Mariano Bufarini, director del Servicio Penitenciario
"El personal carcelario estuvo casi maltratado"
El funcionario dijo que pondrá el acento en la formación y jerarquización del personal de las cárceles. Prometió capacitación y mejor remuneración. Desalojar las comisarías de presos sigue siendo una prioridad.

En su primer diagnóstico sobre el panorama carcelario provincial, el flamante director del Servicio Penitenciario dijo que la situación es "crítica". En diálogo con El Litoral, Mariano Bufarini marcó trazos generales del estado actual de los penales y planteó algunas de sus políticas.

"Con apenas una semana en la gestión, la visión que tenemos es de una situación bastante crítica, con muchos lugares para cambiar", comentó.

Bufarini tiene 31 años, es abogado y docente universitario, e ingresó al Servicio Penitenciario hace dos años y por concurso, cuando el área era conducida por Fernando Rosúa. Durante este tiempo se desempeñó como asesor jurídico de las Unidades III y V de la ciudad de Rosario.

Uno de las primeros puntos que mencionó para modificar es el tratamiento de los internos, pero sobre todo, el de los propios guardiacárceles.

"En los últimos años, el personal penitenciario ha sido dejado de lado, y casi que se lo ha maltratado. Entonces hay que trabajar fuertemente sobre su capacitación y autoestima, para que entiendan que su función es importante y porque también esto va a repercutir en el tratamiento del interno", explicó.

Bufarini insistió en poner el acento en este aspecto, pero reconoció que la formación no alcanza; también es necesaria una mejor remuneración.

"Eso no se puede dejar de lado. Es imprescindible un buen ingreso para jerarquizarlos. La profesión del personal penitenciario es una profesión de riesgo y es importantísima. Deben ser bien retribuidos porque eso también redundará en el buen tratamiento de los internos", sostuvo.

Alojamiento

Respecto de las condiciones de alojamiento en los principales penales de la provincia, el funcionario evitó hablar de hacinamiento, y dijo que las condiciones mínimas -sanitarias, de higiene- "están garantizadas". Sin embargo, advirtió que siempre se necesita hacer más.

"Por la coyuntura, seguimos estando en emergencia carcelaria. La situación es complicada, sobre todo, cuando hay cuestiones que exige la legislación vigente y que nosotros compartimos, como que en las comisarías no haya más detenidos", explicó. En tal sentido, dijo que están trabajando para cumplir la resolución de la Cámara Penal de Rosario, que ordenó trasladar esos internos a unidades penitenciarias. Bufarini recordó que la gestión anterior firmó un convenio para terminar de desalojar comisarías, y dijo que si bien están dispuestos a cumplirlo, ello será paulatinamente a medida que se consigan plazas.

En términos generales, reconoció que ha habido un "descenso" de los internos alojados, pero prefirió dejar un análisis más detallado para cuando cuenten con los resultados de un trabajo que están proyectando, y que prevé indagar cuál es la situación exacta de la situación de la población penitenciaria.

"Partiremos de la situación que tenemos para ver cuánto nos falta para adecuarnos a las normativas internacionales sobre el tema", señaló.

Sobre el trato con el personal, ratificó la idea de un "contacto permanente y mucho diálogo" pero marcando pautas claras de trabajo. Sobre el trato con los internos, aseguró que se los hará respetar la disciplina, pero garantizando que "en esta gestión no habrá mano dura ni grupos de choque", aseguró.

Otros puntos

Bufarini admitió que temas como el Sida y la droga son problemas vigentes en los penales de la provincia. Sobre el tratamiento de la enfermedad, dijo que se seguirá trabajando con organizaciones no gubernamentales y reforzando los programas que se vienen aplicando en los penales.

"La droga es un problema que no se puede negar -confesó-. De hecho, es la que lleva a muchos de los conflictos que se dan en las unidades penitenciarias. La idea de esta gestión es aplicar controles intensivos para reducirla y eliminarla".

El funcionario adhirió al concepto de "seguridad dinámica" esbozado días pasados por el titular del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente (Ilanud), Elías Carranza, y que plantea una integración de internos y guardiacárceles.

"La intención es que el Ilanud participe activamente con nosotros en la capacitación del personal penitenciario", confirmó.

Finalmente, dio su punto de vista sobre las conmutaciones de pena.

"Es una facultad del Poder Ejecutivo; es una práctica anual que los internos esperan, pero otorgarla es una decisión exclusivamente del gobernador", concluyó.

Masacre

En abril de 2005, 14 internos eran asesinados por otros reclusos en la cárcel de Coronda. Fue el hecho más sangriento que se recuerde en una cárcel provincial. Bufarini dijo que vivió la masacre como un ciudadano más porque todavía no era parte del Servicio Penitenciario.

"Fue una situación horrenda; marcó un antes y después en la historia de la institución carcelaria. Creo que contribuyó para que las gestiones posteriores trabajaran con los internos en otro sentido", opinó.

Bufarini es egresado de la Universidad Nacional de Rosario. Se especializó en la rama de Derecho Penal y se encuentra a poco de concluir su Doctorado en Derecho en la UNR. Es profesor superior en Derecho, y docente universitario en la cátedra Penal I. Ejerce la profesión de abogado desde el año 2002.

Ivana Fux