Télam - Redacción de El Litoral
La FIFA pretende proteger la salud de los jugadores y por eso se determinó que la altura máxima no supere los 2.750 metros de altura sobre el nivel del mar.
Sin embargo, la máxima entidad del fútbol mundial no precisó aún cuál será el tiempo de aclimatación exigido para zonas que superen esa altura, aunque la medida entrará en vigencia "de modo inmediato", cuando ya se desarrollaron en Sudamérica cuatros fechas de la clasificación para la cita de Sudáfrica.
La decisión fue adoptada ayer en la reunión que llevó a cabo la FIFA en Tokio y fue anunciada por el presidente del organismo, el suizo Joseph Blatter, y reproducida de inmediato por la página oficial del ente rector del fútbol.
"No se podrán jugar partidos internacionales en estadios ubicados a más de 2.750 metros de altura, siempre y cuando los jugadores no realicen un período de adaptación previa. Una comisión médica de la FIFA estudiará los detalles relativos al tiempo necesario que necesitan los futbolistas para aclimatarse y evitar riesgos", indica el comunicado oficial.
Con tal decisión, quedan automáticamente excluidos de las Eliminatorias Sudamericanas los estadios Hernando Siles, de La Paz, ubicado a 3.577 metros de altura y donde juega de local el seleccionado de Bolivia, y también el Olímpico Atahualpa, de Quito, a 2.800 metros y reducto de Ecuador.
En tanto, el estadio Garcilaso de la Vega de Cuzco (3.400), donde Perú intentó ser local sigue bajo prohibición de encuentros internacionales; mientras que México, sede del Mundial de 1970 y 1986, podrá actuar de local en el estadio Azteca del Distrito Federal (2.200) o en el de Pachuca (2.667) por la clasificación de la Concacaf (América del Norte, Central y Caribe).
La medida no afecta al estadio El Campín, de Bogotá, donde el pasado 20 de noviembre el seleccionado de Colombia superó por 2-1 a la Argentina.
"Hay que proteger la salud de los jugadores. Se ha recomendado aplicar el mismo límite a todos los partidos internacionales", agregó Blatter.
El dirigente comentó también que la próxima jornada de las Eliminatorias Sudamericanas para Sudáfrica 2010, donde se sitúan los estadios a los que atañe la prohibición, no se disputará hasta junio de 2008.
"Hasta entonces, tendremos tiempo para elaborar cómo se aplicará exactamente esta decisión", declaró, antes de precisar que en lo que se refiere a las competiciones que organiza la FIFA "no hay tanto tiempo en el calendario para aclimatarse".
En mayo de 2007, la FIFA había establecido un límite de 2.500 metros de altura sobre el nivel del mar, por encima del cual los partidos no quedaban autorizados, tras consultar a su equipo médico.
Pero esa decisión provocó irritaciones en varios países sudamericanos que cuentan con estadios por encima de esa altura y hasta el presidente de Bolivia, Evo Morales, jugó al fútbol a más de tres mil metros para demostrar que esa situación no afectaba al físico.
Incluso los países andinos ensayaron una protesta ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El veto se elevó en junio a los lugares por encima de los 3.000 metros, lo que permitió dejar fuera de la prohibición a varios estadios de la Eliminatoria para Sudáfrica 2010.
El nuevo límite de 2.750 metros se estableció en base a las indicaciones de los expertos médicos de todo el mundo, que se reunieron en un seminario sobre esta cuestión, en octubre pasado en Zurich.
En 1999, Blatter le había respondido con complicidad a un periodista boliviano durante la Copa América de Paraguay.
"La comisión médica de la FIFA estudia permanentemente el tema y concluyó en que no es más grave jugar en la altura que hacerlo al mediodía, con 40 grados, como ocurre en ciertos países de Africa o con 20 grados bajo cero, como en Rusia", puntualizó Blatter.
"Todo pasa por la adaptación. En Bolivia pueden dormir tranquilos. La Paz no será vetada, por lo menos durante el mandato de este presidente", había manifestado el dirigente.
Además, cuando el mandamás de la FIFA visitó en 2000 a La Paz, deslizó una frase que actualmente está impresa en un sector del estadio Hernando Siles de esa ciudad: "Nací entre las montañas, mi pueblo en Suiza está frente a los cerros más altos de Europa. La altura no me da miedo", afirmó Blatter.
Finalmente y en relación a la tecnología para decidir los goles "fantasmas", que está siendo probada durante el Mundial de clubes de Japón, la FIFA determinó que se someterá a debate en la reunión prevista para el 8 de marzo del año próximo en Gleneagles, Escocia.
Diego Maradona volvió anoche a jugar al fútbol en Salta después de trece años y se presentó con un espectáculo de showbol -una suerte de fútbol sala- en el que el seleccionado argentino venció a su par de Paraguay por 9 a 7.
El espectáculo se disputó en el estadio Delmi de la capital salteña y representó la continuidad de una serie de partidos entre Argentina y Paraguay, que el miércoles se habían enfrentado en San Miguel de Tucumán (triunfo argentino por 8-6).
El ex astro del fútbol mundial jugó muy bien y marcó dos goles en el conjunto que orienta su amigo, Jorge Pitasi, ex volante de Deportivo Armenio.
La última presencia de Maradona en Salta se había registrado el 20 de abril de 1994. Entonces, el seleccionado argentino dirigido por Alfio Basile superó a Marruecos por 3-1 en un amistoso.
Además del astro, que marcó dos goles, el seleccionado presentó en Salta a un equipo que contó con Alejandro Mancuso, Fernando Gamboa, Héctor Almandoz, Matías Almeyda, José Flores, Diego Soñora, Juan Borelli, Gabriel Amato, Sergio Goycochea, Leonardo Ruiz, Alberto Carranza, Sergio Zárate y Marcelo Gómez.
Paraguay tuvo en su filas a Rubén Ruíz Díaz, Francisco Arce, Rafael Ayala, Silvio Ramírez, Juan Ramón Jara, Estanislao Struway, Arístides Rojas, Francisco Ferreira, José Saturnino Cardozo, Gabriel González, Jorge Luis Campos, Ricardo Tavarelli, Mauro Caballero, Virgilio Ferreira, Osvaldo Cohener, Julio César Enciso y Agustín Silva.
Maradona y el seleccionado de showbol se presentarán el sábado próximo en el estadio Luna Park de la Capital Federal, en un duelo contra el combinado de Brasil.