En pocos días, el 22 de enero, se conocerán las ofertas para la provisión de un servicio con el que el gobierno nacional espera contar con un auxilio -de mediano plazo- frente a la crisis en la generación y transporte de energía eléctrica.
Se trata de la idea de llevar mediante transportes terrestres y sobre todo fluviales las usinas eléctricas a los lugares donde se localiza la demanda. En lugar de construir pequeñas usinas térmicas, se propone instalarla sobre medios de transporte que permita llevarlas donde la demanda sea mayor.
El plan demuestra que en el sector eléctrico, el atraso en las inversiones pesa tanto en generación como en transporte.
A la construcción de grandes equipos termoeléctricos en Campana (Buenos Aires) y Timbúes (sur de Santa Fe), el gobierno nacional agregó la alternativa de montar usinas sobre transportes terrestres y barcazas para paliar la crisis. La alternativa iba a estar disponible este verano, pero las dudas de los potenciales oferentes (que aún no habían comprado el pliego) y las correspondientes aclaraciones de los funcionarios nacionales provocaron las demoras. Hubo cinco notas de aclaración desde que el pliego se difundió oficialmente.
La generación de energía eléctrica requiere -además de inversiones cuantiosas- de resolver aspectos técnicos y logísticos que demandan mucho tiempo. Ante la urgencia, las barcazas ofrecen la ventaja de no necesitar de trámites para la disponibilidad de predios (generalmente mediante expropiaciones) y -como se ha dicho- se pueden cambiar de lugar con más facilidad, sobre todo si se las alimenta con combustibles líquidos, que también pueden transportarse por los ríos más fácilmente que por rutas.
El plan recibe el nombre de Generación de Energía Eléctrica Distribuida, y el mapa que ha elaborado la empresa estatal Enarsa muestra que además del área marítima de la provincia de Buenos Aires, las provincias del Litoral tienen la ventaja de haber sido incorporadas al programa que busca aprovechar la cuenca del Plata-Paraná, desde el Gran Buenos Aires, hasta Barranqueras Chaco, pasando por San Nicolás y Santa Fe.
La fecha de apertura de las propuestas ya ha pasado por varias postergaciones desde que su pliego salió a la venta hace ya casi un año, a principios de 2007. La última oportunidad en que se pospuso la fecha de presentación de propuestas fue en octubre del año pasado.
Si se cumple el último anuncio del gobierno nacional, el acto de apertura del primer sobre (con la propuesta técnica y los antecedentes) se celebrará el 22 del corriente.
El pliego -sobre el que ya han hecho sus observaciones los posibles oferentes- fue puesto a la venta a partir de hoy.
La fecha de apertura del segundo sobre (con la propuesta económica) aún no ha sido comunicada, pero el cronograma tentativo señala al 15 de febrero para la firma de contratos (sujetos a aprobación) hasta el 29 de ese mes.
El pliego recomienda a los interesados a "presentar su propuesta evaluando y cotizando preferentemente la mayor cantidad de localizaciones que le sea factible".
De todas formas, se han previsto las siguientes ubicaciones fluviales y marítimas (de norte a sur): Barranqueras (para 100 megavatios); Santa Fe tres unidades de 20 MW; San Nicolás 100 MW; Gran Buenos Aires 50 MW; La Plata 50 MW; Necochea 100 MW; y Bahía Blanca 100 MW.
Por tierra: Gran Buenos Aires (área de Edesur) con 50 MW y Bell Ville (Córdoba) 20 MW.
Un 15% del crecimiento de las importaciones en la Argentina se debe al notable aumento en la compra de equipos pequeños de generación (destinados a las empresas y en mayor medida a los hogares). Los generadores térmicos adquiridos en el exterior muestran -como el plan de las barcazas del gobierno nacional- la preocupación de la población en general, y de los industriales en particular, por las debilidades del sistema energético argentino.
La licitación N°2 de 2007 de Enarsa tiene carácter internacional y por esa razón se acepta la presentación de valores en dólares norteamericanos.
Por la modalidad de contratación del servicio (para etapas de tres, cinco y hasta siete años), la compulsa no tiene un presupuesto oficial: cada oferente presentará sus planes sobre cómo generar energía (con qué combustible) sobre qué medios de transporte (barcazas o acoplados) y en qué ubicaciones de las cabeceras señaladas por el pliego, y con qué precios de mercado por kilovatio.
Los generadores que se sumen al esquema quedarán -como los demás que operan en nuestro país- sujetos a los requerimientos de demanda de Cammesa, la compañía que administra el mercado mayorista de la energía.
De la corresponsalía de Rosario.- La Municipalidad de Rosario informó que ya llevan reemplazado el 80% de las luminarias de mercurio por las de sodio. El ahorro que genera esa medida, según manifestaron, equivale al gasto de una planta automotriz trabajando las 24 horas durante dos meses para producir 800 unidades.
Según informaron desde la intendencia, a lo largo de 2007 quedaron instaladas un total de 66.970 lámparas de sodio y sólo restan reemplazar 9.416 de mercurio, con lo cual ya se cambió más del 80% del total del alumbrado público de mayor consumo de la ciudad. Además, con la incorporación de la tecnología de tipo leds, particularmente en semáforos, se llegó a un ahorro anual de cinco gigavatios hora.
El programa, desarrollado por la Secretaría de Servicios Públicos y Medio Ambiente, contempla el reemplazo de manera progresiva de las lámparas blancas de mercurio de 250 watts (ya obsoletas) por las amarillas de sodio de alta presión de 150 watts. Esta nueva tecnología no sólo permite mantener los niveles lumínicos recomendados por las normas internacionales -además de tener menor emisión de rayos ultravioletas y bajo nivel de encandilamiento-, sino que además permite un considerable ahorro en el consumo energético.
Este proyecto se inició en la década de los '90. Según destacaron desde la municipalidad a modo de ejemplo, en 1992 el sistema lumínico contaba con 32.600 lámparas de mercurio y 16.300 de sodio. En tanto en 2007, se revirtieron los valores y quedaron instaladas 9.416 lámparas de mercurio y 66.970 de sodio.
Desde la Secretaría de Servicios Públicos y Medio Ambiente informaron que el ahorro no sólo es energético, sino que también agrega beneficios ambientales, ya que con esta tecnología se reducen las emisiones de gases que contribuyen al efecto invernadero.
Existen casos puntuales en el plan de ahorro energético local: en el Monumento a la Bandera se redujo el consumo de energía en un 75 por ciento. Anteriormente, estaba iluminado ornamentalmente con ocho proyectores con lámparas de 2.000 watts cada uno, que hacen un total de 16.000 watts. Ahora, con los proyectores de última generación led-line, se redujo a 4.200 watts, ya que se cuenta con 64 leds de 65 watts cada uno.