Indicadores agrícolas
Buen pronóstico para el maíz
Aunque depende del clima y de la intención de siembra en Estados Unidos, el precio del maíz tiene buenas perspectivas a mediano plazo. La soja, en tanto, depende de la evolución de distorsiones locales para acercarse más a las subas en los mercados de referencia.

El Gobierno sigue sin abrir los registros de ventas externas de maíz y esto provoca un daño mayor al mercado que la suba de las retenciones. No obstante, este potencial factor de baja, los precios del maíz futuro han comenzado a recuperarse y mantienen una tendencia firme.

Mientras, el valor del cereal disponible consolidó su tendencia bajista hasta llegar al mínimo de 107 dólares por tonelada y, a partir de ese momento, comenzó su recuperación hasta llegar a 120 dólares.

Como el maíz disponible es imposible de exportar, el precio de compra queda muy por debajo de los valores de la nueva cosecha. Si sale barato, se compra y se lleva a embarcar como maíz nuevo a partir de marzo o cuando abran los registros.

Mientras tanto, las posiciones futuras, como abril 2008, siguen firmes y están por arriba de 135 dólares por tonelada. Hay muchos factores que inciden: en primer lugar, el clima todavía sin definirse en la Argentina y se agrega la incertidumbre del daño por la helada que afectó seriamente algunos lotes.

Otro factor es la futura intención de siembra de maíz en Estados Unidos. En una puja con la soja, los farmers deberán elegir qué cultivo van a privilegiar. Estamos ante el efecto "frazada corta": si los farmers deciden sembrar más soja (se habla de 2,5 millones de hectáreas nuevas), entonces tendrá un efecto alcista sobre el maíz. Por el contrario, si apuestan al cereal, la presión a la suba será para la soja.

La firmeza que le está imprimiendo la exportación al maíz nueva cosecha en nuestro país tiene su explicación en la gran incertidumbre por la siembra en Estados Unidos y el potencial de cosecha en la Argentina. Ahora, con un maíz de 135 dólares por tonelada, todo hace suponer que estamos ante un nuevo piso en el mercado que sólo puede ser perforado si hay abundantes lluvias en la pampa húmeda o los farmers deciden sembrar más maíz. Esto último es muy difícil que ocurra, pues los precios de la soja en Chicago son mucho mejores que los del maíz.

Por el contrario, debería darse una nueva suba del maíz en Chicago para cambiar la incipiente intención de siembra. Ahora no es improbable pensar, para un mediano plazo, en un maíz de 150 dólares para el disponible en la Argentina.

El mercado sojero

Del 15 de noviembre al 19 de diciembre, la mercadería disponible subió 15 dólares por tonelada por la necesidad de la industria y cerró en 270 dólares, el segundo valor más alto del año comercial. En cambio, reaccionó con menores subas la nueva cosecha, con ganancias de 10 dólares.

El mercado está distorsionado por el diferencial de registros de ventas al exterior entre las distintas empresas exportadoras, que se ha producido antes del nuevo aumento de las retenciones.

Por el momento, hay una brecha entre el precio que puede pagar el exportador que registra hoy y el valor que puede abonar un exportador que tenía registrada soja con el nivel de retenciones "viejas". Pero ya se nota que las menores subas en el mercado local implican una caída en términos reales para nuestra soja.

La plaza esta muy "embarrada" por varios factores, empezando por el último aumento de retenciones. El alza en el mercado internacional acumula más de 50 dólares en los últimos dos meses.

Pero no ha ocurrido lo mismo aquí, donde se está produciendo la caída del precio real a medida que la exportación cubre sus ventas registradas con el nivel de retenciones anteriores. Se puede entonces presuponer que, una vez que el mercado se limpie de esta distorsión, los precios pueden llegar a tener una relativa baja.

En teoría, el potencial de descenso sería de 10 dólares, pero la magnitud dependerá cómo se comporte el mercado internacional (Chicago y Golfo) y del momento en que se termine por licuar la actual situación de registros diferenciales. Otro factor es la intención de siembra de soja en Estados Unidos.

En el plano interno, el Senado aprobó, con modificaciones, la ley que cambia el sistema de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior para granos y descomprimió la incertidumbre que se había generado, con posible un efecto alcista.

Pablo AndreaniAnalista del mercado de granos