Los ocho policías acusados de extorsionar, privar de la libertad y robar pertenencias a dos turistas, entre ellos un español, en la ciudad de Rosario, fueron liberados por la Justicia y permanecerán en esa condición hasta ser indagados, informaron hoy fuentes judiciales.
La jueza de Instrucción 6 de Rosario, Raquel Cosgaya, ordenó liberar a los acusados hasta tanto los convoque a indagatoria y resuelva sus situaciones procesales.
Mientras tanto, los ocho policías, que pertenecían a la Patrulla de Caminos, se encuentran en situación de disponibilidad en la fuerza, mientras que el jefe y subjefe de esa dependencia fueron relevados de sus cargos por las autoridades del Ministerio de Gobierno de Santa Fe.
El hecho fue denunciado el viernes último en los tribunales de Rosario, ante la fiscal Cristina Rubiolo, por parte de dos turistas, un argentino de 27 años y su primo, de 25, oriundo de Palma de Mallorca, España, quienes viajaron a Rosario a pasar el fin de semana.
Los denunciantes realizaron la presentación junto al canciller del Consulado General de España en Rosario, Gerardo Hernández.
Según la denuncia, el hecho se registró a partir de la llegada de ambos turistas al peaje de General Lagos, el último antes de ingresar a la ciudad por la autopista Buenos Aires-Rosario.
Allí, los primos fueron detenidos por efectivos de la Patrulla de Caminos, quienes les requisaron el vehículo en el que viajaban.
Según las fuentes judiciales, a pesar de comprobar que los turistas tenían la documentación en regla, los policías encontraron unas pastillas tranquilizantes y les exigieron dinero para no denunciarlos ante la Justicia Federal.
El joven español optó entonces por llamar con un teléfono celular a familiares para que les hicieran un giro en euros que, según dijeron, cobraron en un local de Western Union, en Rosario, y luego entregaron a los policías.
Durante todo ese tiempo, alrededor de tres horas, los primos se encontraron privados ilegalmente de la libertad por los policías y, tras entregar el dinero fueron liberados, agregaron los voceros.
El turista argentino, que trabaja en una empresa de productos para peluquerías de la localidad bonaerense de San Antonio de Padua, llamó a su jefe y como éste estaba en Mar del Plata le aconsejó que se contactara con un abogado de la firma.
Fue ese profesional quien le sugirió que si estaba con un ciudadano español acudiera al consulado de ese país en Rosario.
Los dos damnificados afirmaron en su denuncia que una patrulla policial los acompañó a cobrar el giro en un local de Western Union de San Martín al 3500 y que allí mismo le entregaron a los policías los 800 euros cobrados.
También sostuvieron que no fueron liberados enseguida, sino que los efectivos los hicieron dar vueltas y los llevaron hasta debajo de un puente de avenida de Circunvalación, donde les robaron los elementos que llevaban en el auto.
Télam