A tan sólo unos días del fin de este convulsionado 2007, los productores pidieron un lapso de 10 días para contestarle a Guillermo Moreno. Para algunos, se trata de un diplomático "no" a la propuesta oficial, aunque para otros, significa tomarse el tiempo necesario para escuchar a las bases y volver a la carga.
Luego de tantas idas y vueltas, para la lechería el año cierra con la mala noticia de la continuidad de Moreno y sus métodos como interlocutor gubernamental. Además, se termina un ciclo en el que el clima jugó una muy mala pasada al tambo, inundando campos que no conocían el agua y reduciendo los índices productivos de manera significativa.
Sin embargo, el 2007 será recordado por muchos como el año en que los productores, hastiados de la imprevisibilidad y falta de coherencia decidieron juntarse, colmando cada reunión de la Mesa de Productores, ya sea en Nuevo Torino, en San Francisco y en Rafaela respectivamente.
Se trata de un reclamo que va más allá de un par de centavos. Tiene que ver con la necesidad de trabajar con la tranquilidad con la que lo hacen el resto de los tamberos del mundo. Nada más que eso. Haciendo valer el esfuerzo, la dignidad de la tarea, la importancia que la misma encierra para la vida de los pueblos, y por la incorporación de genética y de tecnología a pasos asombrosos.
En 10 días se sabrá si la producción proseguirá con los bloqueos o a través del diálogo se puede acordar una salida. Por lo pronto, el 2007 cierra con un sector más homogéneo que nunca.
En la reunión de Rafaela, la Mesa de productores expuso una carta abierta explicando a la sociedad el trabajo del tambo. La misma dice lo siguiente:�Sabía usted cuánta gente está involucrada para producir un litro de leche?. Primero que nada nos hace falta la vaca, claro está que se necesita otra vaca madre, cuya hija necesita tener tres añitos para darle servicio, o sea "marido" y que luego de nueve meses, tiene su primer hijo o hija, es decir, tienen que transcurrir 1.365 días, esperando que todo sea normal.
Necesitamos de un espacio donde tenerla y atenderla; en Europa se llama establo, en nuestro país, potrero.
En Argentina, necesitamos 100 vacas y juventud, no olvidemos de que llegar a reunir 100 vacas lleva su tiempo y dinero. Además, al campo hay que hacerle un trabajo previo, potreriarlo, construir una mínima instalación donde extraer la leche y lógicamente, para que la vaca produzca leche hay que ofrecerle una buena dieta; alfalfa fresca, rollos, silo de maíz o de sorgo picado fino o grueso, grano de sorgo o maíz quebrado o molido, o comidas balanceadas.
También necesitamos en estos "tiempos modernos" de una máquina para extraer la leche, porque 40 o 50 años atrás se las ordeñaba a mano.
Quiero decir que para la producción de leche se necesita de los productos de tantas fábricas como por ejemplo, de tractores, sembradoras, fumigadoras, cosechadoras. Estas máquinas que son elementales, a la vez necesitan de los proveedores de neumáticos, rodamientos, fundiciones de metales, aleaciones especiales, etc.
Esto no es todo, para la fabricación de las máquinas ordeñadoras, pieza fundamental para realizar el trabajo, se necesita de las fábricas de accesorios de acero inoxidable y de goma, equipos de frío, grupos electrónicos, etc.
�Amigo, amiga; pensó cuánto se mueve a la vuelta de la producción de leche? �Cuánto trabajo genera la leche que dan las vacas?.
Pero esto no es todo; están los transportistas que se valen de camiones con acoplado provistos de tanques especiales, porque así la ley lo pide.
El Señor tiempo también tiene lo suyo, en algunas oportunidades, exceso de lluvia, en otras sequías, alguna pedrada, y también heladas.
Y todo esto para producir leche. Amigo, amiga, �Alguna vez se puso a pensar en todo lo que se necesita para la producción?. �Se puso a pensar que hasta del factor climático dependemos?.
Aclaremos que para que llegue a su mesa, debe pasar por las usinas lácteas, que dicho sea de paso, no es poca la gente que trabaja para pasteurizarla, para fabricar la rica crema y la manteca, los sabrosos quesos, dulces de leche, yogures y otros derivados.
También les digo algo a manera de pregunta: �Nunca se preguntó dónde queda el dinero del productor lechero, que pone su alma en lo que hace?.
En las zonas de origen de esta producción, quedan las utilidades del productor de leche, viven los veterinarios, mecánicos de todo tipo de herramientas, máquinas, equipos de frío, almaceneros, verduleros, panaderos, zapateros, tiendas, etc.
El productor tambero en especial, da vida a los pueblos y ciudades. Sólo debemos mirar a los pueblos casi fantasmas que se encuentran vegetando en suelo argentino, allí no hay tambos, no hay lecherías, por lo tanto, no se mueve la economía.
Quizás sea necesario explicarles esta realidad a quienes nos gobiernan que, si bien, somos el eslabón del medio en esta gran cadena de producción, somos los que más expuestos estamos al calor de la incomprensión.
En los tiempos que vivimos, cada tambo que se cierra, en la manera que se están administrando las economías regionales, mucha gente irá a engrosar el cordón marginal de las grandes ciudades, gente de sanos principios, pasará a ser una mayoría degradada, que es fruto de una época no tan lejana, en la que fue más fácil vivir de un salario, que de sus propios recursos en el campo.
Pienso que si tiramos al tacho todo lo hecho, nos convertiremos en corre caminos o esclavos de quienes tienen puesta la mira en esta parte del planeta.
Si bien este tema da para llenar páginas, probablemente muchos no quieran entenderlo, otros lo tomen a risa, o no le den importancia. No quiero callar verdades que algunos no conocen y otros pretenden ignorar, pero los hijos del futuro no tendrán culpa alguna de los deberes que hoy, con o sin conocimiento, se están haciendo mal.
Mi pregunta, en definitiva es- �Cuánto merecería que se le pague el litro de leche al productor lechero?.
Campolitoral