Simeone asumió en River pero no dijo por qué se fue de Estudiantes...
"El esfuerzo no se negocia"
El nuevo entrenador dijo que el partido más importante es ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy, que será el primero del torneo, cuando se le preguntaron por los objetivos.

De la redacción de El Litoral

Diego Simeone fue presentado como nuevo entrenador de River en un acto en el que prometió un equipo "ganador" y se negó a explicar su alejamiento de Estudiantes de La Plata antes del vencimiento del contrato.

Simeone, formalizado finalmente como entrenador en el estadio Monumental de Nuñez, eludió las preguntas sobre su áspera salida de Estudiantes (su contrato tenía seis meses más de vigencia) y eligió contestar sobre temas menos controvertidos.

"Cuento con un plantel importante, con grandes individualidades", afirmó Simeone luego de ser presentado por el presidente del club, José María Aguilar.

"El objetivo es trabajo, trabajo y no negociar el esfuerzo", dijo, a modo de apotegma sobre su estilo de conducción.

Simeone, campeón con Estudiantes del torneo Apertura 2006, no pudo evitar que le preguntaran por su alejamiento de Estudiantes después de reclamar una lista de refuerzos de cumplimiento improbable.

"No es el momento ni el lugar para aclarar situaciones", dijo, lacónico, el sucesor de Daniel Passarella. "Yo tuve el respaldo de la gente, algunos directivos y jugadores", agregó en tono enigmático.

Despejados los temas que le disgustaban, Simeone apeló a una mayor verborragia para referirse al futuro de River: "Me espera un trabajo complicado, difícil, aunque los desafíos me gustan y tengo la expectativa de formar un grupo fuerte".

"(Fernando) Belluschi es un jugador importante. Quiero que se quede. (Ariel) Ortega es un crack; lo necesitamos", apuntó. Simeone aseguró que su objetivo es conformar un "River ganador" para el torneo Clausura 2008 pero señaló que, detrás de ese objetivo, corresponde "pensar partido a partido".

Con ese precepto, el entrenador se negó a hablar de las posibilidades de River en la Copa Libertadores y también de la expectativa que generará el duelo contra Estudiantes en la quinta fecha del torneo Clausura 2008.

"Lo único que tenemos que pensar es en Gimnasia y Esgrima de Jujuy", afirmó, en alusión al rival en la primera fecha del próximo campeonato.

Consultado sobre la existencia de un plantel dividido, Simeone eligió tomar distancia de la afirmación y se limitó a comentar: "Hay que ver cuál es la realidad".

Aguilar, a su turno, ironizó sobre las posibles contrataciones de River y, en ese juego de evasivas, mencionó al brasileño Kaká, una figura inalcanzable para el club de Nuñez.

"Sí, D'Alessandro, Placente, Aimar, Crespo, Kaká...", dijo Aguilar, en ese tono, al mencionar los supuestos objetivos de la política de contrataciones.

Simeone trabajará en River acompañado por Nelson Vivas y Andrés Guglielminpietro (ayudantes de campo), Oscar Ortega y Pablo Di Martino (preparadores físicos) y Pablo Vercellone (entrenador de arqueros).

El contrato entre Simeone y River establecerá un plazo de vigencia de un año, aunque las dos partes se han revelado flexibles para reparar demasiado en ese dato.

Apuntan a la crisis

Al tiempo que las autoridades de River Plate presentaron a Diego Simeone, la oposición denunció una crisis en el club "que no sólo es futbolística".

En una reunión de la denominada "Peña riverplatense", a cargo de Miguel Ballícora, se denunció que el pasivo de la institución "es fabuloso" y que el déficit mensual alcanza los cuatro millones de pesos, aproximadamente.

Ballícora dijo que el pasivo del club "está en el orden de los 75 millones de pesos".

"El costo del mantenimiento mensual es crónico", agregó el ex basquetbolista del club y del seleccionado argentino durante la década del '60.

"No solamente fracasó (Daniel) Passarella. Nunca antes River estuvo tanto tiempo en la tapa de los diarios por razones extra futbolísticas y hasta soportando la gravedad de un crimen por encargo como ahora se ventila en la Justicia, el asesinato del joven Gonzalo Acro", continuó.

"La llegada de (Diego) Simeone pretende tapar un compendio de errores de más de seis años. River en una década vendió futbolistas por más de 200 millones de dólares y está endeudado", reflexionó Ballícora.