Con el fervor de la hinchada "xeneize"

El campeón sudamericano, Boca Juniors, tuvo el aliento de más de 3.000 hinchas que se ubicaron en la segunda bandeja del International Stadium Yokohama y alentaron fervorosamente antes y durante el partido, en tanto la "Doce" desplegó la bandera gigante como lo hace habitualmente en La Bombonera.

Las insignias de Budge, Río Gallegos, Miyagi, Boulogne, Lomas de Zamora, Villa Fiorito, Laferrere, Salta, San Justo, Campana, Villa de Mayo, Devoto, Ezeiza, Chaco, se sumaron a las de Boca Japan, la peña que el club tiene en Tokio, a las que se unieron las agrupaciones de Niigata, Kashiwa y Saitama.

La "Doce" dejó el hotel Keio Plaza, en Tokio, en horas del mediodía y desde el barrio de Shinjuku-ku se trasladó hasta Yokohama, en tren, que tuvo paradas, entre otras estaciones a Shibuya, Kikuna, Shin-Yokohama y Kozokue-ku, el barrio cercano al estadio.

Una vez arribados al lugar, los integrantes de la "Doce" negociaron con los encargados de seguridad del estadio la forma de ingresar las banderas, sombrillas y redoblantes, mientras cantaban y agitaban sus banderas, lo que despertó la lógica curiosidad de los tranquilos hinchas japoneses.

Cuando ocasionalmente se cruzaron con los del Milan, volvieron a gritar "dale, bo, dale bo, dale Boca", lo que fue respondido de inmediato por los fanáticos "rossoneros" que lucían, además de sus costosas camisetas, bufandas y gorros rojinegros.

El merchandising

Camino al estadio, los puestos de ventas callejeros ubicados en Kozokue-Ku, ofrecían remeras del Milan, especialmente de su principal estrella, Kaká, a doscientos dólares, mientras que las de Boca era un poco más baratas y su precio se reducía a "sólo" ciento noventa dólares.

También algunas tiendas instaladas en el playón del deslumbrante estadio, ofrecían camisetas de Boca con el nombre de Carlos Tevez y Matías Donnet, el jugador santafesino que convirtió el gol del empate frente al Milan, en la recordada final de 2003.

Entre los artículos puesto a la venta, también estaban el famoso banderín de la final del Campeonato Mundial, con los escudos de Boca y el Milan, juntos, a un costo de 15 dólares, mientras que los llaveros con la Copa del Mundo se vendían a 10 dólares, y los guantes con los escudos de Boca o Milan se podían comprar por 20 dólares.

También siguió siendo un misterio la forma en que llegó la "Doce" a Japón, de Kuala Lumpur, ya que el costo de una habitación en el hotel Keio llega a los 180 dólares y el viaje a Japón insume entre 2.000 y 3.000 dólares.