Ganados y carnes
La oferta de ganado sigue firme
El clima seco y el calendario impositivo (por las ventas diferidas de diciembre) contribuyen a mantener una oferta abundante, aunque menor a la registrada a finales del año pasado.

Varios factores contribuyen a la pesadez del mercado en el inicio del año. Por el lado de la oferta, debe decirse que en los últimos días del año pasado y primeros de 2008, a causa de cómo cayeron los feriados, se perdieron muchos días de comercialización, acumulándose para esta primer quincena del año la venta de miles de cabezas para faena.

A esto debe agregarse, como todos los años, las ventas que muchos ganaderos por razones impositivas difieren de diciembre para enero, y que ahora se están realizando en un momento acaso inoportuno.

A estos dos factores debe agregarse la intensa seca que afecta todavía al 90 por ciento de las zonas ganaderas del país, que en la mayoría de los lugares significan más de 60 días sin precipitaciones de importancia, y que está reforzando la oferta de ganado.

La abrupta pérdida de calidad de las pasturas en enero, agregado a las intensas olas de calor, suponen un rápido deterioro del estado de la hacienda. Mucha gente, entonces, vende antes que los novillos pierdan del todo el más que aceptable estado de gordura que tenían hasta hace sólo 20 días.

Si bien hoy la mayoría del gordo proviene de corrales o esquemas de suplementación intensiva, el encarecimiento continuo de los granos o el agotamiento de las reservas del año anterior -consumidas en gran parte en un invierno muy difícil- invitan a vender antes de seguir poniéndole plata a un novillo cuyo precio ha subido, pero menos de lo esperado.

Como telón de fondo, además, prosigue una persistente faena de vientres útiles, por encima de los niveles de equilibrio; el Gobierno ha hecho todo lo posible por castigar a los ganaderos, pero justo es decir que la fuerte suba del precio de los granos, el aumento de los costos ganaderos (fletes, combustibles, fertilizantes, salarios, semillas, entre otros) y el clima adverso también hicieron lo suyo para enfriar y revertir el proceso de crecimiento que se dio en la ganadería entre el 2000 y el 2005.

Nivel de actividad

La oferta es alta, pero lejos de los altísimos niveles de los últimos meses del año 2007, especialmente de noviembre, mes en que se mataron 1,4 millones de cabezas, que anualizadas suponen una faena de cerca de 17 millones de cabezas, nivel que obviamente el actual stock ganadero no permitiría.

Las faenas del segundo semestre del año pasado, suponen una extracción del 30 por ciento, que la productividad actual del stock ganadero no está en condiciones de compensar.

Entre las ventas diferidas de diciembre, la inactividad comercial de fin de año, la presión de la seca y la liquidación en curso, estamos ante una oferta abundante, pero un escalón más abajo de los muy preocupantes niveles de fines del 2007.

Ignacio Iriarte - Analista del mercado ganadero y de carnes