Esta semana los commodities agrícolas volvieron a tocar nuevos máximos, consecuencia de una batería de factores alcistas, entre los que se encuentran la incertidumbre climática en Sudamérica, la firme demanda de los países asiáticos, la falta de definiciones sobre las futuras siembras de maíz y soja en Estados Unidos, la firme demanda local en la Argentina por soja y girasol disponible.
Los focos de sequía sobre la región pampeana están comenzando a perjudicar los cultivos de verano; tanto el maíz como la soja ya han sido afectados en sus rendimientos potenciales. Esto el mercado lo tiene bien asumido y hasta que no se produzcan buenas lluvias en cantidad y cobertura será difícil de ver un cambio de tendencia en los mercados.
Ante tantos factores alcistas, los precios tocaron nuevos máximos. La soja disponible llegó al récord de 314 dólares; el maíz también disponible llego a 150 dólares, mientras que las posiciones futuras de la nueva cosecha (abril) superaron los 161 dólares. El girasol no escapó al panorama alcista y tocó el máximo de 420 dólares para entrega inmediata.
En el caso del girasol, el precio del aceite CIF Rotterdam sigue consolidando sus precios récord y supera los 1.600 dólares, en respuesta a la menor cosecha de Rusia y Ucrania, y las perspectivas de una menor producción de girasol en Argentina.
Las estimaciones prevén una cosecha en nuestro país de 4,2 millones de toneladas contra los 4,5 millones de toneladas que se calculaban inicialmente.
Si bien se superará, en forma amplia, la producción del año anterior, el mercado aguarda una caída de 300 mil toneladas con respecto a las previsiones iniciales. En términos de aceite se trata de una merma de 120 mil toneladas en la oferta global.
Los mercados agrícolas comenzaron la semana siguiendo con su tendencia alcista, hasta que se conocieron los informes sobre el estado financiero de los principales bancos estadounidenses afectados por la crisis inmobiliaria en las hipotecas.
Esto produjo una baja en las acciones en todas las bolsas del mundo, que terminaron por impactar y arrastrar a todos los commodities. Se produjo un estornudo en World Street que en esta oportunidad tuvo cierto efecto bajista sobre los precios del trigo, el maíz y la soja.
La baja de mitad de semana hizo que la soja disponible bajara de 314 a 309 dólares por tonelada para entrega inmediata.
El maíz no escapó a la baja; pasó de 150 a 147 dólares por tonelada en el disponible. Mientras que la posición futura bajó del máximo de contrato de 161 dólares, del pasado 15 de enero, hasta llegar a 156,4 dólares, el día posterior.
Esta firmeza en las posiciones de la nueva cosecha 2008 para todos los commodities arrastra a los precios de la próxima campaña 2009, que ni siquiera en Estados Unidos han comenzado con la siembra.
Si bien en Argentina pensar en 2009 es un ejercicio de fantasía, no por ello debemos dejar de analizar los mercados en un horizonte cercano.
Veamos el trigo para enero 2009. Cotiza en el Término de Buenos Aires a 180 dólares y es imposible saber cuál va a ser la política del Gobierno con respecto al mercado del cereal para ese momento. Ni siquiera hoy se sabe cuándo se reabrirán los registros de venta de trigo al exterior.
El maíz para abril de 2009 cotiza a 156 dólares, igual que la posición abril 2008. Mientras que la soja para mayo de 2009 cerró en el Término porteño a 300 dólares, contra el cierre de 302 para mayo próximo.
Vemos que se trata de valores muy tentadores para ir cerrando alguna venta futura para 2009. La pregunta es si el productor va a querer vender tan anticipadamente la cosecha del 2009, que ni siquiera se ha sembrado. Un dato para tener en cuenta; aquellos productores que vendieron anticipado este año tuvieron precios de venta para la soja de 100 dólares por debajo de los valores actuales; en el caso del maíz, 50 dólares; y 80 dólares menos para el girasol disponible.
Pablo Andreani - Analista del Mercado de Granos