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La suba de los precios internacionales del aceite de girasol provocó que, en este último tiempo, más de un agricultor se vea tentado a sembrar este cultivo en sus campos. Durante la actual cosecha -campaña 2007/2008-, hubo un crecimiento en la superficie ocupada tanto en el ámbito nacional como provincial que se observa a simple vista al transitar por las distintas rutas.
En los departamentos San Javier y Garay se registran 6.402 hectáreas sembradas con girasol. Puntualmente, "en la costa santafesina se observa un incremento cercano al 9,5% si se compara con la campaña anterior", resaltó el ingeniero Rodolfo Vicino, de la delegación San Javier del Ministerio de la Producción de Santa Fe.
Un aumento que no está muy lejos del que se registra en el ámbito nacional, donde se destaca que hubo un crecimiento del 13% (actualmente hay 2.700.000 hectáreas en todo el país), según un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Si bien la actividad arrocera es la que predomina en esta zona, en este último tiempo, los departamentos San Javier y Garay han comenzado a concentrar parte de la producción girasolera. Dentro del departamento San Javier, Romang lidera esta actividad al contar con 3.042 hectáreas. En segundo lugar, se ubica Alejandra con 1.620, seguida por San Javier con 220 y La Brava con 180. Mientras que en el departamento Garay, la siembra de girasol se distribuye entre Colonia Mascías que ocupa 220 hectáreas, Saladero Cabal donde hay 120 hectáreas sembradas y Helvecia con 50.
Según comentó Vicino, "la producción que se espera obtener en la costa santafesina es de 11.000 toneladas. Hasta el momento, se ha recolectado un 20% del total sembrado con rendimientos (1700 Kg/ha) que son aceptables".
En tanto en el centro de la provincia, "el grueso de la cosecha se concretará entre el 15 de enero y el 15 de febrero"; mientras que en el norte santafesino, la recolección del girasol "ya ha comenzado con muy buenos rindes -en algunos casos superaron los 2500 kg/ha.-", recalcó el director de Sanidad Vegetal de Santa Fe, Carlos Debona.
Todo esto indica que "tendremos una cosecha de girasol muy buena", agregó el funcionario.
Para Vicino, las altas temperaturas "no inciden sobre esta producción en la etapa de madurez del grano y las tierras de la costa se adecúan a la implantación de este cultivo, en especial, en la zona norte (Romang y Alejandra)".
El hecho de que haya crecido la superficie sembrada con girasol en toda la provincia obedece a varias razones. La producción de girasol "tiene un menor costo de implantación que la soja y al momento de comenzar la siembra de este cultivo -entre agosto y setiembre- la cotización de este grano era muy alta. En ese período, se ubicaba en 1300 pesos la tonelada, mientras que la soja estaba a 700 pesos la tonelada", describió Debona.
Por otro lado, "el girasol se adapta mucho más a tierras marginales y obteniendo rindes menores, el productor puede salvar los costos". Esto demuestra que todo el territorio provincial "es apto para hacer girasol", más allá de que "en algunos departamentos -donde hay presencia de monte, cortinas de eucaliptus, etc.- pueda existir el ataque de aves de plagas, sobretodo, si la producción se hace en pequeñas superficies", advirtió el director de Sanidad Vegetal de Santa Fe.
Durante la actual campaña, los problemas sanitarios que se presentaron sobre este cultivo, "no produjeron mayores complicaciones como para justificar un tratamiento".
A fines de diciembre y principios de enero, "hubo algunos inconvenientes cuando apareció la roya blanca de girasol, ataques de oruga medidora"; pero, "nada importante para preocuparse", remarcó Debona.
Aquel productor que decide inclinarse por hacer esta producción en sus campos, debe tener en cuenta distintos aspectos técnicos al momento de realizar su implantación.
Según recomendó Vicino, hay que elegir el cultivo adecuado para la zona, hacer un uso de fertilizante correcto para reponer el gasto de los nutrientes del suelo de los anteriores cultivos y usar un herbicida pre-emergente para controlar las malezas.
Como la primavera es la época en la que se desarrolla el girasol, "no se requiere de un riego artificial, ya que durante ese período el régimen de lluvias está acorde a la demanda del cultivo", agregó Vicino.
Descontento por ataques de cotorra
Si bien en la costa no se tienen noticias de ataques importantes de cotorra en los cultivos de girasol, sí los hubo en otros distritos. Los más afectados serían, según las denuncias de los productores, Campo Andino y Llambi Campbell, en el departamento La Capital.
Aparentemente, la gravedad de la plaga sería tal que se habrían registrado niveles de daño de hasta 70% en algunos lotes, que sólo llegarían a rendir 3qq/ha. "Es algo nunca visto", afirmaron quienes frecuentan la zona. Otro productor, sobre un lote de 22 hectáreas verificó un 35% de daño que le significará una pérdida de $25.000.
Para manifestar su descontento y reclamar acciones de control los productores juntaron firmas y redactaron un petitorio que se le habría entregado a los presidentes comunales para que lo eleven a las autoridades sanitarias de la provincia.
Consultado al respecto, el titular de la Dirección de Sanidad Vegetal, Carlos Debona, advirtió que el combate de las cotorras corresponde a los productores y que a su área sólo le compete la tarea de fiscalización (a quienes no realizan los controles pueden caberle multas desde $800 en adelante). "(Los tratamientos) tienen que hacerlos antes de sembrar", manifestó el funcionario.
El procedimiento sugerido por la cartera sanitaria consiste "embardunar" la entrada a los nidos con una mezcla de veneno (Carbofuran) y grasa de litio. De esa forma, el envenenamiento se produce cuando, al ingresar al nido, las aves se ensucian las patas que luego se lamen para limpiárselas. "Pero el trabajo se tiene que hacer en invierno, de marzo a septiembre, porque en verano las cotorras no entran al nido", explicó Debona.
Bastante retrasada con relación a la campaña anterior, comenzó la cosecha de girasol en las provincias norteñas, principalmente en Chaco.
A pesar de que lo recolectado hasta la primera semana de enero de este año representa un rendimiento mayor al 5% si se compara con la campaña pasada, impulsado por mejores resultados logrados en los cultivos tempranos, las implantaciones tardías harán descender el rendimiento actual, advirtieron desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
"Definitivamente preocupante es el escenario para el cultivo en el sudoeste de Buenos Aires así como en el norte de La Pampa". Por lo tanto, "el comportamiento climático de los próximos días será definitorio para los rendimientos futuros".
En el caso particular de La Pampa, donde en la actual campaña se registró una fuerte expansión de la superficie sembrada, los plantíos observan variable condición y evolución y no pocos lotes tuvieron que volver a sembrarse por la erosión eólica.
Además, la ocurrencia de vientos durante noviembre y diciembre pasado también fueron perjudiciales al ocasionar pérdidas de plantas en los lotes por la erosión; mientras que en Buenos Aires, un fenómeno meteorológico similar ocasionó pérdidas entre un 5 y un 10 por ciento.
No obstante, la condición de los lotes en esta región es mayoritariamente buena.
En el sur, al momento de atravesar la etapa de botón floral se tuvieron que resembrar algunos cuadros debido al ataque de insectos o por fallas en los nacimientos (por planchado de los suelos), de acuerdo a lo detallado por esta entidad a la agencia DyN.
Ivana Zilli - [email protected]