En los últimos años, la avena se ha puesto de moda como ingrediente principal de jabones de ducha, porque su riqueza en proteínas, vitaminas y minerales, le confiere propiedades suavizantes, nutritivas e hidratantes que resultan ideales para todo tipo de pieles.
Con su harina se pueden preparar fácilmente todo tipo de cremas y mascarillas caseras.
Una aplicación rápida y sencilla es añadir al agua templada del baño dos tazas de harina de avena, que además también servirá como tratamiento adicional en caso de dermatitis o eczema.
Prueba: "Crema de jabón de avena con salvia y tepezcohuite", y "Leche corporal con avena", de venta en herbolarios.
Con romero, té verde y ginkgo biloba, que son antirradicales libres, podemos "detener" el tan temido proceso de envejecimiento de la piel.
El romero se ha utilizado tradicionalmente en la composición de lociones como reconstituyente de la piel y en el baño para mantener su frescura, tonificándola e hidratándola. Pero recientes estudios demuestran su eficacia como preventivo de la oxidación de las grasas, la formación de oxicolesterol y la posible alteración de las membranas celulares, debido a su contenido en antioxidantes, que atenúan los daños que causan los radicales libres.
También el té verde es eficaz en este sentido. Sus catequinas de acción antioxidante y polifenoles protegen los tejidos corporales de la oxidación.
Por su parte, se ha demostrado que los bioflavonoides del ginkgo biloba bloquean la génesis de superóxido, uno de los principales radicales libres derivados del oxígeno.
Complementa tu dieta con: romero; o infusiones de té verde (para que el té tenga un máximo de catequinas déjalo en infusión de cinco a diez minutos, verás que queda más áspero, pero es debido a que contiene más taninos); o extracto de gingko biloba. Se toman de 15 a 30 gotas en un vaso de agua o infusión, de 1 a 3 veces al día.
Las exóticas aguacate, jojoba y karité son de gran utilidad para mantener la piedra nutrida y firme.
Hasta hace pocos años, los científicos dedicados a la investigación cosmética intentaban suplir la pérdida de proteína dérmica que provoca las arrugas con colágenos y elastinas de origen animal, pero actualmente la reemplaza con proteínas vegetales, entre cuyas fuentes de extracción comunes se destaca el aguacate, la jojoba y el karité.
Con estas plantas como base, cuyos aceites insaponificables han demostrado actuar beneficiosamente sobre el colágeno aumentando la elasticidad de la piel, se formulan emulsiones grasas muy nutritivas, especialmente indicadas para cutis secos, que también los protegen de los agentes climáticos.
Prueba: "Crema tonificante al aceite de jojoba y a la manteca de karité" y "Crema Sensitive Balance cuidado de noche" por su contenido en aceite de aguacate.
El tepezcohuite y la centella asiática son aliadas contra las estrías. Encontrarás los extractos de estas dos plantas en muchas fórmulas cosméticas de acción antiarrugas-antienvejecimiento por sus propiedades reafirmantes, reparadoras y regeneradoras celulares.
Concretamente, el tepezcohuite es extensamente utilizado por los médicos rurales de México desde el tiempo de los incas, debido a sus propiedades antisépticas, revitalizantes y cicatrizantes, demostrando su eficacia como restauradora y regeneradora de la piel mejorando las estrías y las arrugas.
La centella asiática, también conocida como Gotu Kola, se viene utilizando históricamente en la medicina india y china. Además, favorece la cicatrización gracias a la presencia de sustancias regenerativas, como la alantoína o el asiaticósido, y de triterpenoides, que parecen estimular la formación de colágeno y la reparación de los tejidos.
Prueba: los "Liposomas" o la "Crema de tepezcohuite".
La clásica Caléndula nos ayuda en esta misión de mejorar problemas pequeños de nuestra piel. Por su acción suavizante, calmante y descongestiva, se utiliza en pieles sensibles y como tratamiento general de las dermatitis (irritaciones, escoceduras de la piel...) aliviando rápida y eficazmente. También suele encontrarse en la formulación de productos destinados a la cicatrización de heridas y preparados calmantes del sol.
Prueba: "Crema antiarrugas con caléndula, zanahoria y ginseng" para pieles secas y sensibles, y "Crema a la caléndula" en caso de dermatitis o quemaduras leves.
La Bardana y el tomillo son muy utilizados en tratamientos antiacné. Puesto que muchas alteraciones de la piel, como el acné, están relacionadas con los órganos de drenaje (hígado, riñones...), en muchos casos es necesario depurar primero nuestro organismo.
Para su tratamiento se utilizan principalmente estas dos plantas: la bardana, de acción depurativa, y el tomillo, de acción antiséptica.
La bardana actúa potenciando la acción de las glándulas sebáceas, que están más activas durante la pubertad debido al cambio hormonal, y producen mayor cantidad de sebo. Una decocción caliente de raíz de bardana, aplicada externamente, calma y limpia la piel irritada. Internamente, es un buen remedio desintoxicante que acelera la eliminación de las toxinas de los tejidos a través de la piel, ya que provoca sudoración y combate las infecciones cutáneas derivadas del acné.
Por su parte, el tomillo se utiliza contra el acné como solución antiséptica. Tomada en infusión actúa potenciando el sistema inmunológico contra las infecciones fúngicas, virales y bacterianas. Externamente, se usa su decocción concentrada en aplicaciones secantes, especialmente si hay infección o lesiones supurativas.
Prueba: "Crema purificante a la bardana y romero".
La Manzanilla es un calmante natural muy noble. Esta planta se ha utilizado tradicionalmente en la cosmética de las pieles sensibles y secas por sus propiedades descongestivas y suavizantes, debidas a su contenido en aceite esencial y flavonoides.
Si tu piel es extremadamente sensible a las inclemencias del tiempo, y muestra signos de enrojecimiento o irritación debidos al viento o al frío, por la noche puedes utilizar la manzanilla para calmarla. Empapa una gasa o un algodón en una infusión templada, hacete aplicaciones locales y déjala actuar durante cinco minutos.
Prueba: "Jabón de manzanilla" para pieles mixtas y sensibles, o "Crema para pieles delicadas y rosáceas, con manzanilla, rusco y regaliz".
Borraja, por dentro y por fuera, para aliviar los síntomas de la menopausia.
Para combatir la sequedad de la piel y la falta de elasticidad que se produce en esta etapa de la vida, los ácidos grasos esenciales juegan un importante papel, debido a que durante el envejecimiento nuestro organismo disminuye su producción usual, lo que provoca alteraciones en la piel y la aparición de arrugas.
Diversos estudios prueban que estas alteraciones mejoran al suplementar la dieta con aceite de borraja, muy rico en un ácido graso poliinsaturado denominado gamma-linolénico (GLA), que actúa como un hidratante interno, fortaleciendo las células cutáneas y atenuando las arrugas profundas de la piel.
Los ácidos grasos de la borraja también actúan como precursores metabólicos de las prostaglandinas, unas sustancias que se forman en las membranas de la célula de ciertos tejidos y que ayudan a conseguir un equilibrio hormonal.
Los emplastos de aceite de borraja aplicados sobre un eczema, también son muy eficaces.
Complementa tu dieta con: "Perlas de aceite de borraja". Se toman de 2 a 4 perlas al día.
+ por revista Nosotros