El escándalo de la valija venezolana
El jefe de Inteligencia de Chávez habló con Antonini
Lo sostuvo el jurado estadounidense al involucrarlo en la acusación contra los cinco supuestos agentes encubiertos implicados en el caso de los 800 mil dólares. En cambio, ya no se menciona la campaña de Cristina como destino del dinero.

De la Redacción de El Litoral

El director de inteligencia de Venezuela fue implicado por el jurado estadounidense que interviene en el caso del maletín con 800.000 dólares del empresario estadounidense-venezolano Guido Antonini Wilson, a quien llamó por teléfono a Miami en dos ocasiones, según revelaron ayer.

El general de brigada Henry Rangel Silva, bajo el nombre encubierto de "Arvelo", llamó a Antonini el 6 de noviembre para decirle que estaba al tanto de sus "preocupaciones" por el escándalo del maletín que intentó ingresar clandestinamente a la Argentina, y que esas preocupaciones estaban siendo atendidas.

Antonini recibió de parte de agentes encubiertos venezolanos una oferta de 2 millones de dólares si accedía a ocultar el origen y destino del dinero que le fue incautado el 4 de agosto a su llegada a Buenos Aires, indicó el fiscal estadounidense Thomas Mulvihill el lunes en la corte de Miami. Según pruebas del FBI, el dinero que transportaba Antonini era para la campaña electoral de la hoy presidenta argentina Cristina Kirchner.

Otra llamada del jefe de inteligencia venezolano tuvo lugar el 18 de noviembre, otra vez bajo el nombre de "Arvelo", para informar a Antonini que el abogado venezolano Moisés Maiónica (ahora detenido en Miami, acusado de ser agente encubierto de Venezuela) le aconsejaría la estrategia para encubrir los hechos.

El 6 de noviembre, a las 18, Moisés Maiónica habló por teléfono con Antonini y le informó que "el hombre que lo llamó más temprano" y "se identificó como `Arvelo' era el director de la Disip", dice la acusación.

Los términos de la acusación

Un gran jurado estadounidense presentó el jueves la acusación contra cinco supuestos agentes encubiertos de Venezuela que intentaban no involucrar en Miami al gobierno de Hugo Chávez en el caso de los fondos clandestinos.

La acusación final presentada por los fiscales federales, a diferencia de todas las denuncias previas, omitió referirse a la campaña de un candidato presidencial en la Argentina como destino de los fondos. Esta vez sólo mencionó a un "destinatario previsto" de los 800.000 dólares.

Los venezolanos Moisés Maiónica, Franklin Durán y Carlos Kauffmann, y el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello están detenidos por este escándalo internacional. Otro venezolano, Antonio José Canchica Gómez, acusado también de agente encubierto para ocultar los hechos, está prófugo. Según consta en la causa, los acusados se reunieron entre mediados de agosto y diciembre varias veces con Antonini, quien tiene residencia en Miami.

En esos encuentros le hicieron saber que altos funcionarios de Venezuela, en especial de la vicepresidencia, del servicio de inteligencia y del Ministerio de Justicia, estaban preocupados por la derivación del caso, y buscaban que no se conociera el papel del gobierno venezolano en el envío de los fondos.

Mientras tanto, el vicepresidente venezolano, Jorge Rodríguez, desmintió ayer que el detenido Moisés Maiónica sea asesor de su despacho.

Reconstrucción

En el primer encuentro con Antonini, el 23 de agosto, en el restaurante Jackson's Steakhouse, de Fort Laudardale (norte de Miami), "Durán informó a Antonini sobre la identidad del destinatario previsto de los 800.000 dólares", dice la acusación, sin revelar el nombre.

Además, le adelantó a Antonini que "autoridades de un gobierno extranjero lo perseguirían si no decía que el dinero incautado le pertenecía a él".

En otro encuentro, el 27 de agosto, en el mismo restaurante, Franklin Durán advirtió a Antonini que "gente" en Venezuela y Argentina querían que se resolviera el escándalo y que no se conociera la verdad, agrega la acusación de los fiscales.

Antonini, cuya extradición pide Argentina por contrabando y lavado de dinero, colaboró con el FBI y no enfrenta cargos en Estados Unidos.

Un aporte a la distensión

La acusación del jurado estadounidense contra los cinco presuntos extorsionadores de Guido Alejandro Antonini Wilson dejó de lado la afirmación de la fiscalía acerca de que los 800 mil dólares que el empresario venezolano intentó ingresar al país tenían como destino una "campaña presidencial argentina". Tampoco aclaró si la valija con ese dinero pertenecía a Antonini Wilson o estaba en su poder cuando intentó ingresarla al país en agosto pasado.

Las dos supuestas omisiones, como la revelación de nuevos datos que involucran al gobierno de Venezuela, por parte del jurado, conocidas ayer por agencias internacionales de noticias, fueron interpretadas como una contribución política a atenuar la tensión que el caso instaló entre los gobiernos de Argentina y de Estados Unidos.

La interpretación en aquel sentido se sustentó también en los términos de la reunión que el miércoles mantuvieron el embajador estadounidense aquí, Earl Anthony Wayne y el designado embajador argentino en Washington, Héctor Timmerman.

Timmerman le habría solicitado un "gesto político" de Estados Unidos para reencauzar la relación, después que la noche anterior el canciller, Jorge Taiana, le transmitió el malestar gubernamental y le actualizó el reclamo de la pronta extradición de Antonini Wilson requerida por la Justicia argentina.

La supuesta omisión de aquellos dos datos sorprendió porque en su acusación contra los cinco involucrados el jurado se sustentó sin más en la presentación que había hecho el fiscal Mulvihill en base a la investigación del FBI (Oficina Federal de Investigaciones).

A la par de aquellas omisiones, el jurado profundizó, por el contrario, la acusación contra funcionarios de Venezuela.

Las acusaciones tendrán que ser demostradas por la fiscalía cuando comience el juicio en marzo próximo. Pero antes, el viernes próximo, habrá una nueva audiencia en la justicia de Miami en la que los cuatro detenidos tendrán que asumirse inocentes o culpables.

Otro personaje

En su edición de hoy, el diario Perfil introduce otro nuevo personaje a la historia de las relaciones entre Argentina y Venezuela, que enmarca el escándalo de la valija. Se trata de Alex del Nogal quien, según dijeron empresarios venezolanos al diario, era el contacto entre el gobierno bolivariano y la especie de "embajada paralela" que montó Julio De Vido en Caracas, manejada por Claudio Uberti. "Del Nogal era el contacto con el gobierno argentino. Si uno quería contactarse con De Vido, Del Nogal te vinculaba con Uberti", dice una fuente del diario. La publicación también menciona que este contacto, una suerte de "playboy", es amigo de los detenidos en Miami y vino cuatro veces a la Argentina. Y ahora está detenido en Italia en una causa por tráfico de drogas.