Dos hombres, uno de ellos policía, fueron procesados y continuarán detenidos por estafar a miles de ahorristas en más de 50 millones de pesos con el cierre de la financiera Boston Continental, en Corrientes, informaron fuentes judiciales.
La jueza Gabriela Aromí de Sommer tomó declaración indagatoria al policía Manuel Benito Romero y a Aurelio Juan Gómez, quienes según el expediente de la causa, cumplían tareas clave en el funcionamiento de la financiera, que cerró imprevistamente sus puertas la última semana de diciembre.
Ambos quedaron acusados por los delitos de "estafas reiteradas y asociación ilícita".
Mientras, la policía busca a otros siete integrantes de la firma y fuentes vinculadas con la investigación indicaron a Télam que tras los testimonios de anoche, podrían concretarse nuevas detenciones y "avanzar sobre una nueva pista", para establecer la ruta que siguió el dinero de los ahorristas.
Romero había sido apresado el 10 de enero, en tanto que Gómez se entregó siete días después, cuando el escándalo de la financiera estalló con la denuncia de ahorristas que se vieron imposibilitados de retirar sus fondos por el cierre sorpresivo de la financiera y la desaparición de sus principales directivos.
La financiera Boston Continental comenzó a funcionar en Corrientes hace poco más de dos años y medio y prometía a sus inversores considerables ganancias, superiores a las que brindan los bancos, captando así depósitos de entre 500, 1.000, 5.000 y hasta 150.000 ó 200.000 pesos.
Durante dos años y medio la firma cumplió con sus compromisos, pero a fines del año pasado cerró de pronto las puertas de las oficinas que poseía en pleno centro de la capital provincial, primero aduciendo un problema informático y, luego definitivamente, dejando a los clientes sin sus ahorros.
El titular de la División de Delitos Complejos de la Policía correntina, comisario Guillermo Weyler, señaló que las denuncias por estafa presentadas contra la financiera ya llega a dos mil y se estima que puede superar los siete mil.
Boston Continental funcionó sin haber obtenido nunca su personería jurídica y sin contar además con la autorización del Banco Central de la República Argentina.
Las fuentes consultadas indicaron que uno de los principales directivos de la empresa, Marcelo Melgarejo, podría encontrarse en Asunción, Paraguay, y se sospecha que los restantes integrantes de la firma también se encuentran fuera del país.
Télam