El mercado descontaba un recorte en los stocks finales de soja en Estados Unidos. Aún así, el Departamento de Agricultura (Usda) fue más agresivo. La caída de los inventarios se debió principalmente a la mayor demanda externa que está teniendo el poroto de soja: ya se comprometieron casi 20 millones de toneladas, más de 10 puntos por encima del año pasado. Con todo esto, la relación stock/consumo (S/C) quedaría en apenas seis por ciento, tres veces más ajustado que el ciclo pasado y cercano a la crítica campaña 2003/04 en que se llegó al mínimo de 4,5 por ciento.
Esto está vinculado con la mayor demanda de China, que representa aproximadamente la mitad del total de esas ventas. Es que el gigante asiático se ha apurado por reservar la mercadería porque tiene que ampliar su oferta disponible si quiere enfriar las presiones inflacionarias. De hecho, el Usda también revisó al alza el saldo estimado de importaciones de poroto y la producción interna de aceite y harina en ese país.
Lo más sorprendente es que se recortaron los stocks mundiales del poroto aún sin tocar la producción Sudamericana. El ratio S/C mundial quedaría en 15 por ciento y sería el mínimo desde el ciclo 2001/02. El tema es que hay riesgos de que la continuación del evento La Niña afecte los rindes de Brasil y Argentina y que la temprana aparición de la roya haga lo mismo en Bolivia. Lo que tensaría aún más el balance mundial de la oleaginosa y acentuaría la necesidad de mayor área durante el 2008.
También serán más ajustados los balances mundiales de aceite y harina de soja, lo que conforma un cóctel inusualmente alcista para el complejo. Precisamente, los precios del poroto y aceite siguen marcando máximos para las últimas tres décadas mientras que el harina sigue firme en los valores más altos de los últimos tres años.
El recorte en los stocks en Estados Unidos también reflejó el mayor potencial de exportaciones. Hasta ahora, este país vendió 34 por ciento más de maíz que el año pasado, producto de la firmeza que mantiene la demanda de forrajes desde Asia, Oceanía y el Caribe así como del mantenimiento del uso para energía. Como Estados Unidos representa más del 60 por ciento del comercio y Argentina sigue retirada del mercado (segundo exportador con algo más de 10 por ciento), los inventarios mundiales también se redujeron. No por nada el maíz en Chicago pudo escalar 30 dólares en sólo tres meses.
El cambio que más sorprendió fue el fuerte recorte en los stocks finales de Estados Unidos, pasando de 8,5 a 7,6 millones de toneladas. En los valores mínimos de los últimos 60 años. El Usda reconoció el extraordinario ritmo de negocios de Estados Unidos, que lleva comprometidas casi 30 millones de toneladas: 90 por ciento más que el año pasado. Debido a que los demás exportadores no pueden afrontar las necesidades, los precios internacionales siguen en niveles históricamente altos para que se expanda el área de trigo durante la campaña 2008/09.
Con tantos cambios en los balances mundiales y sin sorpresas locales, la soja aprovechó el rally externo para recuperar gran parte del terreno perdido durante las últimas semanas. La soja subió 25 pesos en la semana pagándose 850 pesos en la zona de Rosario, mientras que la nueva subió siete dólares en (242 dólares) y 14 dólares en el Término de Buenos Aires (261 dólares). El maíz disponible mejoró 30 pesos (350) y el nuevo siete dólares (132). El único producto que bajó durante la semana fue el trigo
Flavia Rossi