Boca jugó un buen partido pero no pudo ante Kaká y compañía
Milan festejó gracias a su jerarquía individual
Boca Juniors cayó por 4 a 2 frente a Milan, de Italia, que logró por primera vez que un equipo europeo se adueñara del Mundial de Clubes en esta cuarta edición. El partido fue muy parejo a nivel colectivo, pero alcanzó con algunas apariciones de las figuras "rossoneras" para que se definiera la historia.

Agencia Télam / De la redacción de El Litoral

Ésta era la primera participación de un equipo argentino en este certamen y los italianos dieron cuenta de él en la final, jugada en el Estadio Internacional de Yokohama. Además, el Milan se transformó en el nuevo "Rey de Copas", al quebrar la paridad existente hasta hoy entre ambos equipos, que sumaban 17 trofeos internacionales en sus vitrinas.

Y esta derrota con goleada también suele ser considerada en el ambiente futbolístico como "saca técnicos", algo que podría padecer en carne propia el entrenador boquense Miguel Ángel Russo, que llegó a esta competencia muy condicionado y ahora quedó al borde del adiós.

Todo esto y una profunda decepción para los "xeneizes", que tuvieron como espectador de lujo en un palco VIP a Juan Román Riquelme -una derrota de los dirigentes boquenses que "durmieron" a la hora de inscribirlo-, fueron las consecuencias de este revés probable en los papeles, pero impensado en las cifras.

Y no solamente porque se advertía en la previa que no era tan grande la diferencia futbolística entre los dos equipos, sino porque en el desarrollo del juego, sobre todo en el primer tiempo, los "xeneizes" hasta se habían mostrado levemente superiores.

De hecho, Boca llegó en esos primeros 45 minutos muchas veces por derecha para lanzar centros cómodos, que partían tanto de los pies de Hugo Ibarra como de Alvaro González. Y encima, por el otro lado, Neri Cardozo llegaba siempre desmarcado, aunque las veces que recibió la pelota no tomó buenas decisiones y terminó mal las jugadas.

Pero en ese período Boca tuvo a un Rodrigo Palacio imparable, que se acercó mucho por los costados, fue desequilibrante y anotó un gol muy oportuno a los 22 minutos, apenas dos después de que el infalible Filippo Inzaghi abriera el marcador tras corregir un centro rasante del brasileño Kaká.

Boca fue siempre al frente durante el primer tiempo y Milan, también, aunque las llegadas de los argentinos dejaban permanentemente una sensación de gol más notoria que cuando se acercaban los dirigidos por Carlo Ancelotti.

Una ráfaga italiana

La emotividad que generaba en las 73.000 almas presentes en el suntuoso estadio de Yokohama este ida y vuelta permanente, con los 3.000 hinchas de Boca gritando sin cesar, dejó una inmejorable perspectiva para la segunda etapa.

Pero los sueños de los "xeneizes" rápida y sorpresivamente comenzaron a diluirse en el arranque de ese período final, porque apenas habían transcurrido cuatro minutos cuando el holandés Clarence Seedorf lanzó un centro desde la derecha, pifió Massimo Ambrossini y el rebote le quedó a Alessandro Nesta, que clavó en el ángulo derecho un imponente remate desde el borde del área.

La figura de Kaká, que había sido la que más inquietó a los boquenses en el primer tiempo, se acrecentó en los minutos posteriores a esa segunda conquista de los milaneses, hasta que, a los 16, el brasileño le dio el tiro de gracia a Boca, aunque aún quedara media hora por delante.

Previamente, hubo un tiro de Hugo Ibarra que rebotó en el poste derecho del arco defendido por el brasileño Dida y que podía haber enderezado otra vez la historia para Boca como en el primer tiempo. Pero la pelota no entró y la historia fue para otro lado.

Kaká, la figura de la cancha, se fue por izquierda, zigzagueó ante Jonatan Maidana y definió cruzado, de zurda, entre las piernas de un Mauricio Caranta de floja respuesta.

Este tanto impactó duramente en el ánimo de los auriazules, algo que aprovechó el equipo italiano para lograr el último tanto de su cosecha en la final, con una cesión de Kaká para Inzaghi, que definió con el arco desguarnecido.

Ya estaba todo dicho y los cambios postreros de Russo fueron nada más que un intento de morir con dignidad. Pero solamente hubo tiempo para dos tarjetas rojas, una por bando, para Kakha Kaladze y Pablo Ledesma, quien previamente había sido partícipe del descuento boquense, ya que el ingresado volante "xeneize" remató y el italiano Mássimo Ambrossini introdujo el balón en su propio arco.

No hubo ni tiempo ni espacio para nada más. Boca fue todo decepción en el llanto inconsolable de Martín Palermo, el que pareció más afectado porque quizás haya jugado su último Mundial de Clubes. Y, por contrapartida, obviamente, la celebración de los italianos, que tuvieron en la premiación final a Kaká como el ganador del oro al mejor jugador y a Seedorf como su escolta, con la medalla de plata. El bronce quedó para Palacio.

Llega el martes

El plantel de Boca Juniors saldrá mañana desde el aeropuerto Narita, de Tokio, rumbo a París, una de las escalas previas del largo viaje a Buenos Aires. Tiene previsto llegar al aeropuerto internacional de Ezeiza el martes, a las 13.20.

Un torneo millonario

El Mundial de Clubes estuvo dotado con 16 millones de dólares en premios. El campeón Milan se llevó cinco millones; el segundo clasificado, Boca Juniors, cuatro, y el tercero, el Urawa japonés, 2,5. Hasta el cuarto en las ubicaciones se fue con una sonrisa a su país, ya que embolsó dos millones. Los dos equipos eliminados en cuartos de final, como quintos clasificados, recibieron un millón cada uno, y el séptimo, que cayó derrotado en el play off de clasificación a cuartos de final, se quedó con 500.000 dólares. Un verdadero lujo.

Síntesis

Boca 2

Milan 4

Boca Juniors: Caranta; Ibarra, Maidana, Paletta y Morel Rodríguez; Alvaro González, Battaglia, Banega y Cardozo; Palacio y Palermo.

DT: Miguel Angel Russo

Milan: Dida; Bonera, Nesta, Kaladze y Maldini; Pirlo, Gattuso, Ambrossini y Seedorf; Kaká e Inzaghi.

DT: Carlo Ancelotti

Goles: en el primer tiempo, a los 20 min. Inzaghi (M) y a los 22 min. Palacio (B); en el segundo tiempo, a los 4 min. Nesta (M), a los 16 min. Kaká (M), a los 25 min. Inzaghi (M) y a los 39 min. Ambrossini (M), en contra de su valla.

Cambios: en el segundo tiempo, a los 19 min. Emerson por Gattuso (M), a los 21 min. Ledesma por Alvaro González (B), a los 23 min. Gracián por Cardozo (B), a los 30 min. Cafú por Inzaghi (M) y a los 40 min. Brocchi por Seedorf (M).

Incidencias: fueron expulsados, en el segundo tiempo, a los 31 min. Kaladze (M) y a los 42 min. Ledesma (B).

Cancha: Estadio Internacional de Yokohama.

Árbitro: Marco Rodríguez (México).

El más ganador

Milan se convirtió hoy, con el flamante logro del IV Mundial de Clubes, en la entidad que más títulos mundiales obtuvo en la historia, al alcanzar su cuarto cetro.

Boca, por su parte, quedó en el lote integrado junto a Peñarol y Nacional de Uruguay y Real Madrid de España, que obtuvieron tres títulos.

Entre 1960 y 1979, se jugó la Copa Intercontinental con finales de ida y vuelta; desde 1980, se disputó la final del trofeo en Japón y, desde 2005, el Mundial de Clubes, que también se lleva a cabo en oriente.

En 1975 y 1978, la Copa Intercontinental no se jugó debido a que Bayern Munich de Alemania y Liverpool de Inglaterra, campeones europeos, se negaron a hacerlo. En 2000, se jugaron ambas ediciones: la Copa Intercontinental en Japón (la ganó Boca en Japón) y la primera del Mundial de clubes (jugada en Brasil y ganada por Corinthians).

Además, Milan se consagró como el club más ganador a nivel internacional, ya que hoy consiguió su 18vo. título -el tercero en el presente año-, y superó entonces a Boca por apenas uno.

En mayo pasado, Milan ganó la Liga de Campeones e igualó a Boca en 16 títulos; en junio, los "xeneizes" ganaron la Copa Libertadores y pasaron al frente por 17-16. Luego, en agosto pasado, Milan ganó la Supercopa europea al vencer al Sevilla de España y nuevamente igualó a Boca, esta vez con 17 títulos cada uno. Y hoy definieron el trono de "Rey de Copas" mundial, que quedó en poder de Milan, al derrotar a Boca por 4 a 2 y quedarse con su corona número 18.

�Qué pasará con Russo?

Uno de los temas que acaparará el interés futbolero en los próximos días será la continuidad de Miguel Ángel Russo, ya cuestionada antes de esta final, mucho más ahora que Boca cayó por goleada ante el Milan.

Se dice que la dirigencia "xeneize" habría objetado a un par de colaboradores de Russo, aunque no trascendió de quiénes se trata.

Si Boca salía campeón del mundo, el ahora gobierno de Pompilio no iba a tener otra alternativa que la de confirmarlo en el cargo, atendiendo a que fue el técnico que llevó a Boca a ser el mejor de América.

Con el resultado puesto, los detractores de Russo tienen argumentos para sostener el final de un ciclo. �Quién lo podría reemplazar? Seguramente, a partir de ahora comenzarán a sonar nombres. Uno, casi con seguridad, será el de Carlos Bianchi. �Y Cagna...? Se vienen días "moviditos" por la Ribera.