De la redacción de El Litoral
El brasileño Kaká, considerado el mejor jugador del mundo y la gran figura de la final del Mundial de Clubes, pese a la gran alegría que le produjo el título alcanzado por el Milan, se ocupó de elogiar al delantero boquense Rodrigo Palacio, al que calificó de "gran futbolista".
"Me impactó mucho Palacio, porque es un gran jugador. Es muy, muy bravo", dijo Kaká apenas finalizado el cotejo que los italianos le ganaron por 4 a 2 a los boquenses en el estadio Internacional de Yokohama.
"No pensábamos en una revancha contra Boca. Para mí, jugar al fútbol es un divertimento y no creo en esas cosas. Esto es algo maravilloso para mí y para el Milan, por lo que hay que disfrutarlo como se merece", apuntó.
Finalmente, Kaká destacó a Boca como "un gran equipo. En el primer tiempo, se nos hizo muy difícil porque jugó muy bien y nos complicó. Pero Milan hizo también un gran partido y merecía la victoria. Al estar 2-1 se hizo todo más fácil. Fue un año maravilloso", reconoció el brasileño.
Sin embargo, al momento de destacar sus propias virtudes, Kaká apeló a la humildad y remarcó que no se ve como "el mejor del mundo".
Su ladero ideal, el delantero Filippo Inzaghi, autor de dos tantos en la final (los restantes fueron del propio Kaká y Alessandro Nesta), celebró el éxito señalando que el título era "algo fantástico".
"Después de la Champions League, ésta es una emoción enorme", explicó "Pipo" con un rostro que denotaba más satisfacción que euforia.
El llanto de Martín Palermo, tal vez en su última final de una copa intercontinental, fue el símbolo del dolor tras el partido perdido ante el Milan. La televisión japonesa dedicó varios minutos del post partido a la imagen del veterano goleador de Boca, que no podía parar de llorar. Pablo Migliore, el arquero suplente de Boca, se pasó un largo tiempo consolando al futbolista que hoy estuvo peleado con el arco.
En tanto, entre los jugadores del Milan, el brasileño Kaká, la figura del Mundial; Filippo Inzaghi, autor de dos goles en la final, y el veterano Paolo Maldini fueron los más enfocados durante los festejos de la Copa del Mundo.
Maldini se convirtió en el futbolista más ganador, al sumar su tercera copa en una final mundial de clubes, ya que antes había ganado las Intercontinentales de 1989 y 1990. También había perdido ante San Pablo, en 1993; Vélez Sarsfield, 1994, y Boca, en 2003.
Maldini, que sólo vistió la camiseta del Milan y de la selección italiana, ganó con su club 5 Champions, 5 Supercopas de Europa, 7 Ligas, 5 Copas de Italia y una Supercopa de Italia.
Pero la TV también tomó una imagen que mezcla tiempos y fue el abrazo entre Michel Platini, titular de la Uefa, y Maldini, quienes más de veinte años atrás se encontraron compitiendo en una cancha de fútbol. En 1985, cuando Maldini debutó en Milan, Platini brillaba en la Juventus que ese año iba a conseguir la Intercontinental en un memorable partido ante Argentinos Juniors.
El defensor de Boca Juniors Juan Angel Krupoviesa podría ser transferido al Olympique, de Marsella, que ofreció dos millones de dólares por su pase, en tanto el mediocampista Pablo Ledesma pasaría a la Fiorentina, de Italia, a cambio de 1.800.000 dólares.
Así lo revelaron a Télam fuentes de la dirigencia "xeneize", las que confirmaron además que el cordobés Mauricio Caranta continuará en Boca Juniors ya que el club hará uso de la opción por su pase que pertenece al Santos Laguna, de México, aunque no se reveló el monto de la operación. Los voceros indicaron que al ex arquero de Instituto de Córdoba, se le realizará un contrato por tres años.
En tanto, el arquero suplente Pablo Migliore definirá su situación en los próximos días, ya que Boca compró un porcentaje de su pase en 200.000 dólares y su contrato finaliza el 31 del corriente.
También se supo aquí que existe un interés por "repatriar" al volante Christian "Chaco" Giménez, del Pachuca, y se pretende también que regrese el lateral izquierdo Clemente Rodríguez, actualmente en el Espanyol de Barcelona.
El que no continuará en el club es el uruguayo Carlos Bueno, en tanto que tampoco seguiría el chaqueño Marcos Mondaini.
El campeón asiático, el equipo japonés Urawa Red Diamonds, se clasificó tercero en el Campeonato Mundial de Clubes al derrotar por penales 4 a 2 al Etoile Sportive du Sahel, de Túnez, y embolsó 2.500.000 dólares de premios.
El partido jugado en la previa de la final entre Boca y Milan, se disputó en el Internacional Stadium Yokohama, colmado por 72.370 espectadores, y había finalizado igualado 2 a 2 durante los 90 minutos regulares. Entonces, se recurrió a la serie de tiros desde el punto del penal, donde el conjunto nipón fue más certero, y su arquero, Ryota Tsuzuki, atajó el último disparo y se reivindicó de un grueso error cometido en el segundo tiempo.
Antes de comenzar la serie de penales, el director técnico del Etoile, el francés Bertrand Marchand, hizo ingresar al arquero suplente, Ahmed Jaoauchi, por el golero Aymen Balbouli, pero su cambio no tuvo éxito.