosos que fueron detenidos en Miami.
El venezolano Franklin Durán, que sería amigo personal de Antonini Wilson, habría afirmado ante la Fiscalía de Miami que los fondos que el empresario intentó ingresar a la Argentina, sin declararlos a las autoridades migratorias, estaban destinados a financiar la campaña electoral de la ahora presidenta Cristina Fernández. Además de Durán, fueron detenidos sus conciudadanos Moisés Maionica y Carlos Kauffman, y el uruguayo Rodolfo Wanseele.
Fuentes judiciales locales dijeron tener datos sobre la audiencia en la que declaró Franklin, quien incluso habría sido grabado mientras acordaba detalles sobre los fondos destinados a una campaña proselitista en Argentina.
Mientras tanto, la Fiscalía acusó a Guido Antonini Wilson por presunto lavado de dinero y propuso ampliar los cargos por los que Argentina solicitó en setiembre pasado la captura con fines de extradición del empresario, que no afronta cargos ante la Justicia estadounidense, donde solamente aparece como víctima de amenazas.
Antonini Wilson -que tiene ciudadanía norteamericana y venezolana- fue sorprendido en el Aeroparque porteño con una valija que contenía casi 800 mil dólares.
El empresario arribó a Buenos Aires en un vuelo privado pagado por la empresa estatal argentina Enarsa en el que también viajaba el titular del organismo, Exequiel Espinosa, y el director del Occovi, Claudio Uberti, que fue relevado del cargo a raíz del episodio.
El empresario declaró ante las autoridades aduaneras un equipaje de libros y 60 mil dólares, pero en una requisa se constató que la valija tenía casi 800 mil dólares. El episodio se produjo poco antes del arribo del presidente venezolano Hugo Chávez, que iniciaba una visita oficial a la Argentina.
El vicepresidente Julio Cobos lamentó anoche la aparición de "ciertas noticias" que "intentan minar el esfuerzo del gobierno" y ponen dudas "con cosas que no tienen nada que ver con la realidad", en alusión al escándalo de la valija.
"Cuando aparecen ciertas noticias, y no quiero hacer responsables a los medios que los transmiten, que intentan de alguna manera minar el esfuerzo de un gobierno que quiere arrancar con total fuerza y transparencia, poniendo sombras de dudas con eso que nada tiene que ver con realidad, nos hace generar más anticuerpos", dijo el ex gobernador de Mendoza.
Cobos habló anoche durante una cena en la que la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, que reúne a diarios del país, celebró el 45 aniversario de su creación.
Fue la primera actividad pública que encabezó el vicepresidente, luego de dirigir el miércoles la sesión de la Cámara de Senadores, tras asumir su funciones en la Asamblea Legislativa que se realizó el lunes en el Congreso. Cobos compartió anoche una mesa con el presidente de Adepa, Lauro Laiño; el director de La Prensa y La Capital, Florencio Aldrey Iglesias; el presidente de La Nación, Julio Saguier; el gerente general de Clarín, Héctor Aranda, y la directora del diario El País de Montevideo, Julia Rodríguez Larreta.
En ese marco, el titular de Adepa, Lauro Laiño, convocó a los empresarios a sumarse "una cruzada contra la demolición del lenguaje" y rindió homenaje a los fundadores de la entidad. Reclamó apoyo para protagonizar la "larga porfía de los que quieren leer y razonar, contra los que sólo quieren ver y escuchar".